LA GRACIA – 2

lA GRACIAPara entender mejor el tema vamos a leer 2 Samuel 9

En los tiempos antiguos cuando un nuevo rey llegaba al trono era normal exterminar a todos los miembros de la familia del rey anterior. Cuando murió el rey Saúl, su hijo Jonatán murió también en la misma batalla. Al saber que había un nuevo rey, los miembros de la familia de Saúl huyeron porque temieron que David los iba a matar.   

En 2 Samuel 4:4 encontramos algunos detalles sobre un hijo de Jonatán, hijo de Saúl, que se llamaba Mefiboset. Tenía cinco años cuando murieron Saúl y Jonatán; su nodriza lo tomó y huyó, y como estaba huyendo de prisa, se le cayó el niño y quedó cojo. Se quedó inválido de ambos pies el resto de su vida.

Pasaron los años y Mefiboset era ahora adulto. David estaba en el trono, el reino de Israel era más grande que nunca, fuerza militar al máximo. El pueblo del reino vivía en su gloria. Un tiempo de prosperidad. David se acordó de la amistad que tenía con Jonatán y preguntó: ¿Ha quedado alguien de la casa de Saúl a quien pueda yo favorecer por amor a Jonatán?

David sabía que él mismo no merecía nada de lo que Dios le había dado, todo era por la gracia del Señor, y quería extender esta gracia y bondad hacia los demás, por eso hizo la pregunta. Notad como esta pregunta está llena de gracia. No dice: ¿hay alguien que merezca alguna ayuda de la casa de Jonatán?, o ¿hay alguien que cumpla los requisitos para obtener ayuda? No pone condiciones, solo pregunta: ¿hay alguien vivo (solo tiene que estar vivo) en la familia de Saúl, a quien yo pueda mostrar la misma gracia que Dios ha tenido conmigo?

Saúl tenía un siervo que se llamaba Siba. Le llamaron y David le hizo la pregunta, Siba dijo al rey: Aún queda un hijo de Jonatán lisiado de los pies. (9:3). David estaba lleno de gracia, tenía cara de sí, pero aquí viene Siba, y si lo podemos imaginar, Siba tiene cara de no. Aún queda un hijo, pero no sirve para nada, no vale, es un hijo lisiado de ambos pies. Créeme, no es la persona que tu estas buscando.

Ilustración: Tu si que vales.


         Si Siba formara parte del jurado del programa tu sí que vales, seguro que daría un no a Mefiboset. El rey David no lo pensó dos veces. David dijo a Siba: «Mefiboset sí que vale», dónde está? Preguntó. Lo quiero aquí. Está en Lodebar. Le dijeron. Esta palabra no tiene mucho sentido para nosotros pero en Hebreo Lodebar significa «un lugar estéril». Significa una tierra inútil para pastoreo, un lugar estéril sin cultivos.

Mefiboset, un hombre lisiado de ambos pies y que vive en una tierra estéril. Es un inválido que está en su peor forma, no tiene nada para ofrecer y está viviendo en el peor sitio. No puede ser peor.

¿No suena como nuestra historia antes de conocer a Cristo?

Éramos inválidos espiritualmente, muertos en nuestros delitos y pecados, ajenos de los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Vivíamos en Lodebar una vida estéril. Una vida sin fruto. Una vida muerta.

Quizás hay personas hoy que están aún viviendo en Lodebar. ¿Sientes esta vaciedad en tu vida? ¿Piensas que tu vida no tiene sentido? Piensas que estas discapacitado y no puedes ofrecer nada. Pues así se sentía Mefiboset. Estás bien situado para entender lo que significa la gracia.

David dijo a sus siervos: traed a Mefiboset de Lodebar.

Mefiboset estaba huyendo del rey, viviendo en Lodebar, escondido porque vivía con el temor de que si lo encontraban le matarían. Cuando le trajeron delante del rey se postró cayendo sobre su rostro, lleno de temor, pesando que hoy era su último día. He aquí tu siervo le dijo al rey.

David lleno de gracia, le dijo a Mefiboset: no temas.

Autor: Mensajero de buenas nuevas

Próxima entrega: LA GRACIA – 3

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