La obsesión por los lazos amarillos

Lazo amarilloAprovechando unos días de vacaciones del mes de agosto viajé con mi mujer y uno de nuestros hijos, (nacido en Cataluña), a la hermosa comarca del Pallars Sobirá, en Lérida. Hemos visitado varios pueblos de la zona: Rialp, Sort, Tremp, Ponts, y bordeado el impresionante rio Noguera Pallaresa. Da vergüenza ajena constatar la obsesión enfermiza por los lazos amarillos en todos estos pueblos. Hasta el suelo de las carreteras tienen pintados grandes lazos que podrían confundirse con alguna señal extraña de tráfico. Y lo que más indigna, que los ayuntamientos sean los promotores más activos en este lavado de cerebro, sin respuesta alguna del Estado.

Mientras la vida transcurre en estos municipios con aparente normalidad, puedo percibir una estrategia diseñada para atrapar en una obsesión patológica que está llevando a multitudes de personas a una visión amarilla de la vida con lo que todo ello simboliza.

El nacionalismo catalán funciona como una religión. Una secta. Una obsesión. Hechicería. Fascinación. Tiene los parámetros de una doctrina mesiánica falsa, con sus profetas e ideólogos que han construido el imaginario colectivo desde finales del siglo XIX. Es un sentimiento clásico aferrado a la tierra, la cultura, el idioma y que debidamente manipulado desde los resortes del poder autonómico ha producido una fascinación sectaria que envuelve a unos y provoca el aborrecimiento en otros; por tanto, motivo de división social.

La saturación que está produciendo en muchos sectores de la sociedad catalana y española amenaza con el hartazgo vomitivo. En España somos muy dados a los extremos, o todo o nada, o blanco o negro. En el caso que nos ocupa todo amarillo, lo cual, una vez más pone de manifiesto que el nacionalismo catalán es muy español en sus formas y naturaleza, de lo que deduzco que cuanto más se pretende alejar el fantasma español de la cultura catalana mas se hunde en sus raíces hispanas. Es otra manifestación más de «hispanibundia», como el título del último libro de Mauricio Wiesenthal.

Lazo amarillo (2)¿Qué simbolizan o pretenden significar en realidad los lazos amarillos? ¿Son tan inofensivos como parece? Para sus promotores no deberían molestar a nadie porque son una manifestación de libertad de expresión para reclamar la libertad de quienes ellos consideran presos políticos. Sin embargo, esos políticos encarcelados han transgredido las leyes que un día acataron en la Constitución española, y han sido acusados gravemente de rebelión y malversación de fondos públicos en un referéndum ilegal que consumaron de forma torticera conociendo sus consecuencias, pretendiendo crear una legalidad paralela ajena al conjunto de la sociedad catalana representada en el Parlament de Cataluña. Por tanto, los lazos son una cortina de humo que pretenden ocultar hechos de extrema gravedad con una realidad alternativa y falsa.

Como muchos de los procesos políticos que se ponen en marcha, se sabe como empiezan y no como acabarán. A lo largo de su desarrollo sufren alteraciones que cambian su intención original. En el caso de los lazos amarillos ya no solo son un símbolo de identificación con los políticos catalanes que están presos, sino que han mutado convirtiéndose en otra cosa. Veamos algunos ejemplos.

Los lazos amarillos han venido a significar que el Estado español es represor, actuando de forma antidemocrática, por impedir la transgresión caprichosa de una casta política nacionalista que debe tener barra libre para realizar sus ensoñaciones mesiánicas. De lo contrario, quienes se oponen a ello son tratados con el desprecio propio de quienes solo están contentos cuando se cumplen sus caprichos.

Los lazos amarillos han invadido el espacio público pretendiendo asentar un mensaje soberanista de facto.

En el ideario catalanista donde se colocan lazos viene a ser tierra «conquistada» por el independentismo, constituyendo la creencia de que esos lazos recuerdan que la República catalana ya es un hecho,  siendo portadores de un mensaje de fe, una invocación, que penetrando el campo visual de forma continuada se instala en el alma humana la realidad espiritual que pretende conseguir.

Som RepúblicaUno de los eslóganes más repetidos en los pueblos que he visitado este verano, al lado de un montón de lacitos amarillos, es: «Som República», es decir, somos una República. De tal forma que el color amarillo viene a ser sinónimo de una confesión de fe, un elemento esencial de la religión. El independentismo catalán es una creencia.

La fe, en su sentido positivo o negativo desarrolla un potencial tremendo en la vida del ser humano. Los lacitos no son inofensivos, contienen una carga espiritual que afecta a la creencia interior, dando lugar a la formación de un culto, un dogma, una fe. En todo el proceso apreciamos el contenido religioso y espiritual. La Biblia está llena de este principio. Jesús enseñó esta verdad: «La lámpara del cuerpo es el ojo; así que si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas». Por el ojo entra un mensaje de luz o tinieblas. Donde ponemos nuestra mirada afecta nuestra creencia.

Los creyentes evangélicos hemos cantado por años: “una mirada de fe es la que puede salvar al pecador”. Está escrito: «como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». Algunos creyentes catalanes han substituido la cruz de Cristo por un pedazo de plástico amarillo. Su fe ha sido trastornada, mezclada, confundida. ¡Qué fácil es construir un ídolo! Sí, no hay duda, el mensaje secesionista catalán ocupa hoy el corazón de muchos cristianos católicos y protestantes. La decadencia espiritual que vivimos en Europa ha encontrado substituto a la religión tradicional: el nacionalismo.

Si llenamos el espacio público de lazos amarillos tendremos una sociedad hechizada con el mensaje nacionalista saturando la conciencia de pequeños y grandes. Si además todos los días a las ocho de la tarde se lanzan mensajes independentistas desde los altavoces del ayuntamiento, (como está ocurriendo en Vic), el lavado de cerebro seguirá su curso de forma inexorable. Si cada sábado se reza el rosario, perdón, se canta el himno Els segadors en la plaza del ayuntamiento de Terrassa, en un ambiente fúnebre que recuerda la letanía religiosa, seguirán sosteniendo la nueva idolatría.

Los profesionales de la publicidad conocen bien las técnicas psicológicas para crear una necesidad produciendo consumo. En ocasiones nos tratan como a idiotas. Seguramente somos muy idiotas demasiadas veces. En el cine, antes de iniciar la película, proyectan un anuncio en el que aparece una bebida refrescante y burbujeante muy conocida. Luego una persona con una botella del producto en su mano. Instantes después se levantan cuatro o cinco espectadores más que salen apresuradamente en busca del líquido deseado. No hay palabras. Solo una imagen. Un mensaje. Una necesidad provocada con una reacción en cadena que persuade a muchos para desear lo mismo. Es una reacción primaria usada como gancho comercial. Funciona. Los lazos amarillos colocados con tanta insistencia manipulan de la misma forma. Sin embargo, el prototipo de catalán se presenta como una persona racional, reflexiva, seria, difícil de convencer en las negociaciones, aunque sus reacciones sean tan primarias como las de cualquier otro hispano.

Ojo buenoJesús dijo: «Si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas». Los nazis fueron grandes expertos en manipulación de masas. Colocaron cruces gamadas en todo lugar a la vista de una sociedad sacudida por la inflación y el victimismo de ser maltratados por el Tratado de Versalles. Uniformaron a sus jóvenes. Llenaron sus mentes con eslóganes breves, atractivos y falsos. Sedujeron a muchos. Usaron fechas especiales para realizar desfiles y manifestaciones multitudinarias hechizando a las masas con un despliegue de poder por la causa, la unidad con el líder, el proyecto milenario del III Reich, dejando fascinados a millones de alemanes racionales, fríos, calculadores, cultos y con voluntad férrea. El núcleo del mensaje era el nacionalismo. La supremacía de la raza. El odio al diferente. La mentira de prometer la gloria. El alma quedó finalmente subyugada y enlazada (otra vez los lazos) a una causa, la del líder, los líderes nazis, que consiguieron enajenar a todo un pueblo con un mesianismo aterrador a posteriori, pero visualmente electrizante a priori.

No hay cielo en la tierra sin el Mesías verdadero. Pero se levantarán muchos falsos cristos en los últimos tiempos que engañarán a muchos. El nacionalismo es uno de ellos.

Los lazos amarillos son un acto de rebelión contra la legalidad vigente para producir otra que llene las expectativas debidamente falseadas o tergiversadas por las voces de la nueva creencia.

Los lazos amarillo pretenden que solo hay una verdad que está contenida en el mensaje único independentista. No hay salvación fuera de él. Una religión.

Los lazos amarillos no son, como pretenden, una muestra de libertad de expresión sin más. Son un atropello para imponer la única verdad posible. Su intransigencia y reacción convulsiva ante quienes piensan de otra manera y no se someten a su obstinación manifiesta la verdadera naturaleza que contiene: idolatría babilónica. Y los que no se someten al ideario provocan la ira de sus promotores. Exactamente la actitud de Nabucodonosor al levantar la estatua en el campo de Dura, provincia de Babilonia, que todo el mundo debía adorar. Los que no lo hicieron (Ananías, Misael y Azarías) fueron acusados de no respetar el deseo del rey, enemigos del pueblo y provocadores de la paz del reino.

Poner lazos amarillos, en la dimensión que ha tomado en Cataluña, no es un acto inocente. Se trata de provocar un cambio de visión en las multitudes que penetra por los ojos, se instala en el corazón como creencia, conduciendo a un pueblo a la hechicería y la fascinación propia de todos los líderes al estilo de Nimrod. Es una farsa insoportable pretender combatir el franquismo que terminó hace más de cuarenta años, para ocupar el mismo espacio en los corazones de los hombres con un dominio similar o peor: el nacionalismo excluyente de pensamiento único y religión superior.

No seamos ingenuos. Uno de los poderes que atrapa el alma humana bajo el sistema de este mundo es: «los deseos de los ojos». La fascinación que entra por la vista produce una alteración interior para vida o para muerte. Eva fue subyugada por la visión de un árbol, cuyo fruto la sedujo mediante el mensaje de ser como dioses. Acán fue seducido por la codicia cuando vio un manto babilónico y un lingote de oro quedando atrapado de tal forma que desobedeció la orden de no tocar el anatema. El mismísimo rey David sostuvo una mirada sobre Betsabé que penetró como una espada en su alma poniendo en marcha un proceso de adulterio, mentira y asesinato. Una vileza originada por una visión errada. La lucha por un pedazo de plástico amarillo en las calles de Cataluña recuerda lo poco que se necesita para quedar atrapados en una ensoñación.

constitucion_espanolaLos líderes independentistas han usado los beneficios de la Constitución española para conseguir un avance insaciable hacia la ruptura y quiebra de la sociedad. La maldad y el engaño sostenido desde la mayoría de instituciones autonómicas son una ignominia en nombre de un ideal sentimental, una idea supremacista de la raza, cuya soberbia nunca podrá contar con el beneplácito de quien resiste a los soberbios.

Los lazos amarillos son el colofón de una estrategia manipuladora para conseguir aumentar el ideario separatista en nombre de un falso sentimiento de solidaridad con los encarcelados por delitos muy graves. El color amarillo no podrá borrar las injusticias cometidas.

La batalla por los lazos no es baladí. Responde a una lucha más profunda y soterrada en una hora de oscuridad y mentira. No se trata solamente de una opción política o reivindicar derechos, sino una batalla que se presenta como pacífica escondiendo la misma pasión por la que siempre han combatido los seres humanos. ¿De dónde vienen las guerras? exclama el apóstol, ¿no es de vuestras pasiones las cuales combaten en vuestros miembros?

Estamos en el inicio de una guerra. Guerra por la convivencia pacífica dentro de un marco democrático constituido en el año 1978, que ahora se pretende dinamitar para establecer, supuestamente, una República que responderá a todas las necesidades de sus habitantes. Sencillamente idolatría. La idolatría nacionalista. Todos los nacionalismos prometen la gloria, como el título de uno de los últimos libros de Mario Escobar. Pero ese tipo de gloria acaba en ruina y muerte. Despertemos. Conozcamos los tiempos. La noche está avanzada, se acerca el día; no de la independencia, sino el día de juicio y restauración. Esperamos al Deseado de todas las naciones, el verdadero Mesías que establecerá la justicia duradera en la tierra.

La idolatría nacionalista

Referendum y religiónVivo en Cataluña desde hace más de veinte años. Soy español porque nací en Salamanca, como todos mis antepasados y la familia de mi mujer también, aunque como hijo de Dios soy peregrino y extranjero en la tierra. El Señor permitió que le conociera estando en Cataluña haciendo el servicio militar. En todos los años de mi discipulado cristiano he visto a España como un todo, orando por la nación, para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio y restauración.

         Nunca me ha gustado que se maldiga ni a Cataluña ni a España, aunque soy consciente de que nuestras iniquidades, las de ambas identidades, hacen separación entre Dios y nosotros. Todos hemos pecado. No hay ninguno libre de pecado. Y uno de nuestros peores pecados es la división, el rencor. Quiero recordar ya ahora que en la relación de las obras de la carne que hace el apóstol Pablo en Gálatas están en la misma lista el adulterio, las enemistades, los pleitos, las contiendas y los homicidios. Todas ellas en la misma lista. Si no adulteramos pero vivimos en pleitos cometemos la misma obra carnal que conduce a la muerte y no agrada a Dios. Y dicho esto, quiero denunciar otro de los pecados de la misma lista, me refiero a la idolatría, uno de los peores pecados en la Biblia, por el que vienen los juicios de Dios a la tierra.

         Lo diré así: El nacionalismo es una idolatría, actúa como una secta que substituye a la religión en el alma humana. Se alimenta de muchos de los componentes de todo sistema religioso. Pensemos en las romerías, tan de moda en España, que están saturadas de emoción y fervor, sentimentalismo, esfuerzo, gasto, movimiento de masas en fiesta, empujadas por la corriente de este siglo, y que estarían dispuestas a revolverse con violencia contra quienes impidan su celebración. Pablo sufrió la «romería» de Listra y casi le costó la vida.

         El nacionalismo se embriaga de soberbia por lo suyo, su cultura, su tierra, su lengua, sus tradiciones, sus fechas históricas, su capacidad superior sobre los demás pueblos, altivez, exclusividad, hace un culto de todo ello. Procede de Babilonia. Miente ofreciendo un mundo ideal, maravilloso, mesiánico, como una suplantación del verdadero reino venidero. Divide a los creyentes. Actúa, como en muchas iglesias, con modelo de gobierno piramidal, hay que someterse al líder y la visión única, y si no lo haces comienzas a experimentar el rechazo, el ninguneo, la marginación silenciosa, casi educada, de falsa piedad, hasta que empujado y coaccionado por una atmósfera irrespirable te sometes al pensamiento exclusivo o debes salir aunque nadie te eche oficialmente.

         Estatua de NabucodonosorEste tipo de corriente, con todos los elementos propios de una religión, se ha instalado en Cataluña los últimos años. Dolorosamente vemos a muchos hermanos que habiendo recibido la vida de Dios, han sido atrapados nuevamente en la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne y de los pensamientos. Recuerda, las obras de la carne son adulterio… pero también enemistades, pleitos, contiendas y por supuesto idolatría.

         España ha cometido grandes iniquidades en su larga historia, también en la actualidad, y no escapa al juicio divino. Su ira nos ha alcanzado, y como no hemos aprobado tener en cuenta a Dios, Dios nos ha entregado a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen. Hoy muchos de nuestros gobernantes hacen realmente cosas que no convienen, la lista sería infinita, pero me quiero referir a la que está quebrando la convivencia, porque romper una nación es quebrar la paz y el bienestar que deben garantizar los gobernantes, por los que oramos precisamente para ello, para que podamos vivir quieta y reposadamente, para que en nuestro peregrinaje (porque somos peregrinos en busca de una ciudad celestial) procuremos la paz de la ciudad donde vivimos, porque en su paz tendremos nosotros paz.

        ESCUELA DE ORACIÓN Mi oración, desde que comenzó esta corriente mundana separatista en Cataluña, ha sido y es, la misma que hizo el rey David cuando tuvo que salir exiliado de Jerusalén por el golpe de estado de su hijo Absalón (quién ofrecía mas justicia y libertad al pueblo de Israel mediante altivez y adulación); el oró en voz alta así: «Confunde, Señor, el consejo de Ahitofel». Que Dios confunda este consejo separatista, aunque tenga su base en el juicio por los pecados de la nación española, (como también lo fue en la casa de David), y haga regresar al pueblo a la cordura y a nuestros gobernantes a la equidad.

         Mi oración es también la del profeta Habacuc: «En la ira acuérdate de la misericordia». Porque Dios está airado con nosotros, (no me cabe ninguna duda), pero por la grandeza de sus bondades no hemos sido consumidos, atreviéndome a levantar mi clamor con Nehemías y muchos otros identificados con los pecados del pueblo, para que vengan de su presencia tiempos de refrigerio y restauración, de reconciliación, de justicia, paz y bienestar. «Perdónanos, Señor, y sana la herida de mi pueblo». Amén.

AL INICIAR EL NUEVO AÑO: shaná tová (año bueno)

Historia de JerusalénDice el apóstol Pablo (Rom.11:25,26), recogiendo las palabras del profeta Isaías (Is.59:20), lo siguiente: como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad.

Sion es Jerusalén, y ésta la capital eterna de Israel que debe ser recuperada para el propósito anunciado por los profetas de ser el lugar donde pondrá sus pies el Libertador y Redentor, el Mesías que ha de venir para establecer el trono de David en la ciudad del gran Rey.

Por ello los tiempos convulsos se centran en esta ciudad escogida por el Eterno, envidiada por sus enemigos y foco de tensiones mundiales. El nuevo año 2018 seguirá siendo centro de peregrinación y oración de miles de hijos de Dios que aman su palabra y tienen su mirada puesta en la restauración y redención final de Jerusalén.

La expresión hebrea shaná tová va más allá de desear un feliz año nuevo, transmite el deseo de «un año bueno» en el sentido de un año significativo y la búsqueda de sentido. Buscar un año bueno nos une al Creador que al hacer todas las cosas vio que eran buenas en gran manera, cada una de ellas cumpliendo el propósito asignado. Todo lo creado era “bueno” al realizar el propósito de Dios siendo lo que debía ser. Nuestra vida es buena cuando se cumple lo que debemos hacer. De ahí que el apóstol nos inste a andar, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo y entendidos de cuál sea la voluntad de Dios (Ef.5:15-17).

Cuando nuestra vida está llena de significado y propósito seremos dichosos, bienaventurados, felices. Este es el sentido de shaná tová, desearos que tengáis un buen año en la voluntad del Padre. Hágase tu voluntad, en Israel y Jerusalén; en España y las naciones; en nuestras vidas y familias.

Para todos mis amigos y familiares en las redes sociales: Buen año 2018. Shaná tová.

Os reenvío este video de dos minutos con algunas reseñas de la historia de Jerusalén. Orad por la paz de Jerusalén.

http://sable.madmimi.com/c/22027?id=14621847.20576.1.5b0d0a003b473cd97bfc898cc4aaa4f5

Ha nacido

Ha nacidoEstaba anunciado y profetizado. Era necesario. La encarnación del Hijo de Dios fue un hecho histórico. Hoy lo recordamos. Hubo gran gozo en todo el pueblo. El cielo bajó a la tierra. La culminación de todo un proceso. Era la simiente que había de venir. El hijo de la promesa hecha a Abraham y su descendencia para bendecir a todas las familias de la tierra.

Su nacimiento no pasó desapercibido aunque lo hiciera en un humilde establo judío. El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz. Hubo cánticos celestiales. El poder del Altísimo cubrió el cuerpo de una joven hebrea para ser madre del Mesías. La eternidad penetró en el tiempo, sus días son desde la antigüedad; el espacio acogió al nacido del Espíritu. Y vimos su gloria como la del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Y después de nacer creció. Y fue manifestado a Israel para que de Sion saliera el testimonio de Dios a todas las naciones. Creció en estatura y gracia. Estaba sujeto a sus padres. Y Cuando llegó el cumplimiento del tiempo el Hijo nacido de mujer y bajo la ley fue enviado para redimirnos y adoptarnos; para que todo aquel que en él cree, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Y fuimos hechos hijos de Dios. Liberados del pecado y de la muerte. Para vivir en novedad de vida. Para adorarle y reconocerle, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en el cual podamos encontrar salvación y esperanza duradera.

Y el que nació también murió; y el que murió también resucitó; y el que resucitó está ahora sentado a la diestra del Padre; y vendrá de nuevo para establecer su reino de justicia en Jerusalén sobre todas las naciones. Porque ha nacido. Ha sido engendrado. Ha vencido todos los poderes y dominios, y tiene un nombre que es sobre todo nombre: YESHÚA.

En esta síntesis encuentro mensaje suficiente para celebrar su nacimiento y desear a todos mis amigos y familiares los resultados de su encarnación: vida eterna e inmortalidad por el evangelio. FELIZ NACIMIENTO.

El poder de la mentira

El poder de la mentiraAsistimos en este momento de la historia a uno de los acontecimientos más relevantes en cuanto a la proliferación de la mentira. El poder manipulador y destructor de la propagación de falsedades está en su momento más álgido por cuanto es posible repetir una mentira en cualquier lugar del globo y ser reproducida en pocos segundos a todo el orbe mediante los nuevos medios de comunicación. La globalización de la información puede hacer posible que una mentira se repita millones de veces quedando instalada en el ideario colectivo mediante el uso de Internet y las redes sociales.

La guerra cibernética es la nueva estrategia mundial de las naciones para imponer su mensaje a los demás. Los poderes económicos empresariales también luchan por introducir sus productos antes que los demás, y captar la atención de millones de personas potencialmente compradores de sus ofertas.

Esas autopistas de la información son también el canal para propagar todo tipo de mensajes contrarios a la verdad revelada. Por supuesto, lo son también para anunciar la buena nueva del evangelio, pero no seamos ingenuos, la fuerza radica en la predisposición del ser humano a la mentira y su resistencia a la verdad de manera innata. El mundo entero está bajo el maligno; el diseño establecido como sistema mundano está formado para resistir la verdad y dar paso a la mentira sutilmente edulcorada en un atractivo formato exterior.

Por ello, siempre se cuelan antes los mensajes falaces, necesitando un corazón contrito y humillado, dependiente –exactamente lo contrario al espíritu que opera en el sistema mundano donde se premia los deseos de los ojos y la vanidad de la vida− para poder ser receptor de la verdad que a vida eterna permanece. Por tanto, seamos claros, es más fácil creer la mentira que aceptar la verdad en la mayor parte de las informaciones que masivamente nos llegan.

Cuando entramos en el ámbito de las ideas, las filosofías, y por supuesto la teología, operan los mismos parámetros. De tal forma que suele ser más sencillo introducir una mentira agradable que una desagradable verdad. El corazón engañoso del hombre está mejor predispuesto para lo que desea oír que para lo que necesita saber. De esta forma, siempre nos alcanzan antes los mensajes dirigidos y bien diseñados para el alma, que aquellos que tienen como destino la revelación para el espíritu del hombre. El barro primario de nuestro ser asimila antes lo terrenal de lo que el espíritu caído en oscuridad pueda percibir del reino espiritual.

Control del alma humanaDe esta manera asistimos a la conquista del alma humana mediante la información debidamente manipulada para controlar de esa forma su mente, emociones, economía y finalmente su espíritu, el ser completo devorado por otro espíritu ajeno al suyo que se convierte en señor y dueño de su destino. El evangelio, en su esencia, contiene el poder de Dios para rescatar al hombre de esas garras dominantes y trasladarlo a otro dominio de justicia y libertad: el reino de Dios.

La Biblia, un libro –el Libro− único en el mundo, contiene el mensaje necesario para comprender los poderes que actúan sobre el ser humano y revela el camino de salida para poder quedar absuelto de la tiranía a la que está sometido. Las verdades esenciales de la vida están diseñadas en sus páginas. Las respuestas necesarias también. Centrémonos en la lucha entre mentira/verdad y saquemos algunas conclusiones.

Hablando de los últimos tiempos, Yeshúa (Jesús) dijo estas palabras: Mirad que nadie os engañe (Mt.24:4). De lo que se desprende que es posible ser engañado en un periodo de la historia cuando prolifera la mentira. A continuación dice que vendrán muchos en su nombre manifestando ser el Cristo (Mesías); y dice: a muchos engañarán (Mt.24:5). Jesús da por hecho que muchos serán engañados en algo tan esencial como la identidad del Mesías verdadero. Y añado, no solo en cuanto a la persona en sí, sino también el mensaje mesiánico que contiene. Por tanto, podemos concluir que habrá en los últimos tiempos mensajes redentores y mesiánicos que pretenderán ocupar el lugar del verdadero Mesías anunciando un mundo idílico si nos sometemos a su ideología o doctrina. Y en este caso hay varias ideologías que ya han pretendido ocupar ese papel: comunismo, fascismo, islamismo, y por supuesto, el nacionalismo. Miremos a este último, surgido en el siglo XIX y que nos mantiene entretenidos –o tal vez sometidos− hasta el hartazgo en España desde hace años. Me refiero, claro, al independentismo catalán.

nacionalismoSiguiendo el discurso del Mesías en Mateo 24 vemos que una de las señales del tiempo del fin es el resurgimiento del nacionalismo. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino (24:7). Identidades supremacistas que confrontan las sociedades. En el siglo XIX se pusieron las bases ideológicas para el levantamiento de los nacionalismos en muchos lugares del mundo, también en Cataluña, que hasta ese momento prácticamente no existía, a pesar de la propaganda manipulada de la historia que han hecho sus ideólogos.

Luego el Maestro dice que muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos (24:11). Tenemos, por tanto, que los nacionalismos serán el resultado de los ideólogos, falsos profetas, que pondrán las bases para el levantamiento de la soberbia nacionalista, que además contiene elementos claramente mesiánicos y religiosos. Jesús dice taxativamente que «engañarán a muchos». Tal es el poder de la mentira, que en este caso se recubre de mesianismo para usurpar el mensaje original de los profetas de Israel.

La Primera y Segunda Guerra Mundial fueron resultado directo de ideologías nacionalistas. La fuerza de una identidad étnica que se levanta con idolatría y soberbia sobre las demás nacionalidades. El nacionalismo germano, la raza aria, produjo un monstruo que ha causado millones de muertos. Los ideólogos catalanistas independentistas (Pompeu Gener, Valentí Almirall, Prat de la Riba, y otros) bebieron de esas fuentes estableciendo vínculos ficticios entre la raza catalana y la germánica, en contraste con la ibérica, semita y africana, adjudicada al resto de España, especialmente Castilla y el sur de la Península.

En una entrevista reciente a un exdiputado del Parlament y miembro del Consejo General del Poder Judicial, autor del célebre eslogan «España nos roba», le preguntaron: Si el pueblo catalán lo que desea es creer, hablamos de una religión. Su respuesta fue muy significativa y enlaza con el mensaje de Mateo 24. Hace tiempo que lo es. Una religión en el sentido de culto mesiánico… El procesismo actúa como un culto milenarista, en el cual hay que tener confianza ciega en el profeta porque tiene una relación mística con la verdad, en este caso el pueblo.

Nacionalismo catalánEl nacionalismo pretende ocupar el lugar dejado por la religión institucional, y en España hay un vacío inmenso de religión clásica llenado por las nuevas religiones: nacionalismo, consumismo, hedonismo, relativismo, buenísmo, etc. El nacionalismo es una idolatría que tiene sus profetas, sus dogmas, símbolos, fechas destacadas del calendario, procesiones multitudinarias, mesianismo, en definitiva, pretende ocupar el trono en los corazones de los hombres destinado al verdadero Mesías y Redentor del mundo, el Deseado de todas las naciones (Hageo 2:7).

Pero la mentira tiene un poder infernal, impulsada por doctrinas de demonios y espíritus engañadores (1 Tim.4:1), que lleva a muchos a apostatar de la fe en los últimos tiempos, o cambiar de fe, porque no se puede servir a dos señores. Y en este punto encuentro el verdadero poder de la mentira cuando el hombre resiste la verdad: Por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos, (2 Tes. 2:10), dispusieron sus corazones para creer la mentira con una fuerza inusitada, que siguiendo el pensamiento del apóstol Pablo, es impulsada por Dios mismo en aquellos que obstinados y contumaces se oponen a la verdad. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira (2 Tes.2:11).

Cambiar el culto a Dios por el culto a la tierra, la creación, la naturaleza, o la identidad nacional, es idolatría y conduce al juicio divino. Así está escrito: Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido, profesando ser sabios, se hicieron necios… y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen (Rom.1:21-28).

Cuando la mentira toma el control de la mente humana, el hombre es capaz de articular argumentos sutiles, con cierta verosimilitud, alguna verdad mezclada con ciertas dosis de error, y la manipulación adecuada, que puede llevar a la necedad a personas sabias, inteligentes y capacitadas en una sabiduría terrenal, pero alejados de la revelación de Dios que resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. En definitiva, los gobernantes de las naciones que legislan a espaldas de la verdad de Dios, y levantan cultos espurios al estilo del pecado de Jeroboam, colocan al pueblo en disposición de heredar el error que conduce al abismo.

Una disidente de Alemania Oriental dijo en cierta ocasión: «Ninguna mentira es demasiado obvia para el pueblo si esta se acomoda a su deseo de creer en ella». No subestimemos el poder de la mentira. Algunas parecen claras, pero otras se esconden tras una argamasa de razonamientos altivos, entrelazados, con eslóganes simples y falsos que atrapan el alma humana en una espiral irrefrenable, condimentada con una buena medida de sentimientos, identidad personal y sentido del destino que puede evitar el retorno si traspasamos los límites que impiden volver en sí.

Nacionalismo catalán (2)El nacionalismo en general, y el catalán en particular, contiene suficiente dosis de todo ello para hacerlo dañino y nocivo, cuyo fruto estamos probando en forma de ruptura social, económica, locura, entretenimiento, y división. Asistimos al poder que tiene la mentira para llevar a los pueblos al fanatismo, la hechicería y fascinación propia de los cultos paganos, cuya madre es Babilonia y sus líderes emblemáticos Nimrod, en versión masculina, y Jezabel en la femenina.

Recuerda las palabras de Jesús sobre los últimos tiempos: Mirad que nadie os engañe… Los mensajes redentores y mesiánicos a muchos engañarán… Muchos falsos profetas se levantarán [y no solamente en el ámbito religioso, sino también político, filosófico, cultural, etc.] y engañarán a muchos. No siempre las multitudes que apoyan una causa son su garantía. Tampoco las causas minoritarias tienen el monopolio de la verdad. Jesús es la verdad. El verdadero Mesías. Sus palabras son verdad. Y su reino no tiene comparación posible. Toda la Escritura es útil para conocer la verdad y ser libres.

Una gran farsa recorre Cataluña

Referéndum en CataluñaHoy salí de casa sobre las 5,20 de la mañana, como cada día, para dirigirme al trabajo. En la carretera había el mismo tráfico acostumbrado, aunque se había anunciado una huelga general en Cataluña. Ni se me pasó por un momento la idea de no acudir a mi puesto de trabajo para secundar la huelga convocada. He trabajado con normalidad, junto con mis compañeros, y he vuelto a casa después de pasar por un corte de carretera infantil (las personas que la habían cortado eran en su mayoría chavales que estaban de «fiesta», eso sí, con un coche de los Mossos, la policía catalana, custodiando su derecho a la huelga).

Reconozco que semejantes desórdenes me afectan. Y es que el motivo de la huelga era la «represión» de la Policía Nacional (según las manipuladoras informaciones del Govern de Cataluña) del pasado domingo ante el referéndum ilegal que se convocó y se llevó a cabo, eso sí, con la misma infantilidad y obstinación cuál niño caprichoso que sus padres no han sabido educar adecuadamente, y pataleaba ante la resistencia de quienes representan la autoridad del Estado en un hecho flagrantemente sedicioso.

De las supuestas 800 personas afectadas por la carga policial quedaban ayer en el hospital 4, no sé si aún quedará alguna. Muchas de ellas fueron por desmayos y ansiedad. Algunas de las imágenes que han salido por el «mundo entero» están manipuladas al más puro estilo palestino. Una de las víctimas al menos ha tenido hoy la decencia de decir que no era cierto que la policía le hubiera arrancado los dedos de su mano uno a uno (como había asegurado con anterioridad) sino que solo ha sufrido una capsulitis, es decir, inflamación en uno de los dedos.

En otros casos se han usado a niños y ancianos para oponerse a las fuerzas de orden público en las puertas de los colegios donde sabían que vendría la policía a cumplir con la orden del juez para asegurar el Estado de Derecho. Sucesos estos que nunca hubieran ocurrido si los Mossos, (policía autónoma catalana), hubieran cumplido con su deber de cerrar dichos centros, también por orden de la autoridad judicial. Está abierta una investigación sobre la actuación vergonzosa y pasiva del cuerpo de seguridad catalana que ha preferido ponerse de perfil y actuar como policía política.

Hay mucho más que decir de estos hechos pero no me alargaré para entrar en lo que a mi parecer es lo mollar del asunto. Quiero por ello hacer algunas consideraciones al respecto de la huelga que se ha llevado a cabo hoy en Cataluña por iniciativa de su Govern y a impulso de sus huestes más radicales, léase la CUP y la izquierda radical experta en estas lides.

En primer lugar la farsa se sustenta sobre el hecho de que no ha habido ninguna «represión» policial desproporcionada (cómo me recuerda otra vez el argumentario contra Israel en su defensa ante los terroristas islámicos), sino que se ha actuado con naturalidad en los casos donde la policía ha podido realizar su trabajo, y en los que ha encontrado resistencia violenta ha actuado legítimamente como lo hace cualquier policía en cualquier parte del mundo, incluidos los Mossos en otros momentos.

Las personas que hayan podido recibir alguna contusión en esas actuaciones policiales sabían a qué se exponían, estaban avisados, aceptaron las consecuencias que se podrían derivar de estos hechos, y si fueran honestas deberían asumir los resultados. En lugar de ello los han llevado corriendo a hospitales aunque solo tuvieran una pequeña contusión para conseguir la foto de rigor, el número para la estadística, dar la argumentación manipulada en muchos casos y conseguir su propósito: culpar al Gobierno de la nación de represor echando todo su odio sobre las autoridades que deben velar por el bien general y hacer cumplir la ley y el orden.

Pasados dos días de estos hechos, y queriendo aprovechar el foco internacional que está puesto sobre Cataluña estos días, se convocó esta huelga para usar a las masas contra la Guardia Civil, la Policía Nacional y el Gobierno legítimo de la nación, y de paso sacar la atención de un referéndum falso, ilegal, impropio de gobernantes autonómicos que tanto hablan de Democracia y libertad pero han demostrado ser auténticos traidores y sediciosos ante la Constitución Española de donde cuelgan sus prebendas y derechos administrativos. Si el actual gobierno de la nación no fuera tan pusilánime, cobarde y hubiera sido abandonado por el partido mayoritario de la oposición a su suerte, que en lugar de apoyar en estos momentos de peligro nacional prefiere exigir diálogo con los golpistas y protagonistas del desorden y la inestabilidad que vivimos hoy, sino fuera por todo ello, los autores de semejante golpe de estado ya estarían en la cárcel, en lugar de jalear a la muchedumbre a un odio infernal y cainita que sigue siendo su mejor arma en estos momentos.

Vivimos una farsa infinita porque muchos que se duelen de algunos golpes de la policía siendo capaces de una «reacción tan violenta» son los mismos que acuden a las clínicas abortivas a matar a sus propios hijos en el vientre materno. En muchos casos son los mismos que pelean por la eutanasia que pretende acelerar la muerte de los ancianos. Son los mismos que destilan odio contra quienes no piensan como ellos. Son los «pacificadores» de falsa piedad que niegan los derechos a más de la mitad de los habitantes de Cataluña que no somos nacionalistas y muchos menos separatistas. Son los mismos que no dijeron ni una palabra contra el islamismo radical en la manifestación de Barcelona después de los atentados recientes en la Rambla, donde si hubo muertes, maldad y dolor extremo.

La Biblia nos dice que el mundo entero está bajo el maligno. La mentira tiene una fuerza devastadora (que le pregunten a Nabot acusado por hombres perversos bajo influencia de la bruja Jezabel) capaz de implantar argumentos altivos en toda una generación que la lleve al juicio de Dios para su depuración.

Estoy unido con el profeta Habacuc en su queja ante la injusticia de sus días: ¿Hasta cuando, oh YHVH, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia (Habacuc 1:2-4).

Seguiré en mi puesto de guardia, velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja (2:1). Seguiré orando con el profeta: Oh YHVH, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de la misericordia (3:2). … Con todo, yo me alegraré en YHVH, y me gozaré en el Dios de mi salvación (3:17-18). El Dios de Israel.

ANTE EL GOLPE DE ESTADO SEPARATISTA NO QUIERO CALLAR.

España y CataluñaHay miedo, mucho miedo. Hay cobardía, mucha cobardía. Hay mentiras, muchas mentiras. Hay soberbia, arrogancia, odio, idolatría, xenofobia, delirio, corriente mundana, fiebre nacionalista, sectarismo, pérdida de la razón, manipulación sin fin, en definitiva, la naturaleza del mal expresada en división y ruptura de la convivencia, vivir quieta y reposadamente como pide el apóstol al llamarnos a la oración por los gobernantes.

No quiero callar porque vivimos uno de esos momentos cuando hay que hablar. Hay tiempo de hablar y tiempo de callar. Es hora de levantar la voz y lo haré con la oración que ha sido para mí una constante desde que en el año 2012 el Govern de Cataluña encendió esta confrontación en una nueva dimensión no vista hasta ese momento.

La oración que recibí para levantar ante el trono de gracia fue el texto que recogen las palabras del rey David cuando tuvo que exiliarse y abandonar Jerusalén ante el golpe de estado de su propio hijo Absalón. Aceptando la humillación que significaba ser enfrentado por su propio vástago, cuando le dieron aviso de que Ahitofel (que era uno de los consejeros más relevantes del reino, cuya palabra y consejo eran tenidas por palabra de Dios, tal era el oráculo que representaba este consejero real) estaba entre los conspiradores, supo David que su consejo sería certero para el mal y, por tanto, nocivo y dañino en grado sumo; cuando lo supo, el texto bíblico registra esta oración del rey que hizo en voz alta:

«Entonces dijo David: Entorpece ahora, YHVH, el consejo de Ahitofel» (2 Sam. 15:31).

Esta oración ha sido mi oración todos estos años de corriente separatista: «Confunde, Señor, este consejo».

Soy consciente que España vive bajo el juicio de Dios por sus pecados, por ello, también me he unido a la oración del profeta Habacuc, cuando dijo: «En la ira acuérdate de la misericordia» (Hab.3:2). O como está escrito en la Biblia de las Américas: «En la ira, acuérdate de tener compasión».

Algunos datos personales

Artes GráficasPara todos aquellos que siguen los contenidos de esta página web quiero dejaros algunas informaciones personales sobre su desarrollo. Hace ahora tres semanas me reintegré al mundo laboral secular en una empresa de Artes Gráficas, sector en el que he trabajado anteriormente más de una docena de años. Por ello, una parte del tiempo que he dedicado al trabajo en mi página web se ha reducido, y las opciones de mantener al día todas y cada una de las secciones de que está compuesta no es posible hacerlo semanalmente.

He puesto el énfasis en continuar las secciones sobre LA MEDITACIÓN DE HOY, en la serie que llevo realizando los últimos meses sobre “el Reino Mesiánico”. También he procurado mantener al día la sección sobre LA VIDA EN EL ESPÍRITU. En el primer caso tengo escritas 224 meditaciones que llegan hasta el final de los libros proféticos. Una vez terminado ese recorrido haré un resumen con lo más destacado del mensaje de los profetas y otros textos sobre el reino mesiánico, o  milenio. Será en los meses de septiembre/octubre cuando recuperaré el tema para encarar la recta final.

Trataré de mantener las otras secciones, ―no en el ritmo que he venido haciendo hasta ahora―, según me permita el nuevo horario laboral para ir desarrollando los distintos temas.

Por último, desearos unas felices vacaciones a quienes tengáis ocasión de realizarlas, y a todos daros las gracias por vuestro seguimiento de este trabajo de enseñanza múltiple, y su divulgación a vuestros contactos en las Redes y otros medios.

También agradezco al Señor por la oportunidad que me ha dado de reincorporarme nuevamente al mundo laboral en una edad (estoy acercándome a las seis décadas) en la que no es fácil poder hacerlo, después de años confiando que llegaría el día, y aprovechando ese tiempo para serviros a todos vosotros a través de este medio de enseñanza.

Agosto, 2017 – Un saludo cordial

VIRGILIO ZABALLOS – España

20 años sin Miguel Ángel Blanco

Miguel Angel Blanco (2) Cómo se pasa la vida, diría el poeta Jorge Manrique en sus coplas, y cómo se viene la muerte tan callando. Han pasado veinte años desde aquel día cuando un país entero estuvo pendiente de un desenlace. Al otro lado una banda; banda de criminales despiadados, crueles en extremo; poseídos de una de las más grandes idolatrías que sumergen a los hombres en la más densa oscuridad, la del nacionalismo, decididamente obstinados en su maldita causa a  seguir adelante con su determinación infernal.

         Era sábado. Paseaba con mi mujer y nuestros hijos de corta edad por las calles de la ciudad, pendientes de las noticias sobre el ultimátum, con un hilo de expectación en la humanidad de los hombres, cuando oímos que finalmente el joven Miguel Ángel Blanco, concejal del PP en la localidad vizcaína de Ermua, yacía en el hospital de Aránzazu con dos balas alojadas en la cabeza. Aún respiraba. Corrió una pequeña esperanza por el país, aunque todos sabíamos que era solo un anhelo de que finalmente triunfara la justicia. No fue así. Falleció poco después y la nación entera se echó a la calle indignada. Estábamos ante una maldad que penetraba en los sentimientos patrios, y dejaba un regusto amargo que conmovía las entrañas de impotencia y dolor. Aún hoy, veinte años después, se me conmueve el corazón, y el gemido que destila su clamor por la justicia venidera.

         A las seis de la tarde, como cada sábado, acudíamos toda la familia al culto en una iglesia local donde nos congregábamos por aquel tiempo. El dolor de la nación nos había traspasado. Nuestros pensamientos, atrapados en las cavidades internas del alma, seguían impactados por los hechos. Creí que la primera palabra al iniciar la reunión iría en esa misma dirección; no fue así. Pensé que vendría después de las primeras canciones de alabanza; no fue así. Volví a pensar que se guardarían para el inicio de la predicación; pero no fue así. Dos horas de culto en una congregación de más de 300 personas y ni una palabra, ni una mención del suceso que tenía a todo el país en estado de shock. ¡No podía ser que viviéramos tan al margen de la realidad! Mi indignación y decepción fue infinita. ¡Cómo era posible! Ni una mención; ni una oración; nada, solo el sectarismo de vivir en una nebulosa aparentemente espiritual. Tal vez el pensamiento era que no hay que mezclar política y religión. O quizás que hay que separar las realidades, una la que vivimos en el culto, otra fuera de él; poniendo de manifiesto una dicotomía falsa entre lo santo y secular. Ese es uno de mis recuerdos de aquellos días luctuosos cuando una banda de asesinos golpeó a la nación entera, y el pastor de la iglesia supuso que era más espiritual ignorarlo. Una vez más la teología, la mala teología, atrapándonos en una disociación falsa y contraria a la Escritura. Estoy seguro que en muchos otros lugares de culto no fue así.

        Miguel Angel Blanco (3) Han pasado veinte años de aquellos hechos, y muchos (algunos con las mezquindades políticas habituales) hemos vuelto a recordar nuestra historia reciente. Al hacerlo, pienso en cómo puede cambiar una nación en tan corto espacio de tiempo. Aquel llamado «espíritu de Ermua», con la unidad ante el dolor causado por ETA, ha desaparecido. Muchos de nuestros jóvenes, saturados de información re-des-so-cia-les, no saben quién era Miguel Ángel Blanco. Tampoco saben quién es José Antonio Ortega Lara (secuestrado 532 días por la misma banda de asesinos, y liberado por la Guardia Civil esa misma semana), funcionario de prisiones que padeció la ignominia de «ser enterrado en vida». Y lo que es peor aún, no saben el daño causado por ETA (tal vez por ello hay cinco millones de españoles que han votado a un partido político que comparte su ideología) y el dolor al que ha sido expuesta la nación en nombre de una ideología totalitaria y racista. Todo ello para romper la convivencia por una idea nacionalista, una cosmovisión raquítica de pueblo, y un apego demoníaco al terruño en el que se ha nacido.

         Hoy, después de veinte años del asesinato del joven Miguel Ángel Blanco, que había manifestado a su madre la intención de dejar la política, y cuyos «sueños» fueron frustrados por la voluntad perversa de unos semejantes con ideas distintas, vivimos atrapados en otro desafío nacionalista, en este caso el catalán. El mismo perro con distinto collar. La misma xenofobia pero más educada. El mismo racismo en las entrañas, la misma determinación obstinadamente idólatra, sectaria y cargada de odio, como hace veinte años. Y yo diría con el salmista: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo del hombre para que lo visites?

         La mentira ha vuelto a ser entronizada. La mentira del nacionalismo idólatra se ha erigido en religión. El culto a la diosa tierra, y las costumbres, el idioma y las tradiciones por encima de la convivencia. La obstinación de hombres con un solo pensamiento para imponerlo a todos los demás. ¿Habrá algo nuevo debajo del sol? El mismo miedo y temor de hombres que paraliza las mejores almas. Los mismos ataques al disidente en nombre de una ideología. La fuerza paralizante de mayorías cobijadas e impulsadas por un mismo espíritu, el espíritu de este mundo ―porque no hay cosa más mundana que el nacionalismo excluyente― que provoca temor y esclavitud, y por ello precisa de las masas embrutecidas de una sola idea y lengua al estilo de Babel.

         Independencia catalanaTambién hay temor en muchos creyentes. Y en muchas iglesias en Cataluña. Este es un tema tabú. Censurado por la inquisición nacionalista. Como ha dicho en una entrevista reciente el que fuera ministro del Interior de España en aquellos días del asesinato de Miguel Ángel Blanco: «por decir la verdad eres marginado, un radical, un extremista y te apartan de la vida pública para quedarte en la soledad». Porque solo hay una verdad que debe ser aceptada: la de quienes promulgan la ideología nacionalista, en unos casos; o la ideología de género, en otros. Sin embargo, está escrito: No habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre! (Rom. 8:15).

         El mundo entero está bajo el maligno (1 Jn.5:19); por ello, decir la verdad es sinónimo de marginación, radicalidad y extremismo. Todo lo que no entra en la doctrina nacionalista es depurado; aquello que no concuerda con el ideario impuesto queda fuera de la aceptación general. Y la mayoría se somete con indiferencia. Arrastrados por el error son llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, y estrategias de hombres que para engañar usan con astucia las artimañas del error (Ef.4:14). Pero siguiendo la verdad en amor, podemos crecer en la verdad que nos hace libres (Ef.4:15). Digo con claridad que muchos han sido arrastrados por el error de los inicuos, han caído de su firmeza en la fe de Dios (2 Pedro 3:17), para obtener otra fe, la impuesta por la corriente nacionalista predominante. Es una señal de los tiempos finales. Se levantará reino contra reino, y nación contra nación (Mt.24:7). No hay justo, ni aún uno. No abogo por buenos y malos, sino por la verdad, desechando la mentira nacionalista.

ESCUELA DE ORACIÓNMi oración, desde que rebrotó con fuerza el desafío independentista en Cataluña, ha sido esta: Confunde, Señor, el consejo de Ahitofel (2 Sam.15:31 y 16:14,23). Este consejo separatista es un golpe de estado a la convivencia que no puede más que destruir, una vez más, la relación entre hermanos.

         Mi oración ha sido constante por mi país, España. En él incluyo a todas las singularidades sin prejuicio. Le pido a Dios por mi generación. Lo he hecho viviendo en Salamanca, en Madrid, en Toledo, en Jaén, en Cataluña (donde resido desde hace más de veinte años) y lo seguiré haciendo. Hay muchos otros que también lo hacen, me uno con ellos en ese clamor, en el espíritu de adopción, sin temor, clamando y gimiendo con el Espíritu para que vengan de su presencia tiempos de refrigerio. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas (Hch.3:19-21); y sea establecido finalmente su reino en Jerusalén para bendecir a todas las naciones de la tierra.

A propósito del «orgullo gay»

Orgullo gaySe ha vuelto a celebrar el llamado «orgullo gay» en las principales ciudades del mundo occidental. La forma en que recogen la noticia la mayoría de los medios de comunicación me llama la atención. La idea básica es presentarlo como un grupo minoritario que sufre el rechazo de la sociedad, y por tanto, necesitan salir airadamente a las calles para poner de manifiesto su lucha por una causa que necesita la comprensión y el amparo de las leyes para impedir la intolerancia que sufren.

La manipulación es de tal magnitud que se necesita una buena dosis de dominio propio para no ser devorado por la indignación ante semejante mentira, falsedad y manipulación

Precisamente hoy asistimos al totalitarismo LGTB que desde los organismos mas relevantes a nivel mundial (léase ONU, Unión Europea y otros) están imponiendo su agenda en todas las naciones de manera absolutamente intolerante. Las naciones que se resisten a dicha agenda son amenazadas con la exclusión de las partidas económicas que ayuden a sus economías, quedando a merced de una disyuntiva insoportable: o someterse a la implantación de sus leyes −contrarias a la familia natural−, o quedar marcados como parias del mundo y sin fondos que promuevan las inversiones para su desarrollo.

Si echamos un vistazo a las listas de algunas de las personas más influyentes en el mundo de la moda, los medios de comunicación, la industria cinematográfica, las empresas multinacionales y los líderes políticos veremos que en muchos casos son dirigidas por personas de orientación homosexual o lesbianas; y en los casos que no es así quienes las lideran asumen plenamente su agenda promoviendo un proselitismo obsceno para vender sus productos o mendigar votos.

La presión de este lobby internacional es ejercida sobre las naciones llamadas democráticas y occidentales, cuya coacción en muchos casos ha sido insoportable para implantar su agenda minoritaria a pueblos enteros, (manipulados debidamente por los medios de comunicación, políticos rendidos a su proyecto y de intereses económicos que parecen justificarlo todo), y sin embargo, no se ejerza ni un mínimo de presión sobre las naciones islámicas donde verdaderamente se asesina a los homosexuales. ¿Por qué no existe esa misma imposición por parte de la ONU y la Unión Europea que impidan en las naciones musulmanas asesinar a esas mismas personas a quienes dicen defender en sus derechos? La hipocresía mundial en este caso es tan elocuente que da asco.

El orgullo gay puede manifestar todo su exhibicionismo, (en muchos casos traspasando todos los límites aceptables de tolerancia a la «diversidad» de opciones sexuales) enfocado contra quienes han optado por una postura distinta a la suya, y ejercer su influencia en las autoridades para que legislen contra la comunidad cristiana, (salvo en aquellos que se han rendido a sus tesis) y a la misma vez aparecer como víctimas de la intolerancia. Falso. Muy falso.

El orgullo gay cuenta hoy con el apoyo de la mayoría de los gobiernos occidentales que defienden la implantación de su agenda, contra la voluntad mayoritaria de los padres que no quieren ver a sus hijos expuestos a semejante influencia contraria a su educación.

El orgullo gay se presenta como víctima de la intolerancia, aunque sea el lobby que promueve su ideología quien más presiona para impedir que otras opciones, distintas a las suyas, puedan ser expuestas abiertamente sin perjuicio de ser acusados de homófobos.

Cuando una agenda ideológica alcanza los resortes del poder en poco tiempo se vuelve insoportablemente impositiva y totalitaria. Las nuevas formas de pensar, impulsadas por una minoría y establecidas mediante leyes aceptadas en gobiernos llamados democráticos, son tan dictatoriales como las que fueron impuestas en naciones con ese tipo de régimen, aunque ahora se haga en nombre de la Democracia. La libertad de escoger no existe, el ser humano rara vez la tolera cuando llega al poder; de su naturaleza caída brota la manifestación intrínseca de imponerse a los demás. Si tiene el apoyo de un Estado saldrá reforzada, y si cuenta con la aceptación de un Imperio (muchas naciones unidas en la misma «causa») lo que sale a luz es Babilonia con toda su extensión y expresión.

El orgullo gay y la agenda del movimiento LGTB no es más que otro intento de imponer, (sin aceptar la libertad individual, aunque al hacerlo aparezcan como portaestandartes de ella), su imposición dogmática. Sus manifestaciones multitudinarias son reflejo de una actitud vengativa contra quienes asumen otro rol en sus vidas. Es imponer. Una nueva dictadura. Es exhibicionismo bajo la bandera de libertades que atropellan las opuestas. Pero hay dinero. Dejan millones de beneficio económico, por tanto, son justificables. Hemos regresado a lo más primitivo del ser humano: imponer, dominar y ganar. Todo ello mezclado con sexo y drogas, promiscuidad y orgía, culto a Baal y el becerro de oro. Estamos ante la expresión propia de la idolatría. Nada nuevo debajo del sol.

Estatua de NabucodonosorLos hijos de Dios no adoran la estatua levantada en la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia, por las Naciones Unidas, la Unión Europea y los promotores de un Gobierno Mundial, para que al son de los tambores del día del «orgullo gay» todos los pueblos se postren y adoren la estatua de la ideología de género y lo políticamente correcto, por tanto, sufrirán la ira de gobernantes llenos de sí mismos que no toleran semejante impertinencia, no adorando la estatua de los derechos LGTB. Nuestro Dios, el Dios de Israel, puede librarnos del horno de fuego, pero si no lo hace, no serviremos a sus dioses, ni adoraremos su estatua (Daniel 3:17,18).

Adoramos al Rey del Universo. Nos sometemos a su ley natural y moral, implantada en los corazones de todos aquellos que aman la verdad. Oramos por nuestra generación, entregada a los placeres efímeros y una vida sin sentido trascendente. Amamos a nuestro prójimo, sea quien sea y haga lo que haga, y le decimos que hay uno que ha venido a dar vida sustancial y eterna, cuyo mensaje de tolerancia verdadera concluye con estas palabras: Yo tampoco te condeno, vete y no peques más. [Jesús de Nazaret]. (Evangelio de Juan capítulo 8 y versículo 11).