71 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (LXIII) – Babilonia (55)

… Se enamoró de ellos a primera vista, y les envió mensajeros a la tierra de los caldeos. Así, pues, se llegaron a ella los hombres de Babilonia en su lecho de amores, y la contaminaron, y ella también se contaminó con ellos, y su alma se hastió de ellos  (Ezequiel 23:16,17)

         Es muy llamativa la seducción que hoy ejerce el llamado Estado Islámico (Daesh) sobre muchas jóvenes europeas.

Oyen de muchachos guerreros dispuestos a morir por su causa, determinados a luchar con arrojo, con una puesta en escena tremendamente aberrante, violenta, sanguinaria, perversa, sin embargo, muchas jovencitas y jóvenes occidentales son atraídos a sus filas, después de un lavado de cerebro rápido para viajar a Siria y ser esclavas sexuales en el caso de las chicas, y carne de cañón, (ovejas destinadas al matadero), en el caso de muchos jóvenes; jóvenes de familias de clase media, hastiados de una vida insípida y vacua, que son atrapados por el hechizo de soldados de la yihad, dispuestos a morir matando y sembrar el terror a su paso.

Desde lejos nos preguntamos ¿cómo es posible? Creo que los profetas de Israel, y la misma historia antigua del pueblo judío nos dan la respuesta. ¿De dónde procede ese poder hechicero? ¿De dónde el encantamiento? Los medios de comunicación y los políticos lo naturalizan todo, no tienen discernimiento espiritual, solo ven lo que tienen delante de sus ojos, y a veces ni eso. Es una batalla espiritual para discernir espiritualmente. Sin discernimiento, (sin visión), el pueblo perece. Gobernantes ciegos, guías de ciegos, conducen al mismo hoyo a naciones enteras.

Mira el lenguaje del profeta Isaías en otro lugar: ¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié?… ¿que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye? (Is.42:19,20). Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir. Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado (Is.56:10,11).

Los gobernantes de las naciones europeas han dado lugar a la decadencia que vivimos. Se han embrutecido con los deleites de Babilonia, han sido cegados por la seducción del islam, habiendo antes negado la fe de sus padres, renunciado y menospreciando a la herencia judeocristiana hemos sido invadidos por los caldeos yihadistas, como en su día lo fue Judá.

         Cuando las naciones cierran sus ojos a la verdad de Dios, el Señor envía un poder engañoso para que crean la mentira y sean atrapados en ella.

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