179 – El reino mesiánico

El reino mesiánicoLos profetas de Israel (LXVI) – Jeremías (4)

En aquel día, dice YHVH de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a YHVH su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré… y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante (Jeremías 30:8-10)

         El profeta Jeremías anuncia el cautiverio de Judá en Babilonia; revela que durará 70 años, como respuesta de Dios a la desobediencia de su pueblo. Ese mensaje ya estaba incluido en las palabras de Moisés antes de entrar a poseer la heredad (Dt.29:28); también se anunció la restauración como consecuencia de su arrepentimiento (Dt.30:1-5). Pues bien, la profecía no solo incluía el retorno de Babilonia, sino que el profeta menciona otro cautiverio que tendría lugar posteriormente, y que hoy sabemos se inició el año 70 d.C. con la destrucción del templo, para entrar en lo que se llama la diáspora judía a todas las naciones, y que ha durado 1800 años.

La misma palabra profética anuncia el retorno de esa última cautividad en la que los judíos han estado esparcidos por todas las naciones y que el año 1948 tuvo su final cuando se estableció el moderno Estado de Israel.

Después de esa cautividad, dice Jeremías en nuestro texto, el Señor quebrará el yugo de su cuello, romperá sus coyundas y extranjeros no volverán a ponerle en servidumbre, sino que servirán a YHVH su Dios y a David su rey, a quien el Señor levantará. Todo esto indica que estamos viviendo en medio de un tiempo profético, cuya restauración de Israel en su tierra y a su Dios está anunciada, como preámbulo de «aquel día», el día cuando la niña de sus ojos, el primogénito de YHVH, inicie la era mesiánica. Ese tiempo será inaugurado por el Mesías que reinará en Jerusalén y desde allí a todas las naciones.

Israel volverá del cautiverio. Descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante. Son los días de paz y bienestar anunciados por sus profetas ampliamente. El Señor hará venir sanidad y sanará sus heridas (30:17). La ciudad será edificada sobre su colina, también el templo será edificado (30:18); aquí tenemos una declaración explícita de su construcción. Saldrá de ella acción de gracias y voz de nación que está en regocijo. Serán multiplicados y no serán disminuidos ni menoscabados (30:19). Serán castigados todos sus opresores (30:20). Y de la ciudad saldrá su príncipe y señoreador, en clara referencia al Mesías (30:21). Le serán por pueblo y el Eterno por su Dios (30:22). Todo ello lo entenderán al final de los días (30:24).

         Los diversos periodos de cautiverio y restauración de Israel están anunciados por los profetas.

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