Análisis de la guerra de Ucrania

Militar suizo, experto de la ONU, analiza con bisturí la guerra en Ucrania

31 marzo, 2022

La revista “Zeitgeschehen im Fokus” entrevista a Jacques Baud*, coronel del ejercito suizo, experto en inteligencia militar y adjunto en la OTAN durante 5 años

Sr. Baud, usted conoce la región donde ahora hay guerra. ¿Qué conclusiones ha sacado de lo que esta ocurriendo en Ucrania?

Jacques Baud: Conozco bastante bien la región. Estuve con el FDFA [Ministerio de Asuntos Exteriores de Suiza] y en su nombre fui adscrito a la OTAN durante cinco años. Mi trabajo era combatir la proliferación de armamento letal, en esa condición contribuí al programa en Ucrania después de 2014. Además, conozco muy bien Rusia, la OTAN y Ucrania debido a mi trabajo anterior en inteligencia estratégica. Hablo ruso y tengo acceso a documentos que pocas personas en Occidente leen.

Usted es experto en la situación en Ucrania. Su actividad profesional le ha llevado a la actual región de crisis. ¿Cómo percibes lo que está pasando?

JB: Es una locura, incluso podemos decir que hay una verdadera histeria. Lo que me sorprende, y me molesta mucho, es que nadie se pregunte por qué los rusos lanzaron esta operación. Nadie quiere abogar por la guerra, y ciertamente yo tampoco. Pero como ex jefe de “Política y Doctrina” en el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU en Nueva York durante dos años, siempre me hago la pregunta: ¿Cómo llegamos al punto de iniciar una guerra?

¿Cuál fue tu tarea en la ONU?

JB: La ONU necesitaba entender cómo ocurren las guerras, qué factores conducen a la paz y qué se puede hacer para evitar bajas o cómo prevenir la guerra. Si no entiendes cómo sucede la guerra, entonces no puedes encontrar una solución. Estamos exactamente en esta situación. Cada país está imponiendo sus propias sanciones contra Rusia, y sabemos muy bien que esto no va a ninguna parte. Lo que me impactó particularmente fue la declaración del Ministro de Economía de Francia de que quieren destruir la economía de Rusia con el objetivo de hacer sufrir al pueblo ruso. Tal afirmación es indignante.

¿Cómo evalúa la ofensiva rusa?

JB: Atacar a otro Estado va en contra de los principios del derecho internacional. Pero también se debe considerar el trasfondo de tal decisión. En primer lugar, hay que dejar claro que Putin ni está loco ni ha perdido el contacto con la realidad. Es una persona metódica y sistemática, es decir, muy rusa. Creo que era consciente de las consecuencias de su operación en Ucrania. Evaluó, obviamente con razón, que, si realizaba una operación “pequeña” para proteger a la población de Donbass o una operación “masiva” a favor de la población de Donbas y de los intereses nacionales de Rusia, las consecuencias serían las mismas. Entonces, fue a por la solución máxima.

¿Cuál es el objetivo de Rusia?

JB: Ciertamente no está dirigido contra la población ucraniana. Putin lo ha dicho una y otra vez. También se puede ver en los hechos. Rusia sigue suministrando gas a Ucrania. Los rusos no han impedido eso. No han cerrado Internet. No han destruido las plantas eléctricas y el suministro de agua. Aunque, tales servicios pueden haberse detenido en las áreas de combate. Pero el enfoque bélico rusos es muy diferente al de los estadounidenses, están los ejemplos en la ex Yugoslavia, Irak y Libia. Cuando los países occidentales atacaron a estas naciones, primero destruyeron el suministro de agua y electricidad y toda la infraestructura.

¿Por qué Occidente actúa de esta manera?

JB: El enfoque occidental, es necesario analizarlo desde el punto de vista de su doctrina operativa, se basa en la idea de que si destruyes la infraestructura, la población se rebelará contra “el dictador” y podrás deshacerte de él. Esta fue también la estrategia durante la Segunda Guerra Mundial, cuando ciudades alemanas como Colonia, Berlín, Hamburgo, Dresde, etc. fueron bombardeadas hasta su destrucción. Apuntaron directamente a la población civil para que hubiera un levantamiento. El gobierno pierde su poder a causa de un levantamiento y ganas la guerra sin poner en peligro a tus propias tropas. Esa es la teoría.

¿Cuál es el enfoque ruso?

JB: Es completamente diferente. Han anunciado claramente su objetivo. Quieren la “desmilitarización” y “desnazificación” de Ucrania Si sigues honestamente la situación, eso es exactamente lo que están haciendo. Por supuesto, una guerra es una guerra y, lamentablemente, siempre hay muertes en el proceso, pero es interesante ver qué dicen los números. El viernes 4 de marzo, la ONU informó de 265 civiles ucranianos muertos. Por la noche, el Ministerio de Defensa ruso calculó el número de soldados muertos en 498. Esto significa que hay más víctimas entre los militares rusos que entre los civiles del lado ucraniano. Si ahora compara esto con Irak o Libia, entonces es exactamente lo contrario con las guerras que desata occidente.

¿Los medios occidentales no están mostrando la verdad?

JB: Sí, nuestros medios afirman que los rusos quieren destruirlo todo, pero eso obviamente no es cierto. También me preocupa la forma en que nuestros medios retratan a Putin, hablan como si de repente el “tirano” decidió atacar y conquistar Ucrania. Estados Unidos advirtió durante varios meses que habría un ataque sorpresa, pero no pasó nada.

Por cierto, los servicios de inteligencia y los líderes ucranianos han negado repetidamente esas advertencias estadounidenses. Si se observa detenidamente los informes militares y los preparativos sobre el terreno, uno puede comprobar con bastante claridad: Putin no tenía intención de atacar Ucrania hasta mediados de febrero.

¿Por qué cambió eso? ¿Que ha sucedido?

JB: Hay que saber algunas cosas primero, de lo contrario no se entiende. El 24 de marzo de 2021, el presidente ucraniano Zelensky emitió un decreto presidencial para recuperar Crimea. Luego comenzó a mover al ejército ucraniano al sur y sureste, hacia Donbass. Desde hace un año, hay una gran concentración tropas ucranianas en la frontera sur de Ucrania. Zelensky siempre sostuvo que los rusos no atacarían Ucrania. El ministro de Defensa de Ucrania también lo confirmó en repetidas ocasiones. Del mismo modo, el jefe del Consejo de Seguridad de Ucrania declaró en diciembre y enero que no había señales de un ataque ruso contra Ucrania.

¿Era un truco?

JB: No y, estoy seguro que Putin no quería atacar Ucrania, dijo esto repetidamente. Obviamente, hubo presión de los EEUU para empezar la guerra.

Estados Unidos tiene poco interés en la propia Ucrania. Lo que querían era aumentar la presión sobre Alemania para cerrar Nord Stream II. Querían que Ucrania provocara a Rusia y, si Rusia reaccionaba, el Nord Stream II se congelaría.

Se aludió a tal escenario cuando Olaf Scholz visitó Washington, y Scholz claramente no quería aceptarlo. Esa no es sólo mi opinión, hay muchos diplomáticos estadounidenses que lo entendieron así: el objetivo era Nord Stream II, y no hay que olvidar que este gasoducto se construyó a pedido de los alemanes. Es fundamentalmente un proyecto alemán. Porque Alemania necesita más gas para lograr sus objetivos energéticos y climáticos.

¿Por qué Estados Unidos esta interesada en el conflicto?

JB: Desde la Segunda Guerra Mundial, la política estadounidense siempre ha sido evitar que Alemania y Rusia (o la URSS) trabajen más estrechamente. Esto es a pesar del hecho de que los alemanes tienen un miedo histórico a los rusos. Pero estos dos países son las dos mayores potencias de Europa. Históricamente, siempre ha habido relaciones económicas entre Alemania y Rusia. Estados Unidos siempre ha tratado de evitar eso.

No hay que olvidar que, en una guerra nuclear, Europa sería el campo de batalla. Eso significa que, en tal caso, los intereses de Europa y Estados Unidos no serían necesariamente los mismos. Esto explica por qué en la década de 1980 la Unión Soviética apoyó los movimientos pacifistas en Alemania. Una relación más estrecha entre Alemania y Rusia haría inútil la estrategia nuclear estadounidense.

¿Por qué EEUU critica la dependencia energética de Alemania?

JB: Es irónico que EEUU critique la dependencia energética de Alemania o Europa de Rusia. Rusia es el segundo mayor proveedor de petróleo del mundo. Estados Unidos compra su petróleo principalmente a Canadá, luego a Rusia, México y Arabia Saudita. Esto significa que Estados Unidos depende de Rusia. Esto también es cierto para los motores de sus cohetes, por ejemplo. Eso no molesta a los Estados Unidos. Pero a Estados Unidos le molesta que los europeos dependan de Rusia.

Durante la Guerra Fría, Rusia, más bien, la Unión Soviética, siempre respetó todos los contratos de gas. La forma de pensar rusa a este respecto es muy similar a la suiza. Rusia tiene una mentalidad respetuosa de la ley; se siente obligado por las reglas al igual que Suiza. No significa que no tengan emociones, pero cuando se establecen reglas, las cumplen. Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética nunca hizo una conexión entre el comercio y la política. En este sentido la disputa relacionada con Ucrania es principalmente política.

Según Brzezinski. Ucrania sería clave para dominar Eurasia ¿Que papel juega esta teoría en esta guerra?

JB: Brzezinski fue sin duda un gran pensador y todavía influye en el pensamiento estratégico de Estados Unidos. Pero no creo que este aspecto sea clave en esta crisis en particular. Ucrania es ciertamente importante. Pero la cuestión de quién domina o controla Ucrania no es el punto principal aquí. Los rusos no pretenden controlar Ucrania. El problema de Ucrania para Rusia, como para otros países, es estratégico.

¿Que significa eso?

JB: En toda la discusión que se está llevando a cabo en todas partes se están ignorando cuestiones cruciales. La gente está hablando de armas nucleares, pero es como si estuvieran viendo una película. La realidad es algo diferente. Los rusos quieren establecer una distancia entre las fuerzas militares de la OTAN y Rusia. El poder de la OTAN no es otro que el poder nuclear estadounidense. Esa es la esencia de la OTAN. Cuando trabajaba en la OTAN, Jens Stoltenberg –entonces mi jefe– solía decir: “La OTAN es una potencia nuclear”. Hoy, EEUU ha desplegado sus sistemas de misiles en Polonia y Rumania, que incluyen los sistemas de lanzamiento MK-41.

¿Son estas armas defensivas?

JB: Estados Unidos, por supuesto, dice que son puramente defensivos. De hecho, puedes disparar misiles antibalísticos desde estos lanzadores. Pero también puedes lanzar misiles nucleares con el mismo sistema.

Estas rampas están a pocos minutos de Moscú. Si en una situación de mayor tensión en Europa, los rusos detectan, con imágenes satelitales o inteligencia, actividades en estas plataformas que indiquen preparativos para un lanzamiento, ¿esperarán hasta que se lancen misiles nucleares hacia Moscú?

Lo más probable es que no … Por supuesto que no. Inmediatamente lanzarían un ataque preventivo. Toda esta situación se agravó después que Estados Unidos se retirara del Tratado ABM [Tratado de Misiles Antibalísticos]. Según este Tratado, no se podían implementar sistemas de este tipo en Europa. La idea era precisamente mantener un cierto tiempo de reacción en caso de enfrentamiento. Eso fue porque pueden ocurrir errores no intencionados.

Tuvimos algo así durante la Guerra Fría. Cuanto mayor sea la distancia entre los misiles nucleares, más tiempo tienes para reaccionar. Si los misiles se despliegan demasiado cerca del territorio ruso, Rusia no tendrá tiempo para reaccionar en caso de un ataque y se corre el riesgo de entrar en una guerra nuclear mucho más rápido. Esto afecta a todos los países vecinos. Los soviéticos, en su época, se dieron cuenta de esto, por eso crearon el Pacto de Varsovia.

Primero fue la OTAN… La OTAN se fundó en 1949 y el Pacto de Varsovia solo seis años después. La razón fue el rearme de la RFA y su ingreso en la OTAN en 1955. Si miras el mapa de 1949, puedes ver una brecha muy grande entre el poder nuclear de la OTAN y el de la URSS. Mientras la OTAN avanzaba hacia la frontera rusa, al incluir a Alemania, Rusia reaccionó creando el Pacto de Varsovia. En ese momento, los países de Europa del Este ya eran todos comunistas y estaban bajo control de sus propios partidos comunistas. La URSS quería tener un cinturón de seguridad a su alrededor, por lo que creó el Pacto de Varsovia. Quería mantener un “glacis” (defensa fortificada) para poder librar una guerra convencional durante el mayor tiempo posible. Esa era la idea: hacer una guerra convencional el mayor tiempo posible y evitar meterse en la nuclear.

¿Sigue siendo así hoy en día?

JB: Después de la Guerra Fría, la estrategia nuclear quedó algo olvidada. La seguridad ya no era una cuestión de armas nucleares. La guerra de Irak, la guerra de Afganistán fueron guerras con armas convencionales, y la dimensión nuclear estaba fuera de la vista. Pero los rusos no lo han olvidado. Piensan estratégicamente. En ese momento, visité el Estado Mayor de la Academia Voroshilov en Moscú. Allí se podía ver cómo piensa la gente. Piensan estratégicamente, tal como se debe pensar en tiempos de guerra.

¿Ocurre eso hoy?

JB: Hoy se puede ver muy claramente. La gente de Putin piensa estratégicamente. Los rusos tienen un pensamiento estratégico, un pensamiento operativo y un pensamiento táctico. Los países occidentales, como hemos visto en Afganistán o Irak, no tienen estrategia.

Este es exactamente el problema que tienen los franceses en Malí. Malí ahora ha exigido que abandonen el país, porque los franceses están matando gente sin una estrategia y sin un objetivo estratégico. Con los rusos es completamente diferente, piensan estratégicamente. Tienen un objetivo. Es lo mismo con Putin.

En nuestros medios se nos dice que Putin ha puesto en juego armas nucleares. ¿También ha oído eso?

JB: Sí, Vladimir Putin puso sus fuerzas nucleares en alerta de nivel 1 el 27 de febrero. Pero, esto es sólo la mitad de la historia. Los días 11 y 12 de febrero se celebró en Múnich la conferencia sobre seguridad. Zelensky estaba allí. Indicó que quería adquirir armas nucleares. Esto se interpretó como una amenaza potencial y se encendió la luz roja en el Kremlin. Para entenderlo, tenemos que recordar el Acuerdo de Budapest de 1994. Se trataba de destruir los misiles nucleares en el territorio de las ex repúblicas soviéticas, dejando solo a Rusia como potencia nuclear. Ucrania también entregó las armas nucleares a Rusia a cambio la inviolabilidad de sus fronteras. Cuando Crimea volvió a Rusia, en 2014, Ucrania dijo que no cumpliría con el acuerdo de 1994.

Volvamos a las armas nucleares. ¿Qué dijo realmente Putin?

JB: Si Zelensky quisiera recuperar las armas nucleares, eso sin duda sería inaceptable para Putin. Si tiene armas nucleares justo en la frontera, hay muy poco tiempo de advertencia. Durante la conferencia de prensa posterior a la visita de Macron, Putin dejó en claro que; si la distancia entre la OTAN y Rusia era pequeña, esto podría generar complicaciones sin que nos diéramos cuenta.

Pero, el elemento decisivo estuvo en el inicio de la operación contra Ucrania, cuando el ministro de Exteriores francés amenazó a Putin declarando que la OTAN era una potencia nuclear. Putin reaccionó elevando el nivel de alerta de sus fuerzas nucleares. Nuestros medios, por supuesto, no mencionaron esto. Putin es realista; tiene los pies en la tierra y tiene un propósito.

¿Qué llevó a Putin a intervenir militarmente ahora?

JB: El 24 de marzo de 2021, Zelensky emitió un decreto presidencial para reconquistar Crimea por la fuerza. Comenzó los preparativos para hacerlo. Si esa fue su verdadera intención o simplemente una maniobra política, no lo sabemos. Lo que hemos visto, sin embargo, es que reforzó masivamente el ejército ucraniano en la región de Donbass y en el sur hacia Crimea.

Por supuesto, los rusos se han dieron cuenta de esta concentración de tropas. Al mismo tiempo, la OTAN realizó grandes ejercicios entre el Báltico y el Mar Negro. Comprensiblemente, esto llevó a los rusos a reaccionar. Realizaron ejercicios en el distrito militar sur. Las cosas se calmaron después de eso, y en septiembre Rusia llevó a cabo los ejercicios «Zapad 21» planeados desde hace mucho tiempo. Estos ejercicios se realizan cada cuatro años. Al final de los ejercicios, algunas tropas permanecieron cerca de Bielorrusia. Estas eran unidades del Distrito Militar del Este. La mayor parte del equipo que quedó allí se guardó para una gran maniobra planeada con Bielorrusia para principios de este año.

¿Cómo reaccionó Occidente ante esto?

JB: Europa y especialmente los EEUU interpretaron esto como un refuerzo de las capacidades ofensivas contra Ucrania. Expertos militares independientes, pero también el jefe del Consejo de Seguridad de Ucrania, dijeron que en ese momento no se estaban realizando preparativos para la guerra. El equipo dejado por Rusia en octubre no estaba destinado a una operación ofensiva.

Sin embargo, los llamados expertos militares occidentales, especialmente en Francia, interpretaron esto como preparativos para la guerra y comenzaron a designar a Putin como un loco. Así evolucionó la situación desde finales de octubre de 2021 hasta principios de este año. La forma en que Estados Unidos y Ucrania se comunicaron sobre este tema fue muy contradictoria. EEUU advertía sobre una ofensiva planificada, mientras que Ucrania la negaba. Fue un ida y vuelta permanente.

La OSCE informó que se bombardeo el Donbass en febrero de este año ¿Qué pasó en febrero?

JB: A fines de enero, la situación parece evolucionar. Estados Unidos habló con Zelensky y se observaron ligeros cambios. Desde principios de febrero, los Estados Unidos hablan de un ataque ruso inminente y comienzan a difundir escenarios de ataque. Antonio Blinken, en el Consejo de Seguridad de la ONU, explica como se desarrollaría un ataque ruso según la inteligencia estadounidense.

Esto nos recuerda la situación de 2002/2003 antes del ataque a Irak. Allí, también, las explicaciones que dio Estados Unidos, supuestamente se basaron en análisis de inteligencia. Como sabemos eso no era cierto, Irak no tenía armas de destrucción masivas. De hecho, la CIA no confirmo esa hipótesis. Como resultado, Donald Rumsfeld no se basó en la CIA, sino en un pequeño grupo confidencial dentro del Departamento de Defensa, que había sido especialmente creado para eludir los análisis de la CIA.

¿De dónde viene esa información?

JB: En el contexto de Ucrania, Blinken hizo exactamente lo mismo. En toda la discusión que precedió a la ofensiva rusa se aprecia la ausencia total de los análisis de CIA y de las agencias de inteligencia occidentales. Todo lo que Blinken nos contó procedía de un equipo que él mismo montó, el “Tiger Team”. Los escenarios que se nos presentaron no provenían de un análisis de inteligencia, sino de unos autodenominados expertos que inventaron un escenario con agenda política.

Así nació el rumor de que los rusos estaban a punto de atacar. Entonces, el 16 de febrero, Joe Biden dijo que sabía que los rusos estaban a punto de atacar. Pero cuando se le preguntó cómo sabía eso, respondió que Estados Unidos tenía muy buenas capacidades de inteligencia, sin mencionar a la CIA o la Oficina de Inteligencia Nacional.

Entonces, ¿pasó algo el 16 de febrero?

JB: Ese día, hubo un aumento exagerado en las violaciones del alto el fuego por parte del ejército ucraniano a lo largo de la línea de alto el fuego, la llamada “línea de contacto”. Siempre ha habido violaciones en los últimos ocho años, pero desde el 12 de febrero, el aumento fue descomunal, incluidas las explosiones, especialmente en las regiones de Donetsk y Lugansk. Lo sabemos porque lo informó la misión de la OSCE en el Donbass. Estos informes se pueden leer en los “Informes diarios” de la OSCE.

¿Cuál era el objetivo del ejército ucraniano?

JB: Esta era sin duda la fase inicial de una ofensiva contra el Donbass. Cuando el fuego de artillería se intensificó, las autoridades de ambas repúblicas comenzaron a evacuar a la población civil hacia Rusia. En una entrevista, Sergei Lavrov mencionó más de 100.000 refugiados. En Rusia, esto fue visto como el inicio de una operación a gran escala.

¿Cuáles fueron las consecuencias?

JB: Esta acción del ejército ucraniano desencadenó todo. A partir de ese momento, para Putin quedaba claro que Ucrania iba a llevar a cabo una ofensiva contra las dos repúblicas. El 15 de febrero, el parlamento ruso, la Duma, había adoptado una resolución proponiendo el reconocimiento de la independencia de estas repúblicas. Al principio Putin no reaccionó, pero a medida que se intensificaban los ataques, decidió el 21 de febrero responder positivamente a la petición parlamentaria.

¿Por qué Putin dio este paso?

JB: En esa situación, no tuvo más remedio que hacerlo, porque el pueblo ruso no habría entendido que no hiciera nada para proteger a la población de habla rusa de Donbass. Para Putin, estaba claro que interviniera solo para ayudar a las repúblicas o para invadir Ucrania, Occidente reaccionaría igualmente con sanciones masivas. En un primer paso, reconoció la independencia de las dos repúblicas, luego, el mismo día, concluyó tratados de amistad y cooperación con cada una de ellas. A partir de entonces, podría invocar el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que le permitía intervenir para asistir a las dos repúblicas en el marco de la defensa colectiva y la legítima defensa. Así creó la base legal para su intervención militar.

¿Pero no solo ayudó a las repúblicas, también atacó a toda Ucrania?

JB: Putin tenía dos opciones: primero, simplemente ayudar al Donbass de habla rusa contra la ofensiva militar ucraniana; segundo, llevar a cabo un ataque más profundo en toda Ucrania para neutralizar sus capacidades militares. También tuvo en cuenta que, hiciera lo que hiciera, le lloverían las sanciones. Por eso ha apostado claramente por la variante máxima; sin embargo, debe señalarse que Putin nunca ha dicho que quiera apoderarse de Ucrania. Sus objetivos son claros: desmilitarización y desnazificación.

¿Cuál es el trasfondo de esos objetivos?

JB: La desmilitarización es comprensible, ya que Ucrania había reunido a todo su ejército en el sur, entre Donbass y Crimea. Una operación rápida le permitiría rodear a estas tropas. Esto es lo que sucedió, y gran parte del ejército ucraniano se encuentra actualmente rodeado en un gran bolsón en la región de Donbass, entre Slavyansk, Kramatorsk y Severodonetsk. Los rusos lo han rodeado y están en proceso de neutralizarlo.

Ahora, en cuanto a la llamada desnazificación. Cuando los rusos dicen esto, no es una frase vacía. Para compensar la falta de fiabilidad del ejército ucraniano, este país ha desarrollado poderosas fuerzas paramilitares desde 2014, incluido, por ejemplo, el famoso regimiento Azov. Pero hay muchos más. Hay una gran cantidad de estos grupos que están bajo el mando de Ucrania, pero no están compuestos exclusivamente por ucranianos. El regimiento Azov, por ejemplo, comprende 19 nacionalidades, entre ellas francesa, suiza, etc. Es una verdadera legión extranjera. En total, estos grupos de extrema derecha cuentan con unos 100.000 combatientes, según Reuters.

¿Por qué hay tantas organizaciones paramilitares en Ucrania?

JB: En 2015/2016 estuve en Ucrania con la OTAN. Ucrania tenía un gran problema, se estaban quedando sin soldados, porque el ejército ucraniano tenía muchas bajas debido a acciones que no eran de combate. Tuvieron bajas por suicidios y problemas con el alcohol. Tenían dificultades para encontrar reclutas. Me pidieron que ayudara debido a mi experiencia con la ONU. Entonces, fui a Ucrania varias veces. El punto principal era que el ejército no tenía credibilidad entre la población y tampoco dentro de las fuerzas armadas. Es por eso que Ucrania ha fomentado y desarrollado cada vez más las fuerzas paramilitares. Son fanáticos impulsados por el extremismo de derecha.

¿De dónde viene ese extremismo de derecha?

JB: Sus orígenes se remontan a la década de 1930. Después de los años de hambruna extrema, que pasaron a la historia como el Holodomor, surgió una resistencia al poder soviético. Para financiar la modernización de la URSS, Stalin había confiscado las cosechas, provocando hambrunas. El NKVD, el precursor de la KGB (que era al mismo tiempo el Ministerio del Interior y Seguridad), implementó esta política. La NKVD estaba organizada sobre una base territorial y en Ucrania había muchos judíos en los puestos de mando superiores.

Como resultado, todo se confundió en una sola ideología: odio a los comunistas, odio a los rusos y odio a los judíos. Los primeros grupos de extrema derecha datan de esta época y aún existen. Durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes necesitaban estos grupos, como la OUN (Organización Ucraniana Nacionalista) de Stephan Bandera y, el Ejército Insurgente Ucraniano. Los nazis usaron a estas organizaciones para luchar en la retaguardia soviética.

En ese momento, las fuerzas del Tercer Reich eran vistas como libertadoras, como la 2.ª división blindada de las SS, “Das Reich”, que había liberado Járkov de los soviéticos en 1943, y que todavía hoy se celebra en Ucrania. El epicentro geográfico de esta resistencia de extrema derecha estaba en Lvov, hoy Lviv, en la antigua Galitzia. Esta región incluso tenía su «propia» 14ª División Panzer Grenadier SS » Galitzia «, una división de las SS compuesta en su totalidad por ucranianos.

¿La OUN se formó durante la Segunda Guerra Mundial y sobrevivió al período soviético?

JB: Después de la Segunda Guerra Mundial, el enemigo era la Unión Soviética. La URSS no había logrado eliminar por completo estos movimientos antisoviéticos durante la guerra. Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña se dieron cuenta de que la OUN podía ser útil y la apoyaron para luchar contra la URSS con sabotajes y armas. Hasta principios de la década de 1960, los insurgentes ucranianos fueron apoyados por Occidente a través de operaciones clandestinas como Aerodynamic, Valuable, Minos, Capacho y otras.

Desde entonces, Ucrania ha mantenido una estrecha relación con Occidente y la OTAN. Hoy, es la debilidad del ejército ucraniano lo que ha llevado al uso de tropas fanáticas de ultraderecha. Creo que el término neonazis no es del todo exacto, aunque tienen ideas muy parecidas, llevan sus símbolos, son violentos y antisemitas,

Después de 2014, se suscribieron dos acuerdos para pacificar la situación en Ucrania. ¿Cuál es el significado de los acuerdos en el contexto de la disputa actual?

JB: Sí, es importante entender esto, porque el incumplimiento de estos dos acuerdos básicamente condujo a la guerra de hoy. Desde 2014, supuestamente había una solución para el conflicto, esta solución estaba en los acuerdos de Minsk. En septiembre de 2014, el ejército ucraniano ya no podía manejar el conflicto, a pesar de que fue asesorado por la OTAN. Estaba fallando regularmente. Por eso tuvo que comprometerse con los acuerdos de Minsk I en septiembre de 2014. Se trataba de un acuerdo entre el gobierno ucraniano y representantes de las dos autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, con garantes europeos y rusos.

¿Cómo se produjo el nacimiento de estas dos repúblicas?

JB: Para entender, necesitamos retroceder un poco en esta historia. En otoño de 2013, la UE quería concluir un acuerdo comercial y económico con Ucrania. La UE estaba ofreciendo a Ucrania una garantía de desarrollo con subsidios, con exportaciones e importaciones, etc. Las autoridades ucranianas querían cerrar el trato. Pero esto tenía un grave problema, la industria y la agricultura ucranianas estaban orientadas hacia Rusia. Por ejemplo, los ucranianos desarrollaban motores para aviones rusos, no para aviones europeos o estadounidenses. Entonces, la orientación general de la industria era hacia el Este, no hacia el Oeste. En términos de calidad, Ucrania difícilmente podría competir con el mercado europeo. Por lo tanto, las autoridades querían cooperar con la UE manteniendo relaciones económicas con Rusia.

¿Habría sido eso posible?

JB: Por su parte, Rusia no tuvo ningún problema con los planes de Ucrania. Pero también quería mantener sus relaciones económicas con Ucrania. Por lo tanto, propuso establecer un grupo de trabajo tripartito para elaborar dos acuerdos: uno entre Ucrania y la UE y otro entre Ucrania y Rusia. El objetivo era cubrir los intereses de todas las partes. Pero fue la Unión Europea, a través de Barroso, la que pidió a Ucrania que eligiera entre Rusia y la UE. Ucrania pidió tiempo para pensar en una solución. Después de eso, la UE y los EEUU no jugaron limpio.

¿Por qué?

JB: La prensa occidental tituló: “Rusia presiona a Ucrania para que impida el tratado con la UE”. Eso no era cierto. Este no era el caso. El gobierno ucraniano siguió mostrando interés en el tratado con la UE, pero simplemente quería más tiempo para considerar soluciones a esta compleja situación. Pero los medios europeos no lo dijeron. Los días siguientes, extremistas de derecha del oeste del país aparecieron en el Maidan de Kiev. Todo lo que sucedió allí con la aprobación y el apoyo de Occidente es realmente terrible. Pero detallar todo aquí es demasiado para explicarlo en una entrevista.

¿Qué sucedió después que Yanukovich, el presidente elegido democráticamente, fuera derrocado?

JB: El nuevo gobierno provisional –surgido del golpe nacionalista de extrema derecha– como primer acto oficial, cambió la ley de idiomas en Ucrania. Esto demuestra que el golpe no tuvo nada que ver con la democracia, sino que fue producto de los ultranacionalistas que organizaron el levantamiento.

Este cambio legal desató una tormenta en las regiones de habla rusa. Se organizaron grandes manifestaciones en todas las ciudades del sur de habla rusa, en Odessa, Mariupol, Donetsk, Lugansk, Crimea, etc. Las autoridades ucranianas reaccionaron de forma brutal, reprimiendo con el ejercito. Se proclamaron brevemente repúblicas autónomas en Odessa, Kharkov, Dnepropetrovsk, Lugansk y Donetsk. Se combatió con extrema brutalidad y finalmente quedaron dos: Donetsk y Lugansk, que se autoproclamaron repúblicas autónomas.

¿Cómo legitimaron su estatus?

JB: Hicieron referéndums en mayo de 2014, para tener autonomía, y esto es muy, muy importante. Si miras nuestros medios en los últimos meses, solo hablan de “separatistas”. Pero es una mentira: los medios occidentales siempre hablaron de separatistas, pero esto es falso, en los referéndums se mencionaba claramente la autonomía dentro de Ucrania. Estas repúblicas querían algún tipo de solución suiza, por así decirlo. Después que el pueblo voto favorablemente la autonomía, las autoridades pidieron el reconocimiento de las repúblicas por parte de Rusia, pero el gobierno de Putin se negó.

¿Crimea no está también relacionado con esto?

JB: Habitualmente, olvidamos que Crimea era independiente, incluso antes de que Ucrania se independizara. En enero de 1991, mientras aún existía la Unión Soviética, Crimea celebró un referéndum que se gestionó desde Moscú y no desde Kiev. Así se convirtió en una República Socialista Soviética Autónoma. Ucrania no hizo su propio referéndum de independencia hasta seis meses después, en agosto de 1991. En ese momento, Crimea no se consideraba parte de Ucrania. Pero Ucrania no aceptó esto.

Entre 1991 y 2014 fue una lucha constante entre las dos entidades. Crimea tenía su propia constitución con sus propias autoridades. En 1995, animada por el Memorándum de Budapest, Ucrania derrocó al gobierno de Crimea con fuerzas militares y derogó su constitución. Pero esto nunca se menciona, ya que arrojaría una luz completamente diferente sobre el desarrollo actual.

¿Qué quería la gente de Crimea?

JB: De hecho, los habitantes de Crimea se consideraban independientes. Los decretos impuestos desde Kiev estaban en total contradicción con el referéndum de 1991 y explica por qué Crimea celebró un nuevo referéndum en 2014, después de que el nuevo gobierno ultranacionalista llegara al poder en Ucrania. Su resultado fue muy similar al de 30 años antes.

Después del referéndum, Crimea pidió unirse a la Federación Rusa. No fue Rusia quien conquistó Crimea, fue el pueblo el que autorizó a sus autoridades a pedirle a Rusia que los acogiera. En el tratado de amistad entre Rusia y Ucrania firmado en 1997, Ucrania garantizaba la diversidad cultural de las minorías en el país. Cuando el idioma ruso fue prohibido como idioma oficial en febrero de 2014, se estaba violando ese tratado.

¿Las personas que no conocen todo esto corren el riesgo de juzgar mal la situación?

JB: Eso me parece, además en los Acuerdos de Minsk se garantizaba la autonomía de las repúblicas del Donbass. Fueron garantes, por el lado ucraniano Alemania y Francia y Rusia del lado de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk. Este papel lo desempeñaron en el marco de la OSCE. La UE no estaba involucrada, era un asunto de la OSCE. Inmediatamente después de los Acuerdos de Minsk I, Ucrania lanzó una operación contra las dos repúblicas autónomas. El gobierno ucraniano ignoró por completo el acuerdo que acababa de firmar. El ejército ucraniano sufrió otra derrota total en Debaltsevo. Fue una debacle.

¿Esto también tuvo lugar con el apoyo de la OTAN?

JB: Sí, y uno se pregunta qué hicieron los asesores militares de la OTAN porque las fuerzas armadas de los rebeldes derrotaron totalmente al ejército ucraniano.

Esto condujo a un segundo acuerdo, Minsk II, firmado en febrero de 2015, que fue la base para una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Por lo tanto, este acuerdo era vinculante según el derecho internacional y debía implementarse.

¿Esto también ha sido monitoreado por la ONU?

JB: No, a nadie le importaba, y aparte de Rusia, nadie exigió el cumplimiento del acuerdo de Minsk II. De repente, solo se hablaba del formato de Normandía. Pero eso no tenía sentido. Ese “formato” nació durante la celebración del Día D en junio de 2014. Fueron invitados antiguos protagonistas de la II guerra, jefes de estado aliados, así como Alemania y Ucrania. En el formato de Normandía, solo estaban representados los jefes de estado, las repúblicas autónomas obviamente no estaban presentes. Ucrania nunca quiso hablar con los representantes de Lugansk y Donetsk. Pero, si lees los acuerdos de Minsk, compruebas inmediatamente que debió haberse realizado un referéndum para que se pudiera modificar (en un sentido federal) la constitución ucraniana. Este proceso interno lo impidió el gobierno ucraniano.

Pero, los ucranianos también firmaron el acuerdo…

JB: … sí, pero el de Ucrania decidió culpar a Rusia de su problema interno. Los ucranianos afirmaron que Rusia había atacado a Ucrania y que ese era el origen de los problemas. Pero, para todos los que visitamos el país, estaba claro que era un problema doméstico. Desde 2014, los monitores de la OSCE nunca han visto unidades militares rusas. Ambos Acuerdos son muy claros y precisos: la solución debe encontrarse dentro de Ucrania. Se trataba de otorgar una cierta autonomía dentro del país, y solo Ucrania podía resolver ese problema. No tenía nada que ver con Rusia.

¿Para eso, se necesitaba un ajuste a la constitución?

JB: Sí, exactamente, pero no se hizo. Ucrania no dio ningún paso al respecto. Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU tampoco se comprometieron.

¿Cómo se comportó Rusia?

JB: La posición de Rusia siempre ha sido la misma. Quería que se implementaran los Acuerdos de Minsk. Nunca cambió su posición durante ocho años. Durante esos ocho años ha habido varias violaciones de fronteras, bombardeos de artillería, etc., pero Rusia nunca ha puesto en duda el cumplimiento de los acuerdos.

¿Cómo procedió Ucrania?

JB: Ucrania promulgó una ley a principios de julio del año pasado. Era una ley que otorga diferentes derechos a los ciudadanos en función de su origen étnico. Esta legislación recuerda mucho a las leyes raciales de Núremberg de 1935. Solo los verdaderos ucranianos tienen plenos derechos, mientras que los demás solo tienen derechos limitados.

Justo después de esto, Putin escribió un artículo en el que explicaba la génesis histórica de Ucrania. Criticó el hecho de que se pudiera hacer una distinción entre ucranianos étnicos y rusos. Escribió el artículo en respuesta a esa ley. Pero, en Europa esto se interpretó como que no reconocía a Ucrania como estado, y que su artículo buscaba justificar una posible anexión de Ucrania. En Occidente, la gente cree esto y, son contados con los dedos de una mano, los que han leído el artículo de Putin. Es obvio que en Occidente el objetivo era dar una imagen de Putin lo más negativa posible. He leído el artículo; tiene perfecto sentido.

¿Qué esperaban los rusos de Putin?

JB: Hay muchos rusos en Ucrania. Putin tenía que decir algo. No hubiera sido correcto para su pueblo (también desde el punto de vista del derecho internacional) no decir nada ante una ley discriminatoria con los rusos ucranianos. Todos estos pequeños detalles son parte importante del conflicto, de lo contrario no entendemos lo que está pasando. Esta es la única manera de poner en perspectiva el comportamiento de Putin y ver los mecanismos que provocaron la guerra. No puedo decir si Putin es bueno o malo. Pero el juicio que hacemos de él en Occidente está claramente basado en elementos falsos.

¿Qué opinas de la reacción de Suiza, con el fin de la neutralidad?

JB: Es un desastre. Rusia ha elaborado una lista de 48 “estados hostiles”, y Suiza también está en ella. Este es verdaderamente un cambio de época, pero del que la propia Suiza es responsable. Suiza siempre ha sido “el personaje en el medio”. Hemos facilitado el diálogo con todos los estados y hemos tenido el coraje de estar “en el medio”. Hay histeria con respecto a las sanciones. Rusia está muy bien preparada para esta situación, sufrirá, pero está preparada para soportar su impacto. Sin embargo, el principio de las sanciones es totalmente erróneo. Hoy, las sanciones han reemplazado a la diplomacia.

Lo hemos visto con Venezuela, con Cuba, Irak, Irán, etc. Estos estados no han hecho más que tener una política que no agrada a los EE.UU. Ese ha sido su “fatal” error. Cuando veo que los atletas discapacitados han sido suspendidos de los Juegos Paralímpicos, me faltan las palabras. Es totalmente inapropiado. Afecta a personas individuales, es simplemente perverso. Es tan cruel como cuando el Ministro de Relaciones Exteriores de Francia dice que el pueblo ruso debe sufrir sanciones. Quien diga esto no tiene honor a mis ojos. No hay nada positivo en comenzar una guerra, pero reaccionar así es simplemente vergonzoso.

¿Qué piensa cuando hay gente que sale a la calle contra la guerra en Ucrania?

JB: Me pregunto: ¿qué hace que la guerra en Ucrania sea peor que la guerra contra Irak, Yemen, Siria o Libia? En estos casos, sabemos que no hubo sanciones contra el agresor, los Estados Unidos. ¿Quién se manifiesta por Yemen? ¿Quién se manifestó por Libia, quién se manifestó por Afganistán? No sabemos por qué Estados Unidos estaba en Afganistán. Sé por fuentes de inteligencia que nunca hubo una indicación clara de que Afganistán u Osama bin Laden estuvieran involucrados en los ataques del 11 de septiembre, pero de todos modos fuimos a la guerra en Afganistán.

¿Por qué?

JB: El 12 de septiembre de 2001, justo después de los ataques terroristas, Estados Unidos decidió tomar represalias y bombardeó Afganistán. El Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea de EEUU dijo que no había suficientes objetivos en Afganistán. A lo que el Secretario de Defensa respondió: “Si no tenemos suficientes objetivos en Afganistán, bombardearemos Irak”. Esto no lo inventé yo, hay fuentes, documentos y gente que estuvo ahí. Esta es la realidad, pero la propaganda y la manipulación nos inclina permanentemente hacia el lado «correcto».

Por sus respuestas piensa que Occidente lleva mucho tiempo echando leña al fuego y provocando a Rusia. ¿Sin embargo, estas provocaciones rara vez se informan en nuestros medios y Putin es presentado como un belicista, un monstruo?

Mi abuelo era francés, fue soldado en la Primera Guerra Mundial. A menudo me contaba cómo empezó esta guerra, fue producto de una estimulación de una histeria colectiva. La histeria, la manipulación y el comportamiento irreflexivo de los políticos occidentales se parecen mucho a lo que ocurría en 1914 y eso me preocupa mucho. Cuando veo cómo nuestro país neutral ya no es capaz de tomar una posición independiente de la UE y los EEUU, me avergüenzo. Necesitamos tener la cabeza despejada, racional y conocer los hechos que hay detrás del tinglado de los medios. Esa es la única forma para que Suiza tenga una política de paz razonable.

NOTA

*Jacques Baud tiene una Maestría en Econometría y un posgrado en Seguridad Internacional del Instituto de Relaciones Internacionales de Ginebra y fue Coronel en el Ejército Suizo. Trabajó para el Servicio de Inteligencia Estratégica de Suiza y fue consultor para la seguridad de los campos de refugiados en el este de Zaire durante la guerra de Ruanda (ACNUR-Zaire/Congo, 1995-1996). Trabajó para el DPKO (Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz) de las Naciones Unidas en Nueva York (1997-99), fundó el Centro Internacional para el Desminado Humanitario en Ginebra (CIGHD) y el Sistema de Gestión de Información para el Desminado (IMSMA). Ayudó a introducir el concepto de inteligencia en las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU y dirigió el primer Centro de Análisis de Misión Conjunta (JMAC) integrado de la ONU en Sudán (2005-06).

Publicado en: Actualidad

Apariencia y realidad en Ucrania (II)

Ucrania - RusiaApariencia y realidad en Ucrania (II)

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

8 de marzo de 2022

Una vez más volvemos a espeluznarnos ante el horror de la guerra. Sin embargo, lo que nos muestran los medios no está pensado para enseñarnos qué ocurre, sino para provocarnos reacciones emocionales inmediatas, como la compasión, el miedo, la ira y el odio. Por tanto, si queremos entender la situación debemos utilizar la razón y hacer un esfuerzo para sustraernos de esta manipulación emocional.

En la primera parte de este artículo trataba de analizar el drama ucraniano, de gravísimas y duraderas consecuencias, desde una perspectiva geoestratégica. A pesar de las apariencias, ésta no es una guerra entre Rusia y Ucrania, sino entre Rusia y EEUU y, en el orden global de las cosas, entre Oriente y Occidente. En esta segunda parte expondré las causas de un conflicto en el que hay más contendientes de lo que parece: unos son actores principales (Rusia y EEUU) y otros son actores secundarios o meras comparsas (UE y Ucrania).

Los actores principales

El primer actor principal es EEUU a través de la obediente OTAN, cuyos miembros siguen los dictados norteamericanos aunque perjudique sus intereses nacionales. Señalemos desde un principio que cuando hablamos de un país no nos referimos a su pueblo sino a su gobierno, que es muy diferente. Los intereses del pueblo norteamericano no tienen por qué coincidir con los intereses de un presidente impopular deseoso de crear una cortina de humo ni tampoco con los del complejo militar-industrial (más las agencias de inteligencia), de cuya amenaza creciente para la libertad nos previno el expresidente de los EEUU Eisenhower en su clarividente discurso de despedida [1]. Este Deep State tiene un conflicto de interés perverso, pues necesita de un gran enemigo para sobrevivir y no desea una Rusia fuerte aliada de Occidente. Quizá por ello Obama fue rápidamente boicoteado cuando intentó hacer incursiones militares conjuntas con Rusia en Siria y Trump fue linchado con un montaje probablemente delictivo[2] (el Russiagate).

El segundo actor principal es Rusia, el agresor. Decía el historiador griego Tucídides que hay que distinguir entre los pretextos de los conflictos y sus causas últimas. El pretexto esgrimido por Rusia para intervenir en Ucrania es el “genocidio” en la región rusófila de Ucrania oriental, una burda hipérbole de un conflicto en el que participa ella misma y que ha causado miles de muertos. Este detonante artificial ha sido el argumento para reconocer por la vía de hecho la independencia del Este de Ucrania y firmar un acuerdo de mutua protección con las dos nuevas “repúblicas” que diera una capa de barniz “legal” a su evidentemente ilegal intervención militar. Pero los objetivos reales de la intervención rusa son otros: asegurar que su estratégica base naval de Sebastopol en Crimea se mantenga en manos rusas y lograr que Ucrania se comprometa a su neutralidad renunciando a la OTAN. Algunos afirman que Rusia quiere anexionarse Ucrania. Sin embargo, ocupar Ucrania significaría precisamente lo que Rusia quiere evitar, esto es, tener más frontera en común con la OTAN y no un estado medianero neutral. Si el objetivo fuera la recuperación del Imperio, ¿por qué no empezar por Bielorrusia (Belarus), tan cercana culturalmente y gobernada por un régimen vasallo? Por último, los intereses del pueblo ruso no tienen por qué coincidir con el interés de Putin y su gobierno, que, como el de todos los yonquis del poder, es perpetuarse en el mismo.

Los actores secundarios

La UE es un actor secundario en el papel de perdedor. ¿Cuál era exactamente el conflicto entre Europa – Alemania o Francia- y Rusia? ¿Recuerdan la buena relación entre Merkel y Putin? Sin embargo, con su seguidismo e imprudencia, la UE ha sido arrastrada por EEUU a un conflicto con su principal proveedor energético abandonando la defensa de los intereses de sus propios ciudadanos. El giro radical de Alemania, pasando en 24h de la ecuanimidad a la beligerancia al vender a Ucrania precisamente las armas que más daño pueden hacer a Rusia como son los misiles tierra-aire Stinger (de infausto recuerdo para los rusos, pues modificaron el curso de la humillante guerra URSS-Afganistán) y misiles anticarro equivalentes a los Javelin norteamericanos, no sólo resulta extraño, sino que será estudiado en el futuro como un paradigma de conducta autolesiva equivalente al abandono de la energía nuclear. Quién sabe en qué manos acabarán esos misiles en un estado semi fallido como Ucrania, donde para algunas milicias quizá sean lo más parecido a un cheque al portador.

El segundo actor secundario es la propia Ucrania, el país agredido, hoy dirigido por un neófito sorprendido de que EEUU primero le animara a la pelea y más tarde le dejara colgado. Su decisión de armar a la población sin ofrecerles formación alguna equivale a mandarles a la muerte contra un ejército profesional y demuestra, en el mejor de los casos, escasa lucidez, y en el peor, estar decidido a sacrificarlos con tal de deteriorar la imagen rusa. Estos pobres ucranianos, ¿serán contados como bajas civiles o como combatientes armados? Y esas armas, ¿serán devueltas al terminar el conflicto? Dada su situación geopolítica, resulta tan evidente que el interés del pueblo ucraniano era la neutralidad y el mantenimiento de relaciones cordiales tanto con Rusia como con Occidente (como es el caso de Finlandia), que resulta inconcebible la insensatez de sus dirigentes. Una vez más, los intereses de gobernantes y gobernados no coinciden.

La OTAN alborota el avispero

Los antiguos decían que antes de juzgar una situación debe escucharse a las dos partes. Sin embargo, la Europa que tanto habla de libertad y tan poco la practica ha censurado a los medios rusos (no se sabe en virtud de qué potestad legal) imponiendo de facto un relato único que alimenta la actual persecución xenófoba de todo lo ruso. Dado que la censura es siempre un intento de ocultar la verdad, ¿qué se quiere ocultar?

Rusia viene afirmando que, tras la caída de la Unión Soviética, la OTAN le prometió de modo informal que no se expandiría hacia el Este. EEUU lo negaba, pero el periódico alemán Der Spiegel lo ha documentado hace poco de un modo que da la razón a los rusos[3]. Lo mismo defiende Jack Matlock, exembajador de EEUU en la URSS (1987-1991) y diplomático clave en las negociaciones que terminaron con la Guerra Fría. Hace pocas semanas confirmaba en un artículo que a Rusia le aseguraron “que la OTAN no se movería hacia el Este ni una pulgada[4]”. Sin embargo, en los siguientes años la OTAN se expandió hasta la misma frontera rusa con la incorporación de 14 nuevos estados miembros. George Kennan, el más respetado estratega norteamericano del s. XX y experto en Rusia, definió esta expansión de la OTAN como “el error más fatídico de la política exterior de EEUU desde el final de la Guerra Fría[5]”, y añadió: “No había ninguna razón para hacer esto. Nadie estaba amenazando a nadie[6]”. Desde entonces, Rusia ha manifestado su preocupación por sentirse “rodeada” por infraestructuras militares tan cerca de sus fronteras, pero ha sido permanentemente ignorada y la “paridad” que reclamaba (un reconocimiento mutuo de legítimas preocupaciones de seguridad) se ha encontrado con un muro de desprecio. En el siguiente mapa pueden ver la extensión de la OTAN hacia la frontera rusa desde la caída del Muro, esto es, justo cuando el riesgo de agresión rusa había desaparecido. Nótese que las últimas propuestas de incorporación han sido Ucrania y Georgia.

Según el conocido rusólogo norteamericano Stephen Cohen, “desde los 90, EEUU ha tratado a la Rusia postsoviética como una nación derrotada con inferiores derechos legítimos[7]”. El doble rasero era evidente: los americanos podían invocar razones de seguridad nacional para intervenir al otro lado del planeta pero los rusos no tenían derecho a hacerlo a un paso de sus fronteras. Además, desde la caída del Muro la OTAN ha abandonado su naturaleza disuasoria y defensiva (tan eficaz cuando jugó su extraordinario papel en la Guerra Fría) para convertirse en un ariete más de la política exterior de EEUU, participando de ofensivas militares sin aval de Naciones Unidas como cuando en 1999 bombardeó durante tres meses Serbia, aliada de Rusia. De hecho, ¿cuál es la razón de ser de la OTAN una vez caído el comunismo soviético? ¿Qué enemigo la amenaza? Y si la respuesta es Rusia, ¿entonces su supervivencia depende de que Rusia sea siempre el enemigo? En la Conferencia de Seguridad de Munich del 2007, Putin manifestó sin ambages su preocupación a los dirigentes del mundo occidental: “Debemos reflexionar seriamente sobre la arquitectura de la seguridad mundial y buscar un equilibrio razonable entre los intereses de todos[8]”. Sus palabras fueron ignoradas y un año más tarde, en su Cumbre de Bucarest, la OTAN volvió a alborotar el avispero acordando la futura incorporación de Georgia (situada entre Turquía y Rusia) y Ucrania[9], lo que propició pocos meses después la intervención de Rusia cuando una Georgia envalentonada atacó la provincia separatista de Osetia del Sur.

Las causas cercanas de la invasión

En 2014 el presidente ucraniano, democráticamente elegido en unas elecciones supervisadas por la OSCE,[10] decidió no firmar un acuerdo comercial con la UE cuya letra pequeña comprometía a adherirse a las políticas “militares y de seguridad” de la UE[11]. Lo hizo bajo presión de Rusia, cuya contraoferta incluía un amplio paquete de ayuda económica. De la noche a la mañana surgió la “Revolución del Maidan”, un golpe de Estado probablemente instigado y apoyado por EEUU, como reconoce hasta el Cato Institute[12]. El presidente ucraniano se vio obligado a huir del país y se convocaron nuevas elecciones, de las que salió un nuevo gobierno, cómo no, proamericano. Esto provocó la cronificación del conflicto civil en el Este de Ucrania y la incruenta anexión rusa de Crimea (sede de la base naval rusa de Sebastopol), lo que dio lugar a sanciones económicas occidentales que aún perduran a pesar de que, según el Prof. Mearsheimer, de la Universidad de Chicago y un referente mundial en Relaciones Internacionales, “fueron los EEUU los que provocaron esta crisis[13]”. No conviene olvidar que Crimea es rusófila, pues perteneció a Rusia desde finales del s. XVIII hasta 1954, cuando el líder soviético Kruschev decidió traspasarla a Ucrania. Y recordemos que, a pesar de ser la nación más extensa del planeta, el único acceso de Rusia a mares cálidos – sus otros dos accesos al mar son un estrecho acceso al Báltico y otro al Mar del Japón y el de Ojotsk- es a través del Mar Negro hacia el Mediterráneo, y que Sebastopol es una importantísima base naval rusa desde hace 250 años, enclave que por su importancia estratégica ya fue objeto de una guerra a mediados del s. XIX (novelada, por cierto, por el gran Tosltói).

En 2019, el gobierno ucraniano (o sea, EEUU) dio un nuevo paso hacia la provocación cuando su Parlamento modificó la Constitución sin referéndum previo para incluir el objetivo de entrar en la OTAN.

A finales del 2021 la última propuesta de Rusia para evitar un enfrentamiento fracasó de modo previsible al no atenderse ninguna de sus “líneas rojas”; probablemente no fuera más que un trámite cuando ya tenía planeada la acción militar.

Para Ucrania, la probabilidad real de acceder a la UE (por su pobreza y corrupción) y a la OTAN (por sus problemas territoriales y porque exigiría la decisión unánime de sus miembros) parece ser baja. Por ello, algunos tildan de paranoico el miedo ruso a que una Ucrania envalentonada, rearmada y en la OTAN intente retomar Crimea (y Sebastopol) arriesgándose a un conflicto entre potencias nucleares. Otros tildan las razones rusas de mera coartada para alcanzar otros objetivos. Sin embargo, habría sido fácil aceptar una moratoria de una década en nuevas adhesiones a la OTAN para comprobar la buena fe rusa. No se hizo.

Finalmente, cabe preguntarse si la incorporación de una inestable Ucrania mejoraría o empeoraría la seguridad de los actuales miembros de la OTAN. ¿Aumentaría o disminuiría el riesgo de entrar en conflicto? ¿En qué mejora la incorporación de Ucrania la seguridad de España – país, por cierto, al que la OTAN no cubre la defensa de sus ciudades fronterizas de Ceuta y Melilla, precisamente donde está más expuesta a una agresión externa? Las relaciones internacionales nunca se basan en la amistad ni en la defensa de altos ideales, sino en un quid pro quo, esto es, en el interés recíproco, salvo, claro está, cuando la relación es de sumisión. Es evidente que éste es el caso de España respecto de Europa y de Europa respecto de EEUU.

Un conflicto perfectamente evitable

Cuando el rey de Asiria conquistó Israel, reprochó al pueblo judío haber confiado ilusamente en el apoyo de Egipto, “esa caña quebrada que penetra y traspasa la mano que se apoya en ella” (Is 36, 6). De igual modo, el gobierno ucraniano se ha apoyado en la caña quebrada que es EEUU cuando el interés evidente de su país era la neutralidad a cambio de garantías recíprocas de seguridad. Mientras, el triste y crepuscular papel de la UE como lacayo de EEUU queda resumido en una frase de la ex Subsecretaria de Estado norteamericana durante una conversación del 2014 con su embajador en Ucrania, seguramente grabada y filtrada por los servicios secretos rusos: “Que se joda la UE” (sic)[14]. Los americanos viven al otro lado del Atlántico y apenas tienen relaciones comerciales con Rusia, pero Europa se ha enfrentado a su vecino y principal proveedor energético (con quien no tenía disputas) para defender los intereses de EEUU, y lo ha hecho con un frívolo ardor guerrero contrario a los intereses de sus ciudadanos, que pagarán un alto precio. Más aún, al armar a Ucrania dándole esperanzas en un conflicto donde adolece de una clara inferioridad de medios, Europa no ha hecho otra cosa que alargar la agonía del pobre pueblo ucraniano, víctima inocente de las maquinaciones norteamericanas y de la brutalidad rusa, pues Putin ha cruzado el Rubicón y no puede dar marcha atrás y China no va a permitir que Occidente gane este pulso.

Las peticiones rusas en cuanto a la neutralidad de Ucrania eran, en palabras de un insigne exembajador de los EEUU en Rusia, “sumamente razonables”, y esta crisis ha sido, según él, “evitable, predecible e intencionadamente provocada[15]”. Sin duda. EEUU ha provocado a Rusia durante años para atraerla a lo que esperan sea una costosa guerra de desgaste y Putin ha mordido el anzuelo con sus inmisericordes mandíbulas de acero. Así, cualquier juicio sobre esta guerra deberá distinguir entre la incalificable provocación norteamericana, que buscaba este conflicto, y la desproporcionada y brutal reacción rusa.

“Si soplas sobre brasas, las enciendes, y si escupes sobre ellas, las apagas, y ambas cosas salen de tu boca” (Eclo 28, 12), escribió el sabio hace 2.200 años. ¿Tan difícil era?

[1] Our Documents – Transcript of President Dwight D. Eisenhower’s Farewell Address (1961)
[2] Trump Really Was Spied On – WSJ
[3] NATO’s Eastward Expansion: Is Vladimir Putin Right? – DER SPIEGEL y La expansión de la OTAN hacia el este: el archivo de 1991 encuentra apoyo a la versión de Rusia – DER SPIEGEL
[4] I was there: NATO and the origins of the Ukraine crisis – Responsible Statecraft
[5] The U.S. Decision to Enlarge NATO: How, When, Why, and What Next? (brookings.edu)
[6] Citado en The Great Delusion, by J. Mearsheimer, Yale University Press, 2018.
[7] War with Russia? By Stephen Cohen, Hot Books, 2019.
[8]DP_Fillinger_Speeches.pdf (muni.cz)
[9] NATO – Official text: Bucharest Summit Declaration – Issued by the Heads of State and Government participating in the meeting of the North Atlantic Council in Bucharest on 3 April 2008, 03-Apr.-2008
[10] Early Parliamentary Elections, 26 October 2014 | OSCE
[11] Op. cit. War with Russia?…
[12]America’s Ukraine Hypocrisy | Cato Institute
[13] Op. cit. The Great Delusion…
[14]Ukraine crisis: Transcript of leaked Nuland-Pyatt call – BBC News
[15] I was there: NATO and the origins of the Ukraine crisis – Responsible Statecraft

Apariencia y realidad en Ucrania (I)

Ucrania - RusiaApariencia y realidad en Ucrania (I)

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

4 de marzo de 2022

Los lectores adultos que buscan la verdad y piensan por sí mismos y que pertenecen, por tanto, a una especie en vía de extinción, comprenderán enseguida que guerras locales como la que lamentablemente está teniendo lugar en Ucrania responden generalmente a complejos intereses geoestratégicos que eluden explicaciones simplistas. Asimismo, el establecimiento de categorías maniqueas (buenos contra malos) no suele responder a la verdad sino a la propaganda de uno u otro bando, más aún en países lejanos que pocos españoles sabrían señalar en un mapa hace un mes. ¿Se trata de un enfrentamiento entre autoritarismo y democracia y libertad –que desde luego no son sinónimos– o nos encontramos, una vez más, ante una pugna de intereses globales más o menos espurios? El escaso nivel de formación de nuestra clase periodística y su falta de apego a la verdad dificultan la obtención de información fiable para poder responder a esta pregunta.

La primera víctima de la guerra es la verdad, y el enfrentamiento indirecto entre Rusia y EEUU que ahora tiene lugar en Ucrania no es una excepción. En efecto, en todo conflicto bélico la propaganda es un arma poderosísima para lograr la victoria independientemente de la superioridad numérica, pues contribuye con factores esenciales, como son “la moral de victoria, la disciplina y el orden, el espíritu de lucha y la voluntad de vencer”, por utilizar el lenguaje de nuestras Reales Ordenanzas. Por ello siempre se debe prestar una “decidida y constante atención a la acción psicológica del enemigo”.

La propaganda bélica busca dos objetivos: despersonalizar y demonizar al adversario para que su destrucción sea considerada un bien moral (contrariamente a lo que dictaría la conciencia en circunstancias normales) y mantener siempre viva la esperanza en el triunfo final para sostener la moral alta, ocultando o minimizando las pérdidas propias y exagerando las victorias mientras se hace lo opuesto con las del enemigo (para desmoralizarlo).

Un ejemplo patente de propaganda es que en pocos días los medios han hecho pasar por bombardeos rusos imágenes de videojuegos y explosiones accidentales en China del 2015 y se han hecho eco, dándolo por bueno, de un extravagante diálogo por radio entre un supuesto navío ruso y un supuesto grupo de soldados ucranianos defensores de un islote que, negándose a la rendición, habrían sucumbido ante el bombardeo subsiguiente. El propio presidente ucraniano anunció que concedería una medalla a título póstumo a dichos “héroes”. Pero había un problema: era un bulo. Poco más tarde, tanto fuentes rusas[1] como ucranianas[2] confirmaron que los soldados no eran 13 sino 82, que se habían rendido, habían sido hecho prisioneros y serían devueltos a sus familias.

Contrariamente a lo que nos hacen creer, y sin perjuicio de la simpatía que evidentemente nos despierta el pueblo ucraniano y la natural compasión hacia quienes sufren cualquier conflicto bélico (decidido siempre por los yonquis del poder, sea en Ucrania o en Etiopía, Sudán o Yemen, es decir, no sólo donde los medios deciden poner el foco), una guerra en Ucrania debería sernos bastante ajena en todos los sentidos. Sin embargo, la unánime e incendiaria campaña de propaganda desatada por los medios, rayana en el odio xenofóbico y carente de datos o análisis desapasionados, ha provocado en la opinión pública una histeria ruso-fóbica que está yendo demasiado lejos. Tras dos años de covid pareciera que el signo de los tiempos es arrastrar del ronzal al hombre aborregado, carente de pensamiento crítico, para mantenerlo en estado permanente de neurosis. ¿Cómo sustraerse a estas reacciones emocionales en un conflicto sobre el que existe una ignorancia calamitosa? No olvidemos que España es un país de sangre caliente, proclive a sentimientos nobles y quijotescos, que admira las resistencias numantinas y defiende por defecto al débil frente al fuerte, al agredido frente al agresor. Asimismo, resulta fácil (aunque sea erróneo) identificar a la Rusia actual con la comunista Unión Soviética, cuyos tanques entraban tambour battant en Praga o Budapest para aplastar la libertad. Que el gobierno conservador húngaro -tan sañudamente denostado – tenga buenas relaciones con la actual Rusia es un indicio de que no estamos ante la misma realidad.

Intentaré arrojar un poco de luz sobre lo que está ocurriendo en Ucrania desde una perspectiva diferente, esto es, con visión geoestratégica, puesto que es fácil enredarse en los detalles y perder el contexto.

La causa remota del conflicto

La causa remota de este conflicto es la pugna por la hegemonía mundial que se libra entre la unipolaridad que quiere retener un Occidente en franca decadencia (en particular, EEUU y el mundo anglosajón) y la multipolaridad emergente que reclama Oriente, más adecuada a la realidad del s. XXI. Si Europa fue hegemónica en el s. XIX y EEUU lo fue en el s. XX, Oriente quiere ocupar su lugar en el s. XXI. En este sentido, resulta esclarecedor que en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que intentó condenar la agresión rusa, además del obvio veto ruso, China e India – casi el 40% de la población del planeta – se abstuvieron. No debemos olvidar que Rusia no invadió Ucrania hasta la clausura de los JJOO de Pekín, lo que indiciaría un cierto entendimiento con China. En esa votación, por cierto, también se abstuvo Emiratos Árabes Unidos, pequeñísimo estado que dos meses antes había abandonado a EEUU por Francia en un suculento contrato de compra de 80 cazas[3], aparentemente por negarse a aceptar las “condiciones anexas” geoestratégicas exigidas por los norteamericanos[4]. Esta anécdota pone de manifiesto el declive de la hegemonía yanqui, especialmente después de la humillante retirada de Afganistán tras 20 costosos, destructivos y estériles años.

Los partidarios de la multipolaridad quieren modificar el statu quo de un mundo diseñado tras la Segunda Guerra Mundial por unos EEUU hegemónicos que entonces contaban con una vasta superioridad militar y económica: no sólo eran la única potencia nuclear, sino que contaban, por ejemplo, con 105 portaviones operativos para proyectar su fuerza en todo el mundo, 40 de los cuales eran grandes portaviones de ataque (hoy EEUU cuenta con 11 portaviones nucleares, diez de la clase Nimitz y uno de la nueva clase Gerald Ford). Por otro lado, si bien el PIB de los EEUU era el 40% del PIB mundial en 1960 hoy es sólo el 24%.

Asimismo, los partidarios de la multipolaridad contemplan con estupor y creciente resentimiento el doble rasero de Occidente. Por ejemplo, los mismos que hoy se rasgan las vestiduras por la invasión rusa en Ucrania (que según Naciones Unidas ha causado hasta ahora al menos 227 civiles muertos[5]) causaron cerca de 70.000 muertes civiles en Afganistán[6] y 200.000 en Irak[7]. ¿Acaso la vida humana tiene distinto valor en función del color de la piel, la religión o la nacionalidad? Fuentes ucranianas nos muestran una foto con escombros y un oportuno oso de peluche y, sin mayores verificaciones, se da por hecho que Rusia ha matado niños en un bombardeo, pero ¿dónde estaba la crítica de la prensa occidental cuando EEUU tuvo que reconocer haber matado con un misil a 7 niños y 3 civiles el último día de su retirada de Afganistán por confundir su coche con el de unos terroristas[8]? De igual forma, quienes critican con toda razón que la temporal invasión rusa rompe flagrantemente con la legalidad internacional han violado tantas veces esa misma legalidad en las últimas décadas que el argumento produce sonrojo a cualquiera que posea un mínimo de objetividad. Así, los rusos no olvidan el sistemático bombardeo en 1999 de su aliado Serbia por parte de la OTAN sin declaración de guerra ni mandato de Naciones Unidas. Cayeron misiles y bombas durante 78 días seguidos, destruyendo la infraestructura del país y causando 500 civiles muertos[9]. ¿Qué hizo la prensa occidental sino aplaudir?

Este doble rasero, considerado por Oriente como un ejercicio de hipocresía y cinismo, desacredita y socava la autoridad moral de Occidente. ¿Dónde quedan los valores de los que un día fuimos cuna y valladar? ¿Cómo criticar a regímenes autoritarios cuando con la epidemia hemos aplicado en Europa políticas autoritarias y en ocasiones ilegales que no se distinguen en nada de las de aquéllos? La política norteamericana defensora del “excepcionalismo”, base del doble rasero occidental, fue definida por las arrogantes palabras de la ex Secretaria de Estado de EEUU Madeleine Albright: “Si tenemos que usar la fuerza, es porque somos Estados Unidos: somos la nación indispensable, nos mantenemos orgullosos y vemos más allá que otros países[10]”. Así, lo más inquietante es que, al romper con impudor las reglas internacionales cuyo cumplimiento escrupuloso exige a los demás, Occidente, liderado por EEUU, está fomentando un mundo sin reglas para nadie, y por tanto mucho más inseguro, como estamos viendo.

Ucrania

A Ucrania no le han tocado buenas cartas. Emparedada entre Rusia y Europa (como Mongolia lo está entre Rusia y China), es un peón en manos de EEUU, de Rusia y de su propia y corrupta clase dirigente, cuyos intereses muchas veces divergen de los del pueblo ucraniano. Ucrania es un país pobre y corrupto: su PIB per cápita es inferior al de Botswana y Transparencia Internacional lo sitúa en el puesto 122 del mundo en su Corruption Index, cerca de México (España ocupa el puesto 34). Para que se hagan una idea, en 2021 el 23% de los ciudadanos tuvieron que pagar una “mordida” a funcionarios para acceder a servicios públicos[11]. La preocupación por la existencia de “deficiencias en el marco jurídico, corrupción generalizada y grandes partes de la economía dominadas por empresas estatales ineficientes o por oligarcas” (en palabras del propio Fondo Monetario Internacional) justifica las reticencias a su acceso a la UE y ha provocado que el FMI paralizara en el pasado el envío de ayudas financieras, entre otros motivos por las amistades peligrosas del actual presidente, como destacaba el Wall Street Journal[12] antes de que Zelensky fuera declarado santo subito por la prensa occidental. Ucrania tiene realidades difíciles de comprender para un europeo. Un ejemplo anecdótico son las peleas a puñetazos entre parlamentarios (en el propio Parlamento), que el Washington Post calificaba de “tradición” [13]. Otro ejemplo es el modo surrealista en que Zelensky accedió al poder. Actor protagonista de una serie cómica de enorme éxito en Ucrania, su personaje encarnaba a un profesor que era sorpresivamente elegido presidente del país para combatir la corrupción. Pues bien, Zelensky supo aprovechar su popularidad, creó un partido con el mismo nombre que la serie (“Servidor del Pueblo”) y consiguió en tres meses de campaña virtual arrasar en las elecciones. Los ucranianos votaron al actor creyendo que haría lo que hacía el personaje que encarnaba, más o menos como si el Servicio Secreto británico contratara como agente de campo a Roger Moore o a Daniel Craig (el actual 007) o como si la CIA contratara a Tom Cruise por Misión Imposible. En mi opinión, esto simboliza un país a la deriva y un pueblo desesperado por la corrupción imperante y deseoso de encontrar un mesías.

Pero ¿cómo hemos llegado a esta situación bélica? Cui prodest scelus, is fecit”, decía Séneca, esto es: “A quien un crimen aprovecha, ése lo cometió”. ¿Quién se beneficia de esta guerra? En la segunda parte de este artículo analizaremos quiénes son los contendientes, cómo se llegó a esta situación y qué salida puede tener. Como comprobarán, el escenario es mucho más complejo de lo que parece.

  1. Russia comments on capture of Black Sea island — RT Russia & Former Soviet Union
    2.Ukraine soldiers on Snake Island who told off Russians may be alive (usatoday.com)
    3. The UAE is buying the French Rafale. What does it mean for the F-35? – Breaking Defense Breaking Defense – Defense industry news, analysis and commentary
    4. Was there a China factor in UAE’s scuttling of F-35 jet deal with US? | South China Morning Post (scmp.com)
    5. (20) UN records 752 civilian casualties in Ukraine conflict (cnn.com)
    6. Afghan Civilians | Costs of War (brown.edu)
    7. Iraqi Civilians | Costs of War (brown.edu)
    8. Afghanistan: Pentagon admits Aug. 29 drone strike in Kabul killed up to 7 children (cnbc.com)
    9. Civilian Deaths in the NATO Air Campaign – The Crisis in Kosovo (hrw.org)
    10. 2/19/98 Albright Interview on NBC-TV «The Today Show» (state.gov)
    11Ukraine – Transparency.org
    12Ukraine Corruption Concerns Stall IMF Bailout – WSJ
    13. Yet again, a fistfight breaks out in Ukraine’s parliament – The Washington Post

https://www.fpcs.es/apariencia-y-realidad-en-ucrania-i/

El pasaporte Covid carece de sentido

Pasaporte CovidEl pasaporte covid carece de sentido: la pandemia es mantenida por los vacunados. Por la Doctora Albarracín

 

Mª JOSÉ MARTÍNEZ ALBARRACÍN – 12 ENERO 2022

Estamos asistiendo últimamente a una coacción sin precedentes, que raya el delito institucional, al proponer desde el poder político autonómico y nacional, nada menos que una medida de apartheid social, al exigir el llamado pasaporte covid, que ya se ha convertido en pasaporte de vacunas, y que los políticos no tienen el más mínimo recato en reconocer, incluso explícitamente, que simplemente es una medida de presión hacia los no inoculados con este fármaco génico al que hacen llamar vacuna covid.

Sin embargo, esta medida totalitaria no tiene ningún soporte científico ya que los vacunados pueden contagiar y contagiarse exactamente igual que los no vacunados, pero con la salvedad de que son, los vacunados, los que están dando positivo mayoritariamente a los test covid, están enfermando en mayor número y con mayor gravedad y falleciendo en todas las franjas de edad en un número muy superior a los no vacunados (ver datos brutos del Ministerio de Sanidad: Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias sanitarias. La última actualización es la  nº  537  y en la pag 14 podemos comprobar que el nº de casos, hospitalizado, Ucis y fallecidos es superior entre los vacunados).

Para intentar manipular esta realidad, nos encontramos a diario, en los medios generalistas informaciones confusas sobre tasas (también en el propio documento del Ministerio de Sanidad) alegando que como el nº de personas vacunadas es muy superior, la tasa de enfermedad es menor, sin embargo esto no se sostiene científicamente y además se aplica un rasero distinto a la información que se facilitó, especialmente en la “olas anteriores”, en las que respecto a la incidencia acumulada, se daban datos brutos de test realizados, no importando que una misma persona se hubiera realizado varios: contaban como test totales. Así se podía subir y bajar a voluntad el nº de “positivos” simplemente variando el nº de test realizados, cuando la realidad demostraba que siempre había un nº de positivos y por tanto casos covid, en torno a un 10% de los test realizados.

Pero volviendo al tema del pasaporte, lo que nos dice la ciencia es que solamente pueden contagiar las personas enfermas, lo cual ha sido confirmado mediante cultivo vírico en numerosos estudios y revisiones, y que son precisamente los vacunados, los que mantienen la epidemia, al aumentar la presión inmunológica sobre las mutaciones del virus y generar por ello nuevas variantes que actualmente tienen ya muy poco que ver con el famoso coronavirus de Wuhan. Además, como el nº de vacunados, especialmente en determinadas franjas de edad es muy alto, es en ellos donde se produce la replicación vírica incontrolada, como lo demuestra el hecho de que el número bruto de casos y enfermos covid sea mucho más alto en vacunados que en no vacunados.

Pero apoyemos estas afirmaciones con un poco de CIENCIA.

Según el estudio publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet el 20 de noviembre de 2021, estigmatizar a los no vacunados no está justificado (1), ya que cada vez hay más pruebas de que las personas vacunadas siguen teniendo un papel relevante en la transmisión, puesto que en estudios poblacionales han detectado que, tanto clínica como analíticamente, el número de enfermos y positivos es mayor en vacunados y la carga viral detectada mediante test PCR es igualmente alta en personas vacunadas. También es una evidencia que las variantes virales se han detectado mayoritariamente en los países con mayor tasa de vacunación, como lo demuestra el estudio publicado el 7 de diciembre de 2021 por la American Chemical Society (2) en que se explica que las altas tasas de vacunación favorecen el escape inmune a la vacuna y propician la dispersión de las variantes virales que no son neutralizadas por los anticuerpos que producen los vacunados.

Esta es también la explicación que da el virólogo experto en vacunas Geert Vanden Bossche, que trabajó precisamente para  GAVI (alianza global para vacunas) y que ha alertado en repetidas ocasiones del desastre epidemiológico que supone vacunar a toda la población, especialmente en un periodo epidémico, pues lo único que puede acabar definitivamente con una epidemia o pandemia es la inmunidad natural o innata, que es la que ha mantenido nuestra especie viva y saludable hasta los tiempos actuales. Según este experto, la vacunación podría tener sentido para los sectores especialmente vulnerables de la población, pero al vacunar a amplios sectores, especialmente a los jóvenes y sanos, estamos interfiriendo con su inmunidad innata y favoreciendo la perpetuación de la epidemia e incluso favoreciendo que aumente el nº de casos graves y muertes, lo cual es una evidencia contundente puesto que el nº de casos graves y muertes por covid ha sido superior en el año 2021 con vacuna que en el año 2020 sin vacuna.

Los vacunados no sólo generan y difunden las variantes sino que cuantas más dosis reciban más expuestos estarán a los graves efectos adversos que están produciendo estos fármacos génicos, mal llamados vacunas (de los que hablaremos en otra ocasión), sino que además, tendrán problemas en el control de otras enfermedades infecciosas puesto que también aumentará la presión de los anticuerpos producidos por la vacuna sobre sus anticuerpos naturales, síndrome que en inmunología recibe el nombre de “pecado original antigénico” y supone un desgaste de su inmunidad.

Otro interesante estudio que demuestra el papel de los vacunados en la transmisión y difusión vírica, es el publicado en la revista científica The Journal of Immunology el 15 de noviembre de 2021, (3) en el que se explica que los investigadores han encontrado y fotografiado exosomas con proteína de punta (espiga) del coronavirus en las personas vacunadas, dichos exosomas permanecen circulando por su sangre alrededor de cuatro meses y son eliminados por diversas vías pudiendo comportarse como vehículos de transmisión. Es la misma tesis que sostiene la investigadora senior del MIT Stephanie Seneff quien ha publicado un exhaustivo estudio (4) sobre los problemas que dichos exosomas, o partículas semejantes a virus, pueden ocasionar tanto en el mantenimiento de la epidemia como en el daño a las propias personas vacunadas.

Finalmente, creo que es muy importante destacar que la razón científica empieza a manifestarse a pesar de la presión y coacción ejercida por la propaganda política y los conflictos de interés científicos, como lo ha demostrado el reciente manifiesto de la Sociedad Española de Medicina  Familiar y Comunitaria con frases tan contundentes como éstas: “vacunarse o no es una decisión individual  y no debe presionarse a nadie para que se vacune”. “Los certificados de vacunación para acceder a ciertos servicios, más allá de las dudas éticas sobre su implantación, carecen de evidencia científica sobre su utilidad en la disminución de contagios y casos graves” (5) 

Caza de brujas vacunal

profile_2A modo de información.

Quiero daros una pequeña explicación del motivo por el que desde hace unos días, además de compartir con vosotros los temas habituales de enseñanza bíblica, estoy enviando algunos escritos y artículos sobre la pandemia, o plandemia, que nos está azotando desde hace casi dos años.

Deciros que además de la información con el relato oficial de los sucesos que dominan gran parte de nuestras vidas en estos momentos, llevo mucho tiempo tratando de contrastar los medios oficialistas con la información que viene por otros caminos y que está siendo censurada, ninguneada o directamente perseguida por no corresponderse con el relato oficial que nos están inoculando día y noche como si de un lavado de cerebro al mejor estilo sectario se tratara.

De entre toda la información alternativa al relato oficial procuro entresacar lo precioso de lo vil, la paja del grano, por supuesto según mi criterio personal que procuro sea lo mas equilibrado posible, lo cual no quiere decir que sea el más acertado siempre, pero si puedes estar seguro que es el que considero más coherente y certero dentro de las grandes mentiras a las que estamos sometidos siempre.

Por supuesto no tenéis ninguna obligación de leerlos, incluso de recibirlos, si este fuera el caso no hay más que darse de baja de mi lista del Boletín de la página web y listo.

Pero lo que sí quiero que sepáis es lo siguiente: Procuro actuar según las convicciones que se forjan en mi interior después de una amplia observación, lectura, meditación, oración y además debo añadir, una gran indignación por la manipulación rastrera, inicua, contradictoria y caprichosa de muchas de las medidas tomadas que nada tienen que ver con las necesidades sanitarias para sanar a los enfermos, sino con motivos políticos de la mayoría de títeres que tenemos hoy colocados en los puestos de gobierno.

Por todo ello, he decidido enviaros, dentro de mis limitaciones de tiempo y medios, los artículos que considero puedan ser útiles y liberadores del temor, la culpa y la esclavitud a la que pretenden llevarnos las llamadas élites globalistas detrás de las pantallas.

Recordar siempre las palabras de Jesús sobre la necesidad de no tener miedo (Mateo 10:28; 10;31; 14:27; 17:7; 28:5; 28:10), de saber bien como oímos (Lucas 8:18), porque como él dijo con rotundidad, en los últimos tiempos se levantarán grandes mentiras, mensajes con apariencia de piedad, y a muchos engañará. En su famoso discurso de Mateo 24 puso gran énfasis en la prioridad que tendría la mentira, el engaño y la manipulación, todo ello mis amados hermanos, es lo que estamos viviendo en estos días. Recordemos sus palabras y con ellas os envío este artículo.

Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán… Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará (Mateo 24:4,5,11,12).

Saludos cordiales

Virgilio Zaballos.

Caza de brujas vacunal

En la Europa Central de los siglos XV a XVII la histeria colectiva llevó a las masas a linchar y quemar vivas a decenas de miles de mujeres acusadas falsamente de causar malas cosechas y epidemias. Pues bien, en la histeria colectiva del s. XXI algunos quieren arrastrar a las masas a linchar a los no vacunados de covid bajo la misma acusación falsa de causar epidemias, una ciega persecución de una minoría inocente (azuzada por políticos sin escrúpulos y periodistas ignorantes) que comienza a bordear el concepto de delito de odio, puesto que “públicamente fomenta, promueve o incita directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo”. ¿Propondrán pronto que los no vacunados se cosan una estrella de David en la solapa antes de encerrarlos en guetos e internar a los más recalcitrantes en campos de concentración?

Entre el escaso 9% de mayores de 12 que no se ha vacunado habrá quien por no pertenecer a la población de riesgo (ellos o sus hijos) piense que es más arriesgado vacunarse que pasar el covid. También habrá quienes lo han pasado y saben que su inmunización natural es de muchísima mayor duración y eficacia que la de las vacunas, que no les aportan beneficio alguno y sí ciertos riesgos. Estos razonamientos son científicamente impecables. Como publicaban este verano el Dr. Ladapo, profesor de Medicina en la Universidad de California, y el Dr. Risch, profesor de Epidemiología en la Universidad de Yale, “los riesgos de la vacuna Covid-19 pueden superar los beneficios para ciertas poblaciones de bajo riesgo y también en las personas que se han recuperado de Covid-19 (…), puesto que, aunque nunca se sabría al escuchar a los funcionarios de salud pública, ni un solo estudio ha demostrado que los pacientes con una infección previa se beneficien de la vacunación contra el Covid-19”[1]. Por último, habrá quien no se haya vacunado por estar a la espera de vacunas futuras más eficaces y menos peligrosas, por vivir aislado y pensar que la probabilidad de contagiarse es remota o por paranoia.

Si lo he entendido bien, los talibanes cazadores de brujas creen que las vacunas no les protegen y quieren obligar a todos a vacunarse con esas mismas vacunas que no protegen porque mágicamente cuando todos estemos vacunados las vacunas protegerán. Afirman que ellos se vacunaron “por responsabilidad”. No lo creo: si evitamos hipocresías innecesarias, la inmensa mayoría se ha vacunado por miedo por su propia salud, por conveniencia (por ejemplo, para poder viajar) o por presión social. Pero descubramos hasta qué punto estamos ante creencias supersticiosas, pues los no vacunados no ponen en peligro a nadie. En primer lugar, las vacunas y terapias genéticas covid no previenen ni la infección ni la transmisión. En efecto, su rigidez y estrechez de respuesta ha hecho que su eficacia decayera rápidamente, como han destacado numerosos estudios[2]. A finales de octubre, The Lancet Infectious Diseases publicaba que “desafortunadamente, la eficacia de las vacunas en reducir la transmisión es mínima en el contexto de la variante delta”[3], y otro macro estudio aún más reciente realizado en Suecia y publicado como pre-print en The Lancet[4], va más allá afirmando que la eficacia de las vacunas de Pfizer y Astrazeneca (85% de las dosis administradas en España) ha caído tan rápidamente que “no tienen ninguna eficacia” para evitar la infección de covid transcurridos siete y cuatro meses, respectivamente, desde su inoculación. Déjenme reiterarlo para sacudimiento de mentecatos: “ninguna eficacia”. De ahí que el orwelliano pasaporte covid sea epidemiológicamente inútil e incluso un peligro para la salud pública, por su falsa sensación de seguridad. En cuanto a la protección frente a hospitalización, gravedad y muerte, el estudio concluye que la eficacia de las vacunas es un “indetectable” 42% seis meses después de vacunarse. Así, aunque sea prematuro establecer conclusiones, según los primeros datos oficiales del Ministerio de Sanidad, y contrariamente a la consigna repetida por políticos y periodistas, dos de cada tres hospitalizados por covid en España, más de la mitad de los ingresados en UCI y ocho de cada diez fallecidos por covid son personas perfectamente vacunadas[5]. Como hay muchos más vacunados que no vacunados, en términos relativos los mismos datos muestran que la letalidad (CFR) en vacunados mayores de 60 sería del 1,7% frente al 2,8% en no vacunados.

En segundo lugar, si el virus se contagia y transmite con toda tranquilidad a través de los vacunados, carece de sentido acusar a las personas no vacunadas (de aquí o de África) de ser incubadoras de nuevas variantes. Al inicio de la epidemia expertos como el epidemiólogo de la Universidad de Yale Dr. Grubaugh y otros colegas intentaron atajar el sensacionalismo mediático respecto a mutaciones apocalípticas: “No deberíamos preocuparnos cuando un virus muta durante una epidemia, pues las mutaciones son una parte natural del ciclo de vida de un virus y raramente impactan dramáticamente en una epidemia, así que el espectro de un virus súper asesino es completamente infundado”[6]. La esperanza de erradicar un coronavirus diseminado por todo el mundo es ilusoria: con toda probabilidad, el coronavirus será una enfermedad endémica y leve[7], pues no conviene olvidar que en los últimos 200 años sólo hemos podido erradicar del planeta la viruela. En realidad, la barrera de protección realmente eficaz contra la epidemia son las personas que han pasado el covid, escandalosamente ignoradas por bastardos intereses económicos y políticos.

Desgraciada pero previsiblemente, las vacunas no sólo han resultado ser mucho menos eficaces de lo que nos prometieron, sino también mucho menos seguras. Sus efectos adversos, extrañamente censurados por la omertá, muestran inequívocamente que su peligrosidad es inusualmente alta. Según la base de datos VAERS (gestionada por el CDC norteamericano), en EEUU han muerto tras vacunarse más de 10.000 personas y 11.000 han quedado con discapacidad permanente. Para ponerlo en contexto, en nueve meses de vacunas covid ha muerto tras vacunarse el mismo número de personas que la suma de fallecidos tras vacunarse con todo tipo de vacunas en los últimos 30 años[8].

El programa de vacunación debería haberse detenido por prudencia una vez cubierta la población de riesgo dejando abierta la posibilidad para los demás mediante un consentimiento informado sobre sus beneficios y riesgos (muy distintos según edad y estado de salud) obviando a quienes hubieran superado la enfermedad, que han consumido dosis y un tiempo precioso sin beneficio epidemiológico alguno. Asimismo, debería haberse explicado con transparencia a la población las limitaciones de las vacunas y centrarse en reducir el número de muertes y no el de contagios, siendo una enfermedad que cursa leve para la inmensa mayoría de la población. Sin embargo, por razones políticas y por un desmedido afán de lucro, sobre la incalificable campaña de terror mediática se construyó una pirámide de mentiras y se crearon falsas expectativas y, ahora, en vez de culpar al fiasco vacunal, se culpa a variantes de chichinabo (¡qué buena coartada!) o a los pocos no vacunados. Está claro que no querían la inmunidad de rebaño. Querían el rebaño, y a fe mía que lo han conseguido: ante tanto engaño y atropello, en España no se oyen protestas sino balidos. Y para más inri, el Tribunal Supremo se contradice sin pudor al avalar la dictadura del absurdo con ese paripé llamado pasaporte covid, contribuyendo a la injusta estigmatización de una minoría y fomentando la histeria supersticiosa. Lamentable.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

www.fpcs.es

[1] Are Covid Vaccines Riskier Than Advertised? – WSJ

[2] Pfizer Covid-19 Vaccine Is Less Effective Against Delta Infections but Still Prevents Serious Illness, Israel Study Suggests – WSJ y Comparison of two highly-effective mRNA vaccines for COVID-19 during periods of Alpha and Delta variant prevalence | medRxiv

[3] What is the vaccine effect on reducing transmission in the context of the SARS-CoV-2 delta variant? – The Lancet Infectious Diseases

[4] Effectiveness of Covid-19 Vaccination Against Risk of Symptomatic Infection, Hospitalization, and Death Up to 9 Months: A Swedish Total-Population Cohort Study by Peter Nordström, Marcel Ballin, Anna Nordström :: SSRN

[5] Actualizacion_509_COVID-19.pdf (mscbs.gob.es)

[6] We shouldn’t worry when a virus mutates during disease outbreaks | Nature Microbiology

[7] The coronavirus is here to stay — here’s what that means (nature.com)

[8] Superstición y ciencia en el covid – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)

 

Efectos del uso permanente de mascarillas

Hola a todos.

Os adjunto un escrito en PDF sobre el abuso que se está haciendo de las mascarillas, especialmente en los niños y jóvenes en los colegios.

Un saludo cordial

VIRGILIO ZABALLOS – España

Para obtener una copia en PDF copia y pega en tu buscador el siguiente enlace.

https://liberumasociacion.org/wp-content/uploads/2021/04/Efectos-del-uso-permanente-de-mascarillas-.pdf

Aquí se ve directamente:

Efectos del uso permanente de mascarillas

 

El tabú – Fernando del Pino

El tabú - Fernando del Pino - Muertes-tras-vacunarse-en-EEUU-1991-2021-Fuente-VAERS-VF-Hola a todos.

Comparto con vosotros este artículo de Fernando del Pino.

Saludos en Cristo

VIRGILIO ZABALLOS – España

https://www.fpcs.es/wp-content/uploads/2022/01/EL-TABU.pdf

 

El tabú

28 ENERO, 2022

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

Toda vacuna debe superar ensayos clínicos con una duración de entre cinco y diez años. Estos plazos no son fruto del capricho, sino una necesidad para evaluar posibles efectos adversos a medio y largo plazo. En el caso de vacunas muy novedosas la duración puede alargarse y la probabilidad de superar con éxito todas las fases del ensayo es inferior al 2%[1]. Sin embargo, en cuestión de pocos meses varias vacunas covid parecieron tener éxito. Esto era muy sorprendente, pues jamás se había logrado una vacuna eficaz y segura contra ningún tipo de coronavirus. Para que se hagan una idea, en vez de diez años la duración media del primer ensayo que propició la licencia de Pfizer fue de 46 días y el seguimiento medio subsiguiente fue de tres meses[2]. Como comprenderán, la tecnología puede acelerar la producción, pero el tiempo de espera para evaluar debidamente la eficacia y seguridad no puede acortarse. Aun así, en esos tres meses los efectos adversos de las vacunas covid en una población sana cuidadosamente preseleccionada para los ensayos no por leves dejaron de ser chocantes: tras la segunda dosis, un porcentaje inusualmente elevado sufrió síntomas iguales o peores de los que sufriría de pasar la enfermedad, con fiebres de entre 38 y 40 grados, escalofríos, dolor muscular y de cabeza[3]. Esto no era normal.

Tras estos ensayos de pocas semanas de duración y bajo una enorme presión política las vacunas fueron aprobadas para su uso de emergencia, momento a partir del cual sus efectos adversos fueron declarados tabú y silenciados por el contubernio político-mediático-farmacéutico. Esta omertá no auguraba nada bueno, pues la censura siempre es un intento de ocultar la verdad: si las vacunas eran tan seguras, ¿qué había que temer? Un año después, y a pesar de los preocupantes datos de farmacovigilancia y de la inquietud creciente entre la comunidad médica, la consigna sigue siendo, primero, negar la existencia del efecto secundario, luego negar la relación causa-efecto y, por último, hacer hincapié en que son casos “muy raros”.

Naturalmente, todo efecto secundario adverso grave de una vacuna será estadísticamente raro (faltaría más) y no son excepción las vacunas que a lo largo del tiempo han sido retiradas del mercado por motivos de seguridad, porque el nivel de tolerancia frente a efectos secundarios graves en una vacuna es bajísimo. ¿Por qué?

Primero, no hacer daño

En Medicina, tanto los tratamientos terapéuticos (que curan enfermedades) como los profilácticos (que las previenen) deben estar determinados por un análisis coste-beneficio para cada paciente, para quien los potenciales beneficios del tratamiento deben compensar sus potenciales riesgos. Como ordena el juramento hipocrático, la máxima fundamental para el médico es primum non nocere, es decir, “primero, no hacer daño”.

Este principio debe ser aplicado con especial rigor cuando se trata de vacunas que conllevan inyectar un fármaco a personas perfectamente sanas para protegerles sólo en caso de contraer una enfermedad y de hacerlo de forma grave. Así, al vacunado se le hace correr hoy los riesgos inherentes a la vacuna con una probabilidad del 100% a cambio de obtener eventuales beneficios futuros. Por eso, por baja que sea la probabilidad de efectos graves nunca puede aceptarse que una vacuna se convierta en una ruleta rusa. Así, EEUU detuvo en 1976 un programa de vacunación contra la gripe tras 1 muerto por millón de vacunados y 10 casos por millón del síndrome de Guillain-Barré[4].

Datos alarmantes

Desde su aprobación para uso de emergencia, el ensayo clínico de las vacunas covid perdió su carácter científico y la evidencia sobre su seguridad pasó a depender, con sus inherentes limitaciones, de seguimientos de farmacovigilancia de las bases de datos oficiales de distintos gobiernos. En EEUU esta base es el VAERS (Vaccine Adverse Event Reporting System), gestionada conjuntamente por el CDC y la FDA, que recoge desde 1990 los efectos adversos de las vacunas como “sistema de alerta temprana para detectar posibles problemas de seguridad”.

Pues bien, sus resultados sobre la potencial peligrosidad de las vacunas covid son extremadamente perturbadores: en 2021 se han notificado casi 12.000 muertes tras vacunarse (58 casos por millón de vacunados con pauta completa), 12.500 casos de gravedad extrema con riesgo de muerte (60 casos por millón) y 13.000 personas han terminado con una discapacidad permanente[5] (63 casos por millón). La suma de los tres conceptos nos acerca a un caso por cada 5.000 vacunados, una cifra insólita. Pero el indicio más elocuente de que algo raro está pasando es que el número de muertes notificadas tras vacunarse en el 2021 es muy superior a la suma de muertes tras vacunarse por todas las vacunas de los anteriores 30 años, una comparación homogénea de la misma base de datos con un número relativamente comparable de dosis suministradas. Miren atentamente este cuadro, porque una imagen vale más que mil palabras:

Estos alarmantes resultados son tan contrarios al relato oficial que por primera vez VAERS ha sido objeto de un intento de desacreditación ad hoc bajo la crítica de que muestra los efectos “tras” vacunarse y no necesariamente “por” vacunarse. Esta distinción entre correlación y causalidad es teóricamente correcta pero engañosa, pues llevada al extremo descalificaría la validez indiciaria de la farmacovigilancia (¿no sirve para nada, entonces?). Naturalmente habrá casos en los que no exista relación de causalidad, pero está bien documentado que históricamente VAERS ha infravalorado en orden de magnitud la incidencia de efectos adversos[6]. De hecho, en su propia web VAERS explica que, aunque “no está diseñada para determinar si una vacuna causó un problema de salud, esta base de datos es especialmente útil para detectar patrones inusuales de efectos adversos notificados”. Si esto no es inusual, ¿qué lo es? Por último, el 33% de las muertes “tras” vacunarse por covid se produjeron menos de siete días después de la inyección, y el 51% murió menos de un mes después[7]. Esta relación cronológica es otro obvio indicio de causalidad.

El Yellow Card en el Reino Unido corrobora estos datos. A la súbita muerte de personas sanas, independientemente de su edad, pocos días o semanas después de vacunarse, hay que sumar los estadísticamente raros pero inaceptables serios efectos isquémicos y cardiovasculares causados por la vacunación: ictus[8], trombosis y trombocitopenia[9], embolia pulmonar, miocarditis[10], pericarditis[11], fibrilación atrial, angina de pecho, palpitaciones, taquicardias y arritmias. Las miocarditis o inflamación del corazón en menores de 40, constatadas por varios estudios (Nature[12]British Medical Journal[13]…), implica que se les ha causado un daño de modo gratuito, dada la levedad del covid para ese rango de edad. Este daño producido de forma innecesaria ha sido particularmente inmoral en el caso de los adolescentes, a los que la vacuna ARNm les habría multiplicado el riesgo de miocarditis hasta 133 veces más de lo normal, según un reciente estudio publicado en el JAMA[14] (Journal of the American Medical Association). Recuerden que estas miocarditis son afecciones potencialmente graves y “de pronóstico incierto a medio plazo”, según el JCVI británico[15]. Como especifica el Yellow Card[16], también ha habido extraños desórdenes menstruales[17], efectos adversos oculares[18], dermatológicos, inmunitarios y neurológicos[19], como trombosis del seno venoso cerebral[20], parálisis facial de Bell[21] y, más inusualmente, mielitis transversa aguda[22].

Estos datos son tan inquietantes que resulta ineludible estudiar si las vacunas tienen alguna relación con el inexplicable exceso de mortalidad no-covid detectado en el segundo semestre del 2021, fenómeno que tiene desconcertado a los expertos. Uno de ellos afirmaba en el Financial Times que los datos apuntaban a “enfermedades cardiovasculares[23]”. Dado que la principal novedad en 2021 son las vacunas covid, que su principal efecto adverso parece ser de naturaleza cardiovascular y que hay estudios sobre correlación entre vacunación y mortalidad subsiguiente[24], ¿no es lógico investigar una eventual relación? Asimismo, las cardiopatías repentinas en jóvenes deportistas profesionales (futbolistas, etc.) son compatibles con efectos adversos vacunales y merecerían estudiarse. Naturalmente, los medios primero negaron el aumento de casos y ahora lo ligan al covid con el mismo rigor con que podían ligarlo al vuelo del colibrí (si fuera el covid, ¿por qué no hubo este problema en 2020?).

Un escándalo de salud pública

A pesar de la evidencia sobre la falta de eficacia de estas vacunas y los claros indicios sobre su falta de seguridad, políticos, periodistas y empresas farmacéuticas continúan pertinaces. Como Groucho Marx, nos espetan sin pudor: “¿A quién vas a creer, a mí o a tus propios ojos?” Nos dijeron que las vacunas eran “95%” eficaces en prevenir el contagio y sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor: todos vacunados y todos contagiados[25]. Luego nos dijeron que en realidad no impedían ni el contagio ni la transmisión (entonces, ¿para qué sirve el pasaporte covid?) pero sí la gravedad y la muerte y, según Sanidad, tres de cada cuatro muertos por covid desde otoño estaban perfectamente vacunados[26]. Por último, nos dijeron que eran segurísimas, y ya ven ustedes. Fiasco tras fiasco, el contubernio político-mediático-farmacéutico intenta sostener un castillo de naipes que se desmorona. Lo último es incitar a frecuentes dosis “de refuerzo” (de refuerzo del relato oficial, se sobreentiende) a pesar de la evidencia israelí sobre su inutilidad y de la advertencia de la Agencia Europea del Medicamento sobre sus debilitadores efectos en el sistema inmunológico.

Tras recordar el cuestionable historial ético de las grandes farmacéuticas, un recientísimo editorial del British Medical Journal, una de las tres publicaciones médicas más prestigiosa del mundo, resume por su dureza la indignación creciente frente a la ocultación de datos: “Las empresas farmacéuticas están cosechando enormes beneficios sin un adecuado escrutinio independiente de sus afirmaciones científicas. El propósito de los reguladores no es bailar al son de las ricas corporaciones globales y enriquecerlas aún más; es proteger la salud de sus poblaciones. Necesitamos una completa transparencia de los datos de todos los estudios, la necesitamos en interés del público, y la necesitamos ya[27]”.

O sea, que sin tener suficientes datos se ha empujado a toda la población a asumir el riesgo de vacunarse (¡o de vacunar a sus hijos!) con vacunas opacas y en gran medida experimentales, ineficaces e inseguras, para evitar una enfermedad que cursa leve para la inmensa mayoría. Y a pesar de que el riesgo de desarrollar covid grave era 1.000 veces menor para un joven que para una persona mayor, se decidió que la vacunación fuera universal y no limitada a la población de riesgo. ¿Cómo se explica esto si no es por espurios intereses económicos y políticos? Probablemente estemos ante el mayor escándalo de salud pública de la historia.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

www.fpcs.es

[1] Developing new health technologies for… | Gates Open Research

[2] Evidence does not justify mandatory vaccines – everyone should have the right to informed choice | The BMJ

[3] Safety and immunogenicity of the ChAdOx1 nCoV-19 vaccine against SARS-CoV-2: a preliminary report of a phase 1/2, single-blind, randomised controlled trial – The Lancet y Safety and Efficacy of the BNT162b2 mRNA Covid-19 Vaccine | NEJM

[4] Deaths following vaccination: What does the evidence show? (nih.gov)

[5] The Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS) Request (cdc.gov)

[6] Improving Detection of and Response to Adverse Events – Vaccine Safety Forum – NCBI Bookshelf (nih.gov)

[7] VAERS Ibid.

[8] Risk of thrombocytopenia and thromboembolism after covid-19 vaccination and SARS-CoV-2 positive testing: self-controlled case series study | The BMJ

[9] Ischaemic stroke as a presenting feature of ChAdOx1 nCoV-19 vaccine-induced immune thrombotic thrombocytopenia | Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry (bmj.com)

[10] Myocarditis Occurring After Immunization With mRNA-Based COVID-19 Vaccines | Cardiology | JAMA Cardiology | JAMA Network

[11] Epidemiology of Acute Myocarditis/Pericarditis in Hong Kong Adolescents Following Comirnaty Vaccination | Clinical Infectious Diseases | Oxford Academic (oup.com)

[12] Risks of myocarditis, pericarditis, and cardiac arrhythmias associated with COVID-19 vaccination or SARS-CoV-2 infection | Nature Medicine

[13] SARS-CoV-2 vaccination and myocarditis or myopericarditis: population based cohort study | The BMJ

[14] Myocarditis Cases Reported After mRNA-Based COVID-19 Vaccination in the US From December 2020 to August 2021 | Cardiology | JAMA | JAMA Network

[15] JCVI statement on COVID-19 vaccination of children aged 12 to 15 years: 3 September 2021 – GOV.UK (www.gov.uk)

[16] Coronavirus vaccine – weekly summary of Yellow Card reporting – GOV.UK (www.gov.uk)

[17] Menstrual changes after covid-19 vaccination | The BMJ

[18] Ocular inflammatory events following COVID-19 vaccination: a multinational case series | Journal of Ophthalmic Inflammation and Infection | Full Text (springeropen.com)

[19] Spectrum of neurological complications following COVID-19 vaccination – PubMed (nih.gov)

[20] AstraZeneca’s COVID-19 vaccine: EMA finds possible link to very rare cases of unusual blood clots with low blood platelets | European Medicines Agency (europa.eu)

[21] Reported orofacial adverse effects of COVID‐19 vaccines: The knowns and the unknowns (nih.gov)

[22] Acute Transverse Myelitis Following COVID-19 Vaccination (nih.gov)

[23] UK enters wave of excess deaths not fully explained by Covid | Financial Times (ft.com)

[24] (PDF) COVID vaccination and age-stratified all-cause mortality risk (researchgate.net)

[25] Todos vacunados y todos contagiados – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)

[26] Actualizacion_537_COVID-19.pdf (sanidad.gob.es) y anteriores

[27] Covid-19 vaccines and treatments: we must have raw data, now | The BMJ

 

Superstición y Ciencia en el Covid

Covid - 1SUPERSTICIÓN Y CIENCIA EN EL COVID

“El antídoto del miedo es el conocimiento”

Por Fernando del Pino Calvo-Sotelo

 

 

Hola a todos.

Comparto con vosotros este escrito de 42 páginas con el siguiente índice.

ÍNDICE

1. Introducción

2. Un poco de serenidad: la letalidad real del covid

3. Niños y colegios: un maltrato innecesario

4. Contagios improbables: asintomáticos y vía superficies

5. La poderosa y duradera inmunización natural

6. ¿Cuánto tiempo se es contagioso? La sobredosis de PCR

7. La variante delta

8. Secuelas o covid largo

9. Vacunas: beneficios y riesgos

10. Epílogo

Sobre el autor: 

Rafael del Pino Calvo-Sotelo

Empresario
Rafael del Pino Calvo-Sotelo es un empresario español.

El enlace es este:

https://www.fpcs.es/wp-content/uploads/2021/09/Supersticion-y-ciencia-en-el-covid-VF.pdf

Nota: Para ver el documento copiar el enlace y pegarlo en el buscador.

Agenda AESVIDA 2022

Agenda AESVIDA 2022 - 2Hola a todos.

Quiero compartir con vosotros la iniciativa de la asociación AESVIDA, una asociación PROVIDA que orienta sus recursos en favor de la vida del nonato desde el momento de su concepción; tenéis en  el link siguiente más información sobre quienes son y qué hacen.

¿Quiénes somos?

La iniciativa a la que me refería antes es que puedes colaborar con esta asociación cristiana usando la agenda 2022 que han puesto a la venta. Es muy útil y de calidad; además de que puedas colaborar con su financiación. También puedes regalarla a tus familiares y amigos estas navidades. Aquí tenéis más información de la agenda.

AGENDA 2022

Conozco a su directora, Susana Macías, desde hace muchos años y sé que hacen una gran labor en favor de muchas mujeres que necesitan apoyo para seguir adelante con su embarazo.

En este enlace tienes un video con toda la información que aparece en la agenda. Muy completa.

https://www.youtube.com/watch?v=ajo9nJ6l19A&ab_channel=AESVIDA

Y en este puedes conseguirla en Amazon:

https://www.amazon.es/dp/B09MZBQ4VT?ref=myi_title_dp&qty=1

Un saludo cordial

Virgilio Zaballos.

Reflexiones desde el confinamiento (4)

ConfinamientoReflexiones desde el confinamiento

(Cuarta parte y final)

No hay respuestas fáciles. Sí hay principios generales que siguen vigentes y no han cambiado por mucho que lo haya hecho nuestra sociedad.

En Romanos 1:18-32 (no es el AT, ni la voz de profetas “locos” de la antigüedad, es el apóstol de las naciones) tenemos una triple expresión como consecuencia de las acciones de los hombres, la expresión es: «Dios los entregó»… Luego, casi al final de la misma carta dice el apóstol: Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño… la noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos… vistámonos… andemos (Romanos 13:11-14).

En definitiva, se trata de discernir los tiempos, pero no solo eso, se trata también de alinearse con el espíritu profético, y este espíritu siempre es contrario a la corriente mayoritaria de este mundo, porque el mundo entero está bajo el maligno, y es un cuento de hadas pensar que las naciones van a ponerse de acuerdo cuando sus intereses están en juego. Hay proyectos en los que sí pactan las naciones y sus gobernantes globalistas, son aquellos que confrontan la revelación y el plan de Dios concretados en Israel, la iglesia y la familia.

Hay acuerdo mundial contra Israel siempre, y lo habrá en el final, todas las naciones vendrán contra Jerusalén. Hay acuerdo en la agenda ideológica que pretende oponerse a Dios, ―como en Babel―, a la familia, al hombre y su naturaleza creada.

arrepentimiento (2)Me pregunto cómo es posible que líderes cristianos no pueden ver que la maldad predominante de este tiempo, la de esta generación, viene mediante ideologías abrazadas por la izquierda política y una derecha plegada y engullida por aquella. Me resulta muy difícil comprender que tanto tiempo orando por gobernantes defensores de la vida, la familia, Israel y los valores judeocristianos y cuando aparecen algunos de ellos en las naciones, con todos sus defectos e intereses políticos que no voy a ignorar, se plieguen al relato de apariencia de piedad sin discernir el espíritu que los impulsa. Es aquí donde veo la nulidad de muchos dirigentes cristianos de hoy que representan a instituciones cristianas y se han plegado a un lenguaje religioso, ambiguo y políticamente correcto. Me deja perplejo. Lo entiendo cuando voy a los profetas de Israel para entender su entorno y lucha, su soledad y el ostracismo al que fueron sometidos. Seguimos coloreando sus sepulcros pero negando su mensaje.

Luchar por la familia y la iglesia no es suficiente. Los clérigos católicos también lo hacen, y en algunos casos con mas exposición a la lapidación social que nosotros. Y digo que no es suficiente si se hace desde posiciones que pretenden proteger instituciones cristianas que no quieren molestar al poder del estado que se les opone. No digo que no hagan un buen trabajo institucional en algunos casos, faltaría más, pero son estériles en la defensa de la verdad que contradice el status quo político, lo cual me lleva a una triste conclusión: han quedado neutralizadas por el propio estado, sus beneficios y subvenciones. Cuando esto es así han perdido su representatividad, dejan de ser referentes acomodándose al bienestar y la comodidad.

Concibo la iglesia del Señor como una voz profética que además de anunciar el evangelio en toda su amplitud, denuncia el pecado de la nación, incluido el pueblo de Dios, y sus dirigentes (Miqueas 3:8). Claro que podemos seguir contemporizando y argumentando con un lenguaje moderado, educado y refinado, pero en el entretanto habremos perdido nuestra razón de ser. Sin sal, ni sabor.

EsterAcabo con las palabras de Mardoqueo a la reina Ester en tiempos de aniquilación del pueblo de Dios: No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; más tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino? (Ester 4:13,14). Aquella mujer estuvo dispuesta a entregar su vida en el altar de la negación de sí misma por una causa mayor, la de aniquilación de su pueblo. En esa decisión pervivió la esperanza de Israel y el Mesías que habría de venir para redimir a los pueblos y familias. ¿Cuántos estamos hoy dispuestos a seguir su ejemplo?

VIRGILIO ZABALLOS