147 – El reino mesiánico

El reino mesiánicoLos profetas de Israel (XXXIV) – Isaías (20)

Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará. No habrá allí león, ni fiera subirá por él… para que caminen los redimidos. Y los redimidos de YHVH volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido (Isaías 35:8-10)

         Hemos dicho en diversas ocasiones que uno de los motivos por los que ciertas teologías han cambiado el texto bíblico es por haber espiritualizado su contenido. No hay ocasión para ello en este caso. El profeta, los profetas de Israel, hablaron de un reino mesiánico terrenal, focalizado en la tierra de Judá, cuyo centro es Sion, el monte o promontorio de la ciudad de Jerusalén donde estuvo el templo de YHVH. El capítulo que estamos estudiando indica un camino, antes desierto y yermo, ahora ese lugar seco se convierte en estanque de aguas, lugar de cañas y juncos (7). Será un Camino de Santidad, por donde no pasará lo inmundo, porque la presencia del Señor lo santifica (8).

El hecho de que Jesús dijera: Yo soy el camino, no significa que siempre debamos interpretar el término camino como algo espiritual. Eso mismo ocurre con muchas Escrituras. Hay verdades espirituales tras lugares físicos, hechos tangibles y conceptos diversos, lo cual no anula que en distintos momentos debamos comprender la literalidad de los términos. Una exégesis que espiritualiza el mensaje de los profetas cambiando Israel y Jerusalén por la iglesia no es deseable ni justo.

Hay una primera interpretación literal que no debemos obviar, dirigida al pueblo de Dios, aunque podamos sacar verdades más profundas en una segunda aproximación al texto. La materia ha sido creada por el mismo Dios que es Espíritu. Toda su creación es buena y agradable a su vista (Gn.1:31).

El Camino de Santidad que anuncia un tiempo nuevo y único en la historia de las naciones es para que pasen por él los redimidos del Señor, ni siquiera los torpes se extraviarán. Las fieras no subirán por él; no porque hayan desaparecido de la tierra, sino porque ese camino estará liberado de sus efectos depredadores.

Los redimidos del Señor vendrán a Sion con alegría, habrá gozo perpetuo sobre sus cabezas, y huirán la tristeza y el gemido. Concuerda con Isaías 61:1-6. Sion habrá sido reedificada, y hemos visto en multitud de textos que se refiere, en primer lugar, a la Sion terrenal, situada en Jerusalén. Al reino mesiánico. Ello no anula la esperanza de vida eterna que viene después de mil años de paz y bienestar.

         Hay una esperanza gloriosa establecida para los redimidos de Sion.

Download PDF

Deja un comentario