64 – El reino mesiánico

El reino mesiánicoLos orígenes del reino (XIV) – Rut la moabita

Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos (Rut 1:1)

         No nos cansaremos de decir que la Escritura enseña que Dios actúa mediante procesos. Procesos en la vida de algunas personas, de pueblos y naciones, para realizar sus planes en la tierra.

Hemos visto en anteriores  capítulos que ya en el principio de la creación quedó establecida la formación de un reino. Un reino preparado y prometido para ser heredado en diversas fases (Mt.25:34). Jesús declaró mediante parábolas cosas que estaban escondidas desde la fundación del mundo (Mt.13:35).

Pues bien, ahora nos encontramos con una parte de ese recorrido que nos parece sorprendente. Los hechos históricos del libro de Rut nos sitúan en el tiempo de los jueces. Más concretamente en un periodo cuando el pueblo de las promesas y la bendición de Dios se encuentra en medio de una crisis social y económica que obliga a una familia a emigrar a una nación vecina, la cercana Moab.

Hubo hambre en la tierra. Esa no era la voluntad perfecta de Dios para Israel, sin embargo, la realidad se impuso con dureza. La familia de Elimelec y Noemí, no solo tuvieron que salir de su pueblo buscando fuera de Israel mejores condiciones de vida, sino que en poco tiempo, Elimelec murió, sus dos hijos se casaron con mujeres moabitas, y también fallecieron, quedando una viuda y dos nueras solas y desamparadas.

Noemí decidió regresar a su pueblo, pidiendo a sus nueras que buscaran un mejor futuro entre sus conciudadanos, lejos de ella. Orfa acepta la propuesta, pero Rut tomó una decisión trascendente para ella y el devenir del futuro reino de Israel. Sus palabras deberían estar siempre presentes en quienes formamos parte de la iglesia gentil: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios (1:16).

En esta decisión firme de una joven moabita, extranjera, sin esperanza y sin Dios en el mundo, tenemos la conjunción del eslabón entre Israel y los gentiles para formar parte del reino de Dios. Rut es figura de la iglesia que ha sido unida a los pactos y las promesas hechas a Israel mediante el Mesías. De su futura boda con Booz nacerá Obed, padre de Isaí y bisabuelo del futuro rey David, con quién el Señor establecerá el pacto del reino mesiánico.

         La Providencia de Dios actúa en la historia de las familias y los pueblos para llevar adelante su plan de redención y gobierno milenial futuro.

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