78 – El reino mesiánico

El reino mesiánicoLa casa de David (V) – Conquista de Jerusalén

Entonces se fue David con todo Israel a Jerusalén, la cual es Jebús; y los jebuseos habitaban en aquella tierra… Más David tomó la fortaleza de Sion, que es la ciudad de David… Y David habitó en la fortaleza, y por esto la llamaron la Ciudad de David  (1 Crónicas 11:4-7).

         Estamos haciendo un breve recorrido de la biografía del rey David que es un personaje clave en la revelación de la Escritura. Es una figura central en el devenir profético. Marca la esperanza de Israel para siempre de ser un reino en Jerusalén para todas las naciones. Su reinado nos da muchos aspectos del reinado milenial de Cristo.

Fue David quién conquistó la ciudad de Jerusalén, la ciudad que el Señor había escogido para poner allí su nombre (1 Reyes 9:3; 11:13,36). Este hecho fue anunciado ya a Moisés (Dt.12:1-28). La percepción profética de David le permitió conocer la ciudad que Dios había escogido para poner en ella su nombre. La antigua Jebús aún no había sido conquistada por las tribus de Israel aunque pertenecía a la heredad del Señor.

Uno de los primeros objetivos del reinado de David fue tomar la ciudad y preparar el lugar donde tiempo después se levantaría el templo. Observa los acontecimientos pasados con la perspectiva de hoy, y el propósito futuro de Dios centrado en esta ciudad.

Jerusalén quedará sellada en el devenir profético como la ciudad de David, reconocida con este nombre por el mismo Señor (Mt.5:35 con Sal.48:2). Esta ciudad es el centro del plan de Dios en la tierra. En ella fue crucificado, muerto y resucitado el Hijo de Dios. Fue allí donde descendió el Espíritu Santo el día de Pentecostés. Desde allí salió el evangelio a todas las naciones, porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Señor.

Es Jerusalén la piedra de tropiezo para todas las naciones en el conflicto actual árabe-israelí (Zac.12:3). Hay una lucha infernal para impedir que se vincule a Israel con Jerusalén porque en ella tenemos la antesala del reino mesiánico que ha de venir. Es el intento que hace poco ha llevado a cabo una resolución de la UNESCO, solicitada por los países musulmanes, para desvincular la historicidad de Jerusalén, la explanada del templo y el llamado Muro de los Lamentos de la historia antigua y reciente de Israel.

La ciudad de paz, por la que el salmista nos pide orar (Sal.122), es la ciudad que ha padecido más batallas, y por la que más se pelea en la actualidad. Pues bien, esa ciudad escogida por Dios fue conquistada por el rey David estableciendo en ella la fortaleza de Sion. Un día será lugar del trono del Mesías para siempre (Sal.132:11-18) (Sal.89:27-37).

         La batalla por Jerusalén no es baladí. En ella se libra uno de los episodios más trascendentes del futuro reino de Israel para todos los pueblos.

Download PDF

Deja un comentario