13 – ORANDO CON EL SALMISTA

 Orando con el salmista - PortadaA ti, oh Señor, elevo mi alma  (Salmos 25:1).

La oración es una elevación del alma a Dios. Es salir de lo terrenal para adentrarse en las esferas celestiales por la fe. Por eso nos cuesta tanto la vida de oración. Lo terrenal, material y los sentidos físicos reclaman nuestra atención insistentemente e impiden que despeguemos y elevemos nuestro espíritu. A menudo es como un avión que intenta el despegue pero no consigue la velocidad necesaria para levantar el vuelo. Hay que vencer la ley de la gravedad, imponer la fuerza del espíritu sobre el reclamo de la carne. Se necesita un hombre interior fortalecido, entrenado y maduro. Una vez elevados nos cuesta regresar, como Pedro, Juan y Jacobo en el monte de la Transfiguración. Cuando no conseguimos esa elevación nuestra plegaria es seca y rutinaria por la pesadez de una vida carnal y terrenal.

Padre amado, elevo mi alma hasta tu trono para pedirte que vengan de tu presencia tiempos de refrigerio y restauración a Israel y España, en el poderoso nombre de Jesús.

Download PDF

Deja un comentario