154 – El reino mesiánico

El reino mesiánicoLos profetas de Israel (XLI) – Isaías (27)

Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo YHVH, el que tiene misericordia de ti (Isaías 54:10)

         Después de uno de los pasajes proféticos más relevantes en cuanto al anuncio de la venida del Mesías como siervo de YHVH, Isaías orienta ahora su mensaje hacia el amor eterno que el Señor tiene por Israel. Dios no cambia, ni hay sombra de variación en Él, por ello es tan nociva y falsa la Teología del Reemplazo.

El sufrimiento del Mesías no será inútil, sino que cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de YHVH será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho (53:10,11).

Ahora se anuncia regocijo para la estéril (54:1). Ensanchamientos de su tienda (2). Su descendencia heredará naciones (3). Olvidará la vergüenza de su juventud, y de la afrenta de su viudez no tendrá más memoria (4). Porque tu marido es tu Hacedor (5). Después de un tiempo habiendo sido abandonada y triste de espíritu, repudiada como esposa de la juventud, abandonada por un breve tiempo, ha sido recogida con grandes misericordias (6,7).

Por un poco de tiempo escondió el Señor su rostro de la amada, pero con misericordia eterna tendrá compasión de Israel (8). Nunca más se apartará de ella, como hizo pacto con Noé de que nunca más pasarían las aguas sobre la tierra (9,10). Es un canto sobre la ciudad de Jerusalén, Sion, que incluye a todo el pueblo.

Hablando de la ciudad del gran Rey dice que sus ventanas serán de piedras preciosas, sus puertas de carbunclo y la muralla de piedras preciosas (12). Sus hijos serán enseñados por YHVH, y se multiplicará la paz de ellos (13). Con justicia será adornada; la opresión le habrá abandonado, y vivirán sin temor (14). Es un mensaje coincidente con el de Oseas y la esposa repudiada que fue redimida de nuevo y devuelta a casa.

El Señor se ha vuelto a su pueblo y no permitirá que triunfen conspiraciones como en días pasados (15). Ninguna arma forjada contra Jerusalén prosperará. Condenará toda lengua que se levante en juicio contra ella (17). La falsedad de los argumentos que han sustentado el antisemitismo por siglos desaparecerán. La justicia de la verdad se establece. Ésta es la herencia de los siervos de YHVH, y su salvación de mí vendrá, dijo YHVH (17). Es evidente que aún no ha llegado ese día. Está por venir; aunque tarde, espéralo, llegará (Hab.2:2,3).

         Las misericordias del Señor no han decaído por Jerusalén y su pueblo. Fue repudiada un tiempo por su pecado, pero será restaurada en plenitud.

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