123 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (CXV) –  El pecado de Jeroboam (4)

Y desechó YHVH a toda la descendencia de Israel, y los afligió, los entregó en manos de saqueadores, hasta echarlos de su presencia. Porque separó a Israel de la casa de David, y ellos hicieron rey a Jeroboam hijo de Nabat; y Jeroboam apartó a Israel de en pos de YHVH, y les hizo cometer gran pecado. Y los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam que él hizo, sin apartarse de ellos, hasta que YHVH quitó a Israel de delante de su rostro, como él lo había dicho por medio de todos los profetas sus siervos; e Israel fue llevado cautivo de su tierra a Asiria, hasta hoy  (2 Reyes 17:20-23)

LA HERENCIA PECAMINOSA. El evangelio rompe la cadena de pecado heredada de nuestros padres. La redención que ha llevado a cabo Jesús en la cruz del Calvario contiene el poder de Dios para poner en libertad al cautivo, deshacer las obras de las tinieblas y trasladarnos de la potestad de las tinieblas al reino de su Hijo amado.

Jesús inauguró el nuevo pacto, mediante el cual, se rompería la herencia de los padres sobre los hijos, como se decía en la antigüedad: En aquellos días [los del nuevo pacto] no dirán más: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera (Jer.31:29) y (Ez.18:2). El pecado de Jeroboam fue traspasado de generación en generación hasta el juicio que le puso fin.

En el largo texto que tenemos para meditar encontramos que Dios desechó la descendencia de Israel, los afligió, y los entregó a saqueadores hasta echarlos de su presencia por causa del pecado de idolatría y desobediencia que dio comienzo con el rey Jeroboam.

En este punto debemos notar que el profeta Ezequiel profetizó de un día cuando las dos casas: Judá y José (Efraín) volverán a ser una sola (Ez.37:15-28), aunque no podemos detenernos en este aspecto por ahora.

No debemos ignorar la influencia que puede llegar a tener un solo hombre sobre toda la nación. Jeroboam separó a Israel de la casa de David y el pacto que Dios hizo con él. Aunque a la vez se enfatiza la responsabilidad individual de cada uno; dice el texto: los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam. Podían haberse apartado, para ello fueron enviados los profetas de parte de Dios, sin embargo, se obstinaron en el error.

Jesús denunció a las autoridades religiosas de su época por anular la palabra de Dios con sus tradiciones y mudamientos de hombre… pecado de Jeroboam. Las personas que están en autoridad son puertas para vida o muerte, aunque siempre tenemos la opción de venir a la cruz y escapar de la herencia pecaminosa (1 Pedro 1:17,18).

         Hemos heredado una forma de vida pecaminosa que solo el evangelio puede apartarnos de ella mediante la redención que es en Cristo Jesús.

Download PDF

Deja un comentario