96 – El reino mesiánico

El reino mesiánicoEn los Salmos (VI) – El rey en Sion (3)

Pero yo he puesto mi rey sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto; YHVH me ha dicho: Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra (Salmos 2:6-8)

         Veamos ahora algunos de los muchos textos donde aparece Sion en la Escritura y tratemos de comprender más ampliamente este concepto bíblico tan relevante. Se dice que Dios habita en Sion (Sal.9:11). Es la ciudad de nuestro Dios, su santo monte, el gozo de toda la tierra, la ciudad del gran Rey (48:2). Aspectos claros de un reino literal en una Sion física cuya justicia y gozo llega a toda la tierra. Es el lugar donde está su tabernáculo y su habitación  (76:2). Está estrechamente ligado a Judá, el monte al cual amó el Señor, eligiendo a David su siervo (78:68-70). Todos los que aborrecen a Sion serán avergonzados y vueltos atrás (129:4,5), una reseña inequívoca al antisemitismo histórico y patológico de los impíos. Dios eligió a Sion, la quiso como habitación para sí, es el lugar de su reposo, en ella habitará porque la ha querido (132:13); y aunque esta verdad contenga aspectos que trascienden al ámbito físico, no lo anulan.

Jesús enseñó a la mujer samaritana que adoraremos al Padre no en el monte Gerizim, ni en Jerusalén, sino en espíritu y en verdad; lo cual, nuevamente no anula la verdad física de nuestra adoración (la iglesia adora hoy en lugares físicos aunque se haga en espíritu y en verdad). Recordemos que los apóstoles seguían acudiendo al templo de Jerusalén para orar, incluso, en el caso de Pablo, para acompañar a quienes habían hecho voto y fue a purificarse con ellos al templo (Hch.21:23,24).

El profeta Isaías nos da una amplísima información de aspectos que están relacionados con Sion, y que no podemos detallar aquí ahora, aunque lo iremos viendo cuando lleguemos a su libro. El profeta nos dice que en el reinado mesiánico el monte de la casa del Señor será exaltado sobre los demás montes, y a él correrán todas las naciones; subirán al monte de Sion, a la casa del Dios de Jacob donde nos enseñará sus caminos; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Adonai (Is. 2:1-4).

Es el tiempo de juzgar a las naciones desde Jerusalén, una era de paz y justicia vinculada estrechamente al reinado del Señor en Sion. Pondré mi rey sobre Sion. Las naciones le serán dadas por herencia, y como posesión suya los confines de la tierra. Algunos la quieren hoy, pero está reservada para el Mesías-Rey en Sion. Está escrito: Celé a Sion con gran celo, y con gran ira la celé (Zac. 8:2). El Omnipotente pondrá a su rey en Sion.

         Sion es el epicentro desde donde reinará el Mesías sobre las naciones.

Download PDF

Deja un comentario