LA GRACIA – 1

lA GRACIAIntroducción:

Una de las primeras palabras que he aprendido en español ha sido la palabra gracias. Es una palabra que escuchamos muchas veces cada día, sin embargo, si contemplamos nuestro mundo hoy en día nos da cuenta que en realidad vivimos en un mundo que carece de gracia. Lo podemos llamar el mundo de la falta de gracia. Es el mundo del “ojo por ojo”. El mundo donde domina la ley. Un mundo que carece del perdón. 

Ilustración: Hay un cuento de Ernest Hemingway que habla de un padre que decide reconciliarse con su hijo que se ha ido a Madrid. El padre pone este anuncio en el periódico El Liberal: “Paco, encuéntrame en el Hotel Montana martes mediodía. Todo perdonado. Papá.” Como Paco es un nombre común en España, cuando llega el padre a aquel sitio, encuentra a ochocientos chicos llamados Paco, todos esperando a su padre.

Esta historia nos muestra la realidad de las muchas personas que están buscando el perdón y no lo encuentran. No encuentran a quien les extiende la gracia.

Desde la infancia nos enseñan a vivir en este mundo que carece de gracia:

Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.
A quien madruga, Dios lo ayuda.
Al quien lo quiere celeste, que le cueste.
Defiende tus derechos.

Sin embargo, la Biblia nos revela otra verdad. Nos revela que nosotros no hemos obtenido lo que merecíamos. La Biblia nos dice que merecíamos ira y recibimos amor. Merecíamos el castigo, pero recibíamos perdón. Merecíamos la cárcel y recibimos libertad, merecíamos la muerte pero recibimos vida. Esta es la gracia.

Cuando la Biblia habla de la gracia, está hablando del favor inmerecido de Dios. Es el favor o la bondad que se extiende hacia alguien que no la merece y que jamás podrá ganarla.

Un autor americano, Swindoll, dijo que hay personas que tienen una cara de No y otras personas que tienen una cara de Sí. Los que tienen un rostro de no, son personas que dicen no a casi todo. Son individuos rígidos, crónicamente insatisfechos, llenos de amargura y que nunca se han permitido ser libres. Son personas que carecen de gracia, han reducido la vida a reglas y normas esenciales para sobrevivir. Sus rostros siempre proclaman un No.

Ilustración: No sé si te ha ocurrido alguna vez en el banco o en la oficina de correos, o mejor en la oficina de Endesa. Vas allí con algún problema y necesitas que alguien te ayude. Estás haciendo cola y miras para ver a la persona que te va a atender, y se ve que es una persona con un rostro de no. Y empiezas a sudar, ya sabes de antemano que esta persona no te va a ayudar. EL rostro del no. Alguien estará pensando en su esposa, o en la suegra. Los niños son muy buenos en detectar estas caras, saben de quien pedir chuches.

En cambio, hay otro tipo de personas que si nos fijamos en sus rostros vemos que tienen un rostro que dice sí. En sus rostros está escrita la respuesta sí. Tienen rostros que nos dan la bienvenida y nos anima. Son personas que han experimentado la libertad, han experimentado y recibido la gracia. Brota un gozo en su interior al dar o ayudar a otras personas.

Jesús tenía una cara de sí. Mientras los religiosos a su alrededor tenían una cara de no.
Al leproso no le dijo no, se acercó a él y le tocó.
A la mujer adúltera querían matarla, Jesús le dijo no te condeno.

Los discípulos a veces tenían una cara de no, cuando una vez algunos padres llevaron sus niños a Jesús para que el orara por ellos los discípulos regañaron a los padres por molestar a Jesús. Jesús con la cara de si dijo: dejen que los niños vengan a mí.

Podemos sacar muchos ejemplos, Juan 1:14 dice que Jesús estaba lleno de gracia y de verdad.

Mi oración hoy es que lleguemos a ser como Cristo, personas llenas de gracia. Que nuestras vidas sean transformadas, que lleguemos a absorber el amor, la compasión, y la gracia de Jesús.

Autor: Mensajero de buenas nuevas

Próxima entrega: LA GRACIA – 2

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