43 – EL HOMBRE CONDENADO

El hombre condenado¿QUE ES EL HOMBRE?

El hombre condenado – 43

Los hijos de condenación (XXXV) – Babilonia (27)

Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada  (Apocalipsis 18:21)

         Babilonia y su estilo de vida producen hartazgo. Hay un tiempo cuando el alma humana se deleita en los placeres y pasiones de la carne, pero ese estilo de vida no sacia su necesidad vital de eternidad, por ello, hay un día señalado para el aborrecimiento, como lo fue para los israelitas que en el desierto desearon comer carne, saciarse, el Señor les envió codornices, y cuando aún estaba en sus bocas, vino también el juicio de Dios e hirió al pueblo codicioso con una plaga. Comieron carne hasta que le salió por las narices, y la aborrecieron, por cuanto habían desechado al Señor que estaba en medio de ellos (Nm.11:18-20).

El mismo juicio está determinado para los habitantes de Babilonia. El placer pecaminoso que predomina en una vida licenciosa al estilo babilónico con su mezcla de paganismo, sincretismo religioso, idolatría, carácter inmoral preñado de sensualidad, la avaricia del dinero, el poder político y económico, el ocultismo con sus modelos de control hechicero sobre personas y naciones (Masonería, Illuminatis, club Bilderberg, y otros con sueños de gobierno mundial tipo Nimrod), en definitiva el dominio del mundo al margen del Creador y Hacedor de todas las cosas, tiene un día marcado para su derrumbe.

Babilonia será derribada con gran ímpetu, y la imagen que recoge el autor de Apocalipsis es muy gráfica: un ángel poderoso tomó una piedra grande, como piedra de molino, y la arrojó sobre el mar con fuerza diciendo: así será derribada Babilonia, y nunca más será hallada. Desaparecerá para siempre.

Es la misma imagen que aparece en el libro de Jeremías y la caída de la Babilonia física. Vemos una vez más la conexión entre la vertiente literal histórica de la revelación de Dios, y su ámbito espiritual. Leamos. Y dijo Jeremías a Seraías: Cuando llegues a Babilonia… dirás: Oh YHVH, tú has dicho contra este lugar que lo habías de destruir, hasta no quedar en él morador… para siempre ha de ser asolado. Y cuando acabes de leer este libro, le atarás una piedra, y lo echarás en medio del Éufrates, y dirás: Así se hundirá Babilonia, y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella… (Jer.51:61-64). Es el destino final de Babilonia, física y espiritual, unidos en un mismo desenlace. Jerusalén, por su parte, está llamada a ser la ciudad del gran Rey y su reino mesiánico justo para todas las naciones.

         Debemos salir de Babilonia con su estilo de vida y entrar en Jerusalén.

Download PDF

Un comentario sobre “43 – EL HOMBRE CONDENADO

Deja un comentario