72 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (LXIV) – Babilonia (56)

… Se enamoró de ellos a primera vista, y les envió mensajeros a la tierra de los caldeos. Así, pues, se llegaron a ella los hombres de Babilonia en su lecho de amores, y la contaminaron, y ella también se contaminó con ellos, y su alma se hastió de ellos  (Ezequiel 23:16,17)

         Sigamos meditando en los mismos textos porque hay más que decir. Seamos claros y directos. En esta guerra no valen medias tintas. La tibieza y la ignorancia son dos de los mayores enemigos de todo gobernante. ¡Cómo es posible que nuestros gobernantes sigan diciendo que el islam es una religión de paz cuando toda su historia y la realidad del terrorismo actual dice lo contrario!

¡Cómo es posible que las obras de muerte y destrucción no sean suficientes para desenmascarar la naturaleza evidente del islam salafista! Por cierto, este islam, el salafista, es el original; sus patrocinadores y predicadores en muchas de las mezquitas que han invadido Europa y América anuncian el regreso al islam puro, el de los orígenes, es decir, el de Mahoma y su primera expansión por la espada y solo por la espada.

El islam emana de Babilonia. Proviene de Babilonia. Está situado originalmente y geográficamente en Babilonia. Es decir, Mesopotamia, el actual Irak. ¡Cómo es posible que nuestros gobernantes actuales en su amplia mayoría solo reaccionen cuando han matado a docenas de personas en nuestro suelo «santo» europeo, pero están callados cuando la sangre riega pueblos y naciones de África, y por supuesto, cuando la sangre es judía!

Entonces la alarma desproporcionada de los medios de comunicación, y la misma desproporción momentánea de la policía europea salen a la calle, cuando Israel lleva décadas luchando contra esta plaga de odio, muerte y cultura del caos, y siempre, digo, siempre, son criticados por su legítima defensa. ¡Es una batalla espiritual! Con sus consecuencias materiales, claro, siempre están unidas la vertiente espiritual de las cosas y su dimensión física.

El hechizo viene cuando un pueblo se ha entregado a la idolatría, como Judá en la antigüedad en días de Ezequiel. Y con ella, la ceguera, la ignorancia, la necedad, el encantamiento para enamorarse aún de sus propios enemigos. ¡Increíble! ¡Enamorados de sus enemigos!

Sí, Judá se enamoró de ellos a primera vista, y tomaron la iniciativa de enviar mensajeros a la tierra de los caldeos. Los invitaron a venir, tal vez con la idea ingenua de refugiados, una apariencia de bondad, falsa piedad que esconde un engaño que acaba destruyendo. La Biblia es muy actual.

         Cuando nos enamoramos de nuestros enemigos, y lo hacemos a primera vista, estamos bajo un hechizo babilónico producido por la idolatría.

71 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (LXIII) – Babilonia (55)

… Se enamoró de ellos a primera vista, y les envió mensajeros a la tierra de los caldeos. Así, pues, se llegaron a ella los hombres de Babilonia en su lecho de amores, y la contaminaron, y ella también se contaminó con ellos, y su alma se hastió de ellos  (Ezequiel 23:16,17)

         Es muy llamativa la seducción que hoy ejerce el llamado Estado Islámico (Daesh) sobre muchas jóvenes europeas.

Oyen de muchachos guerreros dispuestos a morir por su causa, determinados a luchar con arrojo, con una puesta en escena tremendamente aberrante, violenta, sanguinaria, perversa, sin embargo, muchas jovencitas y jóvenes occidentales son atraídos a sus filas, después de un lavado de cerebro rápido para viajar a Siria y ser esclavas sexuales en el caso de las chicas, y carne de cañón, (ovejas destinadas al matadero), en el caso de muchos jóvenes; jóvenes de familias de clase media, hastiados de una vida insípida y vacua, que son atrapados por el hechizo de soldados de la yihad, dispuestos a morir matando y sembrar el terror a su paso.

Desde lejos nos preguntamos ¿cómo es posible? Creo que los profetas de Israel, y la misma historia antigua del pueblo judío nos dan la respuesta. ¿De dónde procede ese poder hechicero? ¿De dónde el encantamiento? Los medios de comunicación y los políticos lo naturalizan todo, no tienen discernimiento espiritual, solo ven lo que tienen delante de sus ojos, y a veces ni eso. Es una batalla espiritual para discernir espiritualmente. Sin discernimiento, (sin visión), el pueblo perece. Gobernantes ciegos, guías de ciegos, conducen al mismo hoyo a naciones enteras.

Mira el lenguaje del profeta Isaías en otro lugar: ¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié?… ¿que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye? (Is.42:19,20). Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir. Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado (Is.56:10,11).

Los gobernantes de las naciones europeas han dado lugar a la decadencia que vivimos. Se han embrutecido con los deleites de Babilonia, han sido cegados por la seducción del islam, habiendo antes negado la fe de sus padres, renunciado y menospreciando a la herencia judeocristiana hemos sido invadidos por los caldeos yihadistas, como en su día lo fue Judá.

         Cuando las naciones cierran sus ojos a la verdad de Dios, el Señor envía un poder engañoso para que crean la mentira y sean atrapados en ella.

Muchachos serán vuestros señores

Muchachos arrogantesViendo la deriva de los nuevos gobernantes de mi país solo puedo pensar en el juicio de Dios para comprender lo que está pasando.

De pronto tenemos jóvenes arrogantes en puestos de gran responsabilidad, y otros que esperan con impetuosidad su turno para enseñorearse de la generación anterior.

Aunque ciertos jóvenes pueden estar bien preparados antes de llegar a la edad adulta, tener grandes cualidades y desempeñar puestos de responsabilidad con verdadera habilidad, no suele ser lo habitual. Cada cosa tiene su tiempo debajo del sol, y adelantarse a los procesos naturales para llegar a la madurez es contraproducente.

         La Biblia enseña que la juventud es vanidad [1]; también declara que la necedad está ligada en el corazón del muchacho [2]; y para ser honestos y completar las posibilidades, encontramos en el apóstol Pablo la siguiente declaración sobre Timoteo: Ninguno tenga en poco tu juventud [3], aunque por ese tiempo no era exactamente un muchacho, y el maestro que había tenido lo había formado bien para que fuera un ejemplo a los creyentes.

Sin embargo, tener a un muchacho al frente de los destinos de un país, y si esos muchachos están llenos de arrogancia y necedad, el resultado puede ser desastroso. Tampoco quiero decir que sea una garantía poner a personas adultas en esos puestos y que las consecuencias sean distintas.

El sentido común, la experiencia y la historia dictan que hay mayor probabilidad de éxito en una nación si sus gobernantes son prudentes, sabios, temerosos de Dios y apartados del mal, que si están llenos de prepotencia, plagados de sí mismos, son altivos y menosprecian a los demás creyendo que con ellos comienza todo. No hay nada nuevo debajo del sol, por tanto, el hombre y la mujer están destinados a cometer los mismos errores en las distintas generaciones.

Dicho esto, repito, y afirmo lo siguiente: solo puedo entender que los muchachos lleguen a ser señores como un juicio de Dios a la nación. El profeta Isaías vivió una parte de su vida esa realidad como consecuencia del pecado de la nación que atrajo el juicio de Dios sobre ellos. Así está escrito:

Y les pondré jóvenes por príncipes, y muchachos serán sus señores [4].

La consecuencia de semejante castigo divino fue una sociedad violentada, en continuo conflicto entre los vecinos, las generaciones y las distintas clases sociales [5].

La ruina que sobreviene a una sociedad como la mencionada, (muy parecida a las posibilidades que se presentan en la nuestra en los próximos años), es el resultado de una lengua suelta que habla sin tino, sin pudor, ni respeto, incluso contra Dios mismo, y sus obras irritan al Señor [6]. Además publican su pecado sin disimulo [7], con el resultado de amontonar el mal sobre sí mismos y sobre todo el pueblo que los ha votado, o no.

Y concluye el profeta con estas palabras que suenan a epitafio:

Los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos. El Señor está en pie para litigar, y está para juzgar a los pueblos [8].

Y añadiría las palabras del apóstol Pedro que dice que es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios, por su pueblo; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? [9].

Algunos se preguntarán cuál es nuestro pecado para ser motivo del juicio de Dios. Y respondo que son tantos que sería difícil enumerarlos todos. Pero puedo resumirlos en tres principales que a su vez ponen de manifiesto una forma de vida alejada del temor de Dios, embriagada de egoísmo y realización personal, amadores de sí mismos, y todo la lista que hace el apóstol Pablo en 2 Timoteo 3 sobre el carácter de los hombres en los últimos tiempos.

El mismo apóstol los resume en Romanos 1, y según entiendo explica lo que estamos viviendo en la actualidad en la mayoría de las naciones europeas. Pueblos que en otro tiempo pusieron su fe en Dios, aunque fuera en muchos casos de forma interesada, pero que ha forjado la civilización europea en unos parámetros que no se entienden sin la influencia innegable del evangelio y sus obras.

Resumiéndolos serían estos. (1)Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido, se hicieron necios, cambiaron la gloria de Dios por adoración de las criaturas, idolatría de sí mismos, culto al cuerpo; entonces Dios los entregó a la inmundicia. (2)Luego cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando el humanismo en lugar de al Creador, y Dios los entregó a pasiones vergonzosas (lesbianismo y homosexualidad). (3)Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, (parece que Dios ha muerto en Occidente), entonces Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen [10]; como por ejemplo votar a muchachos necios y arrogantes para que sean sus gobernantes.

Es como en los días cuando Israel pidió rey. Quisieron rey y el Señor les dio rey, Saúl, y con él, el abuso de impuestos, la derrota ante sus enemigos, hasta que el Señor levantó a David, figura del rey Mesías, que ya vino y volverá para reinar.

¡Hay tantas cosas que hoy hacen los gobernantes que no convienen que es difícil encontrar las que si convienen!  

Dos cosas más antes de concluir. La primera es que no toda la culpa es de los jóvenes, porque los pecados de las nuevas generaciones siempre se originan en el final de la generación anterior. Hay varios ejemplos en la Escritura de ello. Véase la generación posterior a Josué, y la que vino después de Salomón. Y la segunda cosa que quiero mencionar la cita el profeta Isaías en el mismo texto que venimos usando:

Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos [11].

También está escrito que el Señor sabe rescatar de tentación al justo, aunque este justo viva en una sociedad al estilo de Sodoma y Gomorra, como fue el caso del justo Lot [12].

Por tanto, cada uno de nosotros daremos cuenta a Dios de nosotros mismos. Cada uno es responsable de sí mismo, aunque la responsabilidad esté repartida de distinta forma, y viviendo en sociedad tengamos que sufrir un gobierno de muchachos impertinentes.

La gracia de Dios superará el pecado de los pueblos, y la misericordia triunfa sobre el juicio cuando los hijos de Dios levantan su clamor al cielo a favor de la tierra.

 

[1] – Eclesiastés 11:10

[2] – Proverbios 22:15

[3] – 1 Timoteo 4:12

[4] – Isaías 3:4

[5] – Isaías 3:5

[6] – Isaías 3:6-8

[7] – Isaías 3:9

[8] – Isaías 3:12,13

[9] – 1 Pedro 4:17

[10] – Romanos 1:21-28

[11] – Isaías 3:10

[12] – 2 Pedro 2:7-9

 

La teología del reemplazo (1)

Reemplazo

INTRODUCCIÓN

         Aunque pueda parecernos chocante, la teología ha estado al servicio del antisemitismo en ciertos periodos de la historia de la iglesia. No toda la teología, pero sí cierta teología que se ha dado en llamar del reemplazo.

         Me propongo desarrollar este tema a partir de esta introducción, mediante una serie de artículos que iré subiendo a la página web semanalmente.

Afirmo que cierta teología cristiana ha estado al servicio del antisemitismo poniendo las bases doctrinales para la persecución de los judíos, incluso el odio, y como consecuencia la destrucción y muerte de muchos hijos de Israel. Es una grave iniquidad que desde algunas posturas teológicas se hayan justificado comportamientos que están radicalmente en contra de la enseñanza de Jesús y sus apóstoles. Hoy estas teologías no llevan a la muerte de judíos pero sí mantienen el error en la posición sobre el conflicto árabe-israelí y producen la pasividad de muchas iglesias con respecto a orar por la paz de Jerusalén, apoyar desde el ámbito espiritual y práctico la restauración del pueblo de Israel anunciada por los profetas que leemos todos los domingos en las congregaciones cristianas.

Por supuesto que debemos orar por todos los hombres, pueblos y naciones, Dios no hace acepción de personas, pero Israel, como pueblo de las promesas, recibe una presión única por parte de los poderes espirituales de las tinieblas para impedir el cumplimiento de la voluntad de Dios en la tierra. En este sentido, una teología errónea sobre Israel nos hará inútiles a la hora de consolar y ayudar a la vieja Noemí; volveremos, como Orfa, a nuestros quehaceres religiosos y no compartiremos con Rut la historia del pueblo donde hemos sido injertados por la fe en el Mesías.

Jesús explicó algunas verdades del reino de Dios a través de parábolas. En una de ellas dijo que el sembrador sale a sembrar y siembra buena semilla en el campo, pero mientras dormían los hombres vino un enemigo y sembró cizaña entre el trigo [1]. Aunque en esta parábola relacionó la buena semilla con los hijos del reino, y la cizaña con los hijos del malo, en otra ocasión dijo que la semilla era también la palabra [2], que sembrada y entendida da buen fruto, pero sembrada y no entendida o tergiversada, mezclada o sin raíz da un fruto malo, puede volverse cizaña, o peor aún, veneno para quienes digieren semejante semilla.

A lo largo de la Historia del hombre las palabras han sentado las bases para las acciones, sean buenas o malas. A menudo unos han sido los «cabeza-pensantes», filósofos, ideólogos; y otros han sido los ejecutores, los que ponen en acción las ideas que otros han producido. Unos siembran cizaña, o semillas mezcladas, sin llegar a la raíz, con un conocimiento parcial de verdades profundas que a veces esconden misterios que dependen del corazón de las personas para recibir la revelación oportuna o mantenerse en oscuridad por la torpeza, obstinación (que es idolatría) o aferrados al error transmitido de generación en generación, como el pecado de Jeroboam.

Algo de esto es lo que se ha producido con la llamada teología del reemplazo.

Jesús sembró buena semilla. Vino a los perdidos de la casa de Israel, enseñó a los suyos y aunque muchos de ellos no le recibieron, otros muchísimos sí.

Nació judío, vivió como judío y murió por todos los hombres como rescate y expiación, un plan predeterminado desde antes de la fundación del mundo. Luego en un proceso gradual algunos sembraron cizaña en la complejidad del misterio de Israel y concluyeron que Dios había desechado a su pueblo y que ahora el nuevo pueblo era la iglesia. De esta forma se despojó y expolió a Israel de sus Escrituras poniendo las bases para su rechazo, persecución y antisemitismo. Todo ello tuvo su origen en unos planteamientos teológicos, enseñados en algunos casos por personas amantes de las Escrituras hebreas que produjeron una acusación inicua de deicidio por ignorar las mismas Escrituras y el poder de Dios.

[1] – Mateo 13:24-30

[2] – Lucas 8:11 y Marcos 4:14

Próximo capítulo: ¿Qué es la teología del reemplazo?

70 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (LXII) – Babilonia (54)

Vino a mí palabra de YHVH, diciendo: Hijo de hombre, hubo dos mujeres, hijas de una madre… Y se llamaban, la mayor, Ahola, y su hermana, Aholiba; las cuales llegaron a ser mías, y dieron a luz hijos e hijas. Y se llamaron: Samaria, Ahola; y Jerusalén, Aholiba  (Ezequiel 23:1-4)

         Pasamos ahora a la profecía de Ezequiel sobre Babilonia, y lo primero que nos encontramos es una metáfora para mostrar que el hechizo de Babilonia ha contaminado también al pueblo de Dios. Tal es la fuerza de sus encantamientos.

Erramos cuando creemos que por ser hijos de Dios no seremos seducidos por el encantamiento de la gran ciudad, llamada la madre de todas las rameras y de las abominaciones de la tierra. Vamos a meditar unos momentos en el capítulo 23 del profeta Ezequiel.

Los términos que usa el profeta de Dios son similares a los de Jeremías y los del propio apóstol Juan en el libro de Apocalipsis. Se habla de fornicación, lujuria y prostitución como pecado de idolatría que ha seducido al pueblo que debía ser luz de las naciones. Este pecado emana de la idolatría que a su vez emerge de la ciudad babilónica.

Es la misma idolatría que había en Egipto cuando los hijos de Israel vivieron allá antes de ser redimidos. La misma que emanaba del imperio Asirio que sedujo al reino del norte (Israel, cuya capital era Samaria y que en días de Ezequiel ya había sido llevada al cautiverio), y es también la misma idolatría que contaminó el reino del sur (Judá) seducidos por los caldeos. Piensa.

La matriz que da a luz toda idolatría es una misma ciudad que se ramifica a todas las naciones. Es la madre de las abominaciones de la tierra. Es la mujer seductora llamada por el nombre de la ciudad de Babilonia. Es la misma verdad que venimos contando desde hace muchos capítulos.

Ahora bien, la idolatría es la fuente de donde surge la rebelión contra Dios, pero no significa solamente postrarse ante un ídolo de madera o yeso, sino que el hechizo de la idolatría se ramifica en un comportamiento humano de diversas formas que hastía su alma y que Dios aborrece.

¿Cuáles son esas ramificaciones? Promiscuidad sexual. Adulterios y fornicaciones. Matar a sus propios hijos pasados por fuego (abortos) en el culto a Moloc. Oposición a la ley de Dios. Contaminación del santuario de adoración. Todo ello tuvo lugar en el caso de Judá en días del rey Manasés. La seducción babilónica atrapó al pueblo de Dios en una forma de vida y adoración falsa que siempre tiene el mismo origen: Babel.

         La historia de Israel nos enseña que el pueblo de Dios puede ser atrapado en la seducción babilónica hasta recibir el juicio de Dios.

¿Sabes quién es el Mahdi en la escatología islámica?

islamEl Mahdi, también llamado el duodécimo imán, es una figura escatológica en el islam, especialmente en la cosmovisión chiíta, que representa la República de Irán. El Mahdi viene a ser la imitación o suplantación del Mesías judeocristiano.

La aparición del Mahdi está prevista en medio de un gran caos que provocará las condiciones adecuadas para su advenimiento imponiendo el islam y la ley sharia a todo el mundo.

¿De dónde procede la creencia en el Mahdi? Según Ron Cantrell, autor de The Mahdi: Hijacked Messiah (el Mahdi, el mesías secuestrado), el Mahdi descendía del mismísimo profeta Mahoma pero desapareció hacia mediados del siglo IX. En estos momentos, más de mil cien años después, los chiítas esperan ansiosamente que el duodécimo imán vuelva al final de esta era. Se espera de él que entre en escena como una figura mesiánica.

El 17 de septiembre de 2005, el entonces presidente iraní Mahmoud Ahmadineyad acudió a la reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas. En su discurso dijo lo siguiente: «Oh poderoso Señor, te ruego que apresures la aparición de tu último depositario, el prometido que perfeccione y purifique la Humanidad, el que llenará este mundo de justicia y de paz». Se estaba refiriendo al Mahdi o duodécimo imán.

En la escatología chiíta, el caos precede al regreso del Mahdi para marcar el final de una era. El caos y la confusión es un prerrequisito para su llegada. El mismo Ahmadineyad manifestó que este caos deberá tener lugar antes de que el Mahdi pueda entrar en escena, y está dispuesto a hacer que esta situación tenga lugar. Aunque su segundo mandato terminó en junio de 2013, la ideología del duodécimo imán ha penetrado a todos los mulás iraníes en el poder.

Estamos asistiendo en estos días al levantamiento del embargo sobre Irán. Esto liberará la economía del país persa para que una parte de ese potencial económico sea usado en apoyo de grupos terroristas como Hezbolláh; además de propiciar la posibilidad de que Irán consiga en unos años armamento nuclear. Uno de los mayores retos para la paz mundial es ahora mismo un régimen militar islámico iraní con armamento nuclear.

Muchos no se dan cuenta de las raíces religiosas y espirituales que existen en la implacable búsqueda de armas nucleares por parte del régimen de Teherán. Este país de Medio Oriente tiene entre sus objetivos fundamentales la aniquilación de Israel, como Amán, el antiguo persa quiso aniquilar a los judíos.

Cuando mezclamos esta teología mesiánica con armamento nuclear, la política exterior de Irán se convierte en un venenoso brebaje con ramificaciones regionales e internacionales.

Las palabras del líder y fundador de la moderna República islámica iraní, el Ayatolá Jomeini, no dejan lugar a dudas sobre su creencia: «Para alcanzar la victoria del islam en el mundo, tenemos que provocar repetidas crisis, restaurar valor a la idea de la muerte y el martirio. Si Irán tiene que desaparecer, eso no es importante. Lo importante es sumergir al mundo en crisis».

Sin embargo, tenemos a muchos líderes mundiales anunciando que ahora el mundo es más seguro, después del acuerdo con irán. Esto me recuerda las palabras del apóstol Pablo: Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán [1]

El evangelio enseña que los mansos heredarán la tierra por heredad

caminoEn el evangelio se anuncia que «los mansos recibirán la tierra por heredad». Una tierra regenerada. Jesús dijo: Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Además Jesús enseña: Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Cuando Jesús, el Mesías, regrese, lo hará como Príncipe de paz y para establecer un reino de justicia. También como Juez de toda la tierra, y establecer su reino mesiánico milenial en el monte de Sión, situado en la actual Jerusalén.

Los tiempos anteriores a su advenimiento son de confusión provocada por la resistencia a la verdad, como está escrito: y por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos, Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia [2].

Hoy es día de salvación y reconciliación, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo [3].

[1] – 1 Tesalonicenses 5:2,3

[2] – 2 Tesalonicenses 2:11,12

[3] – Hechos 2:20, 21

69 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (LXI) – Babilonia (53)

Sobre Babilonia caiga la violencia hecha a mí y a mi carne, dirá la moradora de Sión; y mi sangre caiga sobre los moradores de Caldea, dirá Jerusalén. Por tanto, así ha dicho YHVH: He aquí que yo juzgo tu causa y haré tu venganza; y secaré su mar, y haré que su corriente quede seca  (Jeremías 51:35,36)

         El apóstol Juan nos dice en su libro revelado en la isla de Patmos que vio a la mujer [Babilonia] ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi quedé asombrado con gran asombro… y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra (Apc.17:6,18).

Ahora el profeta Jeremías nos dice que esta ciudad ha llevado a cabo una violencia extrema sobre el pueblo de Dios derramando sangre en abundancia. Por los muertos de Israel caerá Babilonia (51:49). El juicio anunciado es inexorable.

Esta ciudad, portadora de violencia sobre los habitantes de Jerusalén recibirá su justa retribución. Llega el momento cuando el Señor juzga la causa de Israel. He aquí que yo juzgo tu causa y haré tu venganza (51:36). Si hay un pueblo que ha sufrido y sufre la ira de las naciones idólatras es el pueblo de Israel.

Cuando digo Israel estoy siempre incluyendo a todos los que hemos sido injertados en él por la fe en el Mesías, formamos un solo pueblo, llamados por Juan: los santos y los mártires de Jesús, los que tienen el testimonio de Jesús. La ira de las naciones (incluyendo en ellas el poder político, económico y religioso) siempre está contra el pueblo escogido de Dios, los llamados de su nombre, no digo la religión nominal, si no los redimidos por la sangre del Cordero.

En el caso de los judíos la historia (incluso una parte de la historia de la iglesia) es particularmente dolorosa. El odio al judío, el antisemitismo, el desprecio por ser distintos a causa de su llamamiento y el pacto dado a Abraham, solo se puede entender desde la perspectiva que estamos viendo: la naturaleza infernal de Babilonia y la bestia. Es un odio irracional, incomprensible, pero evidente hasta la nausea. Solo la dimensión espiritual de este conflicto puede acercarnos a comprender algo de sus manifestaciones.

El Señor juzga la causa de Israel y la causa de la iglesia. Son complementarias. Es una misma con distinta función. El odio que reciben es común. Los redimidos del Señor tenemos una misma historia con Israel, somos conciudadanos de los santos, coparticipes de la misma promesa, la promesa del reino mesiánico que derrotará a Babilonia y levantará su trono en Jerusalén. Una vez más este es el llamamiento: Salid de Babilonia y entrad en Jerusalén.

         Hay un juicio definitivo sobre Babilonia pensado por el Señor y ejecutado por su pueblo. Será desde Jerusalén, la ciudad del gran Rey.

68 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (LX) – Babilonia (52)

Por tanto, oíd la determinación que YHVH ha acordado contra Babilonia, y los pensamientos que ha formado contra la tierra de los caldeos… Al grito de la toma de Babilonia la tierra tembló, y el clamor se oyó entre las naciones  (Jeremías 50:45,46)

         El lenguaje del profeta sobre Babilonia es similar al juicio anunciado en el libro de Apocalipsis. Hay dos dimensiones de este juicio que tienen que ver con las dos Babilonias de las que venimos hablando, una la física-geográfica culminada en la historia; y otra su dimensión espiritual que alcanza y une en su juicio a todas las naciones, porque todas ellas han participado del vino de su furor y sus fornicaciones; recuerda, es la madre de las fornicaciones de la tierra.

Pues bien, veamos ahora este otro aspecto del juicio de Dios sobre la gran ciudad. Nuestro texto recuerda el anunciado en los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis que ya hemos visto.

El juicio está determinado y acordado en el consejo celestial. Viene de los pensamientos de Dios, aquellos que dijo Isaías que son más altos que los nuestros. Ha venido tu fin, la medida de tu codicia (51:13). Vino a ser Babilonia objeto de espanto entre las naciones (51:41). Dormirán sueño eterno y no despertarán (51:57). Y dirás: Así se hundirá Babilonia, y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella (51:63,64).

Un dato importante que debemos tener en cuenta: el juicio sobre Babilonia, decretado por el Señor, vendrá de la mano de Israel. Antes el reino de Judá fue castigado por su desobediencia mediante el rey caldeo, ahora se anuncia que el juicio a la ciudad, madre de todas las fornicaciones de la tierra, viene por Israel.

Israel es el cetro de su herencia… martillo me sois… y por medio de ti quebrantaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos (51:19-24). Recuerda la piedra pequeña de Daniel 2:35,44. Es el juicio anunciado por Jesús a las naciones por el trato dado a sus hermanos pequeños (Mt.25:31-46).

El antisemitismo que la mayoría de las naciones manifiestan hacia el pueblo del pacto y las promesas (aquí están incluidos los gentiles que hemos sido injertados en Israel mediante el Mesías) tendrá graves consecuencias el día del juicio.

Pero no solo ese día, hay juicios de Dios en la tierra ahora por el mismo motivo. Recordemos. El mensaje es salir de Babilonia y entrar en Jerusalén en su vertiente espiritual.

         El juicio a Babilonia, y todas las naciones, viene por sus iniquidades  y el trato dado a Israel, el pueblo del pacto, y los hijos del reino que han sido injertados en él.

67 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (LIX) – Babilonia (51)

Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi heredad…  (Jeremías 50:11)

         Los juicios de Dios, el Dios de Israel, no son el capricho de una divinidad pagana. Debemos conocer (la teología nos ayuda en esto) los diversos atributos de Dios, su carácter y naturaleza, que están ampliamente revelados en la Biblia.

Jesús dijo: Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, y a Jesucristo, a  quién has enviado. Jesús es la revelación del Dios invisible, él le ha dado a conocer. El mismo Maestro dijo: el que me ha visto a mí, ha visto al Padre que me envióYo y el Padre uno somos.

Pues bien, dicho esto, respondamos a la pregunta: ¿Por qué juzgó Dios a Babilonia?

Ahora nos estamos refiriendo a la Babilonia física, el imperio en días de Jeremías, pero no olvidemos que hay una dimensión de su carácter y naturaleza, por tanto, de su juicio también, que son comunes y complementarios.

El profeta Jeremías nos da varios de los motivos por los que el Señor juzgó a Babilonia. El primero tiene que ver con el trato dado a Israel. Os alegrasteis y os gozasteis destruyendo mi heredad. El rey Nabucodonosor y sus generales se habían extralimitado siendo la vara de Dios sobre Judá. Hicieron leña del árbol caído, y sintieron un gozo morboso por el mal ajeno.

¡Cuidado! Todas las naciones deberían tomar nota y combatir el antisemitismo.

Hoy la mismísima ONU se extralimita en sus votaciones, declaraciones y condenas a Israel en una medida que está más allá de toda proporción. Se juzga al Estado de Israel con una dureza que nunca se aplica a otras naciones que mantienen gobiernos corruptos, dictaduras que causan vergüenza y la comunidad de naciones mira para otro lado. Pero cuando se trata de acusar y condenar al gobierno de Tel-aviv se usa una vara de medir fuera de toda equidad.

Hace poco la UNESCO despojó a Israel de la custodia de las tumbas de los patriarcas.

La lista sería interminable.

Todo ello no pasa desapercibido en el cielo, aunque el hombre laico de nuestros días quiera ignorarlo.

Pero además, Babilonia fue juzgada también por su soberbia (50:31,32; 51:55); porque pecó contra YHVH (50:14); porque su arrogancia hacia el pueblo de Dios fue contra el mismísimo Santo de Israel (50:29); por su idolatría (50:38); por el templo (50:28). ¿Por qué pensamos que las naciones de hoy recibirán un trato distinto? Dios no cambia.

         Los juicios de Dios sobre las naciones de la tierra tienen un motivo predominante, entre muchos otros, su antisemitismo.

66 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenadoLos hijos de condenación (LVIII) – Babilonia (50)

Porque subió contra ella una nación del norte, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá ni hombre ni animal que en ella more; huyeron, y se fueron (Jeremías 50:3)

         Creo que merece la pena que nos detengamos en esta profecía y lo hagamos precisando algunos factores comunes a los mensajes dados por Dios a las naciones.

Vivimos un tiempo cuando parece que Dios no existe. El humanismo, relativismo, hedonismo y la ciencia parecen haber ocupado el lugar de Dios.

En las naciones de Occidente la revelación de Dios (que no la religión) ha sido desplazada por una cosmovisión laica, alejada de verdades absolutas y la herencia judeocristiana.

Una gran Babel se ha levantado para oponerse al Creador.

Nuestra sociedad ha dicho: no hay Dios, tenemos el destino en nuestras propias manos. La ciencia del hombre se ha elevado como una gran idolatría al estilo de la torre de Babel, y parece que solo ocurren las cosas que los hombres permiten y la Democracia acepta.

Aquello que las mayorías consideran verdad se instala en la conciencia compartida. Creemos que por olvidarnos del Creador y Hacedor Él no existe. Craso error. Arrogancia y soberbia arcaica, muy retrógrada. Se reúnen las naciones en la ONU y determinan sobre el destino de los pueblos como si fueran Dios. El Señor se reirá de ellos (Sal.2:1-6). El imperio babilónico había sido el de mayor dominio hasta la fecha. Creyó controlar su destino. Sin embargo, el mismo rey Nabucodonosor tuvo un sueño perturbador en el que se anunciaba su caída, y el levantamiento de otro reino, el medo-persa (Dn.2:31-40). Se cumplió en días del rey Belsasar (Dn.5:17-31). Darío de Media tomó el reino.

Lo anunció el mismo profeta Jeremías en los textos que estamos meditando. Subió contra ella una nación del norte (50:41). Ha despertado YHVH el espíritu de los reyes de Media; porque contra Babilonia es su pensamiento para destruirla (51:11). Preparad contra ella naciones; los reyes de Media, sus capitanes y todos sus príncipes, y todo territorio de su dominio (51:28).

Parece que los reyes de Babilonia, a pesar de sus encantamientos, hechizos, idolatría y culto pagano no pudieron predecir su final. Aunque acumularon dominio y poder su futuro se decidió en otro trono, el trono celestial, y ahora su profeta, Jeremías, lo está anunciando. Preguntémonos una vez más ¿qué es el hombre?

         La arrogancia del hombre actual creyendo que es dueño de su destino le impide comprender el juicio que se acerca. La historia de Babilonia y otros imperios lo ponen de manifiesto.