ANTISEMITISMO: ¿De dónde vino?

Quiero compartir con vosotros este artículo escrito por Shira Sorko-Ram, que junto a su marido Ari, lideran el ministerio mesiánico MAOZ en Israel desde más de cuarenta años.

Por Shira Sorko-Ram

ANTISEMITISMO - De dónde vino (2)Cuando me mudé a Israel en 1967 justo después de la Guerra de los Seis Días, tomé conciencia de una sensibilidad cultural muy alejada de la conciencia de la gente de Texas, donde crecí.

Muy pronto, noté que literalmente todos los israelíes eran hipersensibles a cualquier crítica de Israel. Inmediatamente, las primera palabra en sus labios parecían ser “antisemitismo.” Era una reacción instintiva de políticos, eruditos y el hombre que anda en la calle, así fueran conservadores, religiosos o liberales.

¡Y con razón! 1967 fue tan sólo 22 años después de que 6.000.000 de judíos fueran masacrados de una manera que nunca antes se había visto desde el principio de los tiempos. Familias, comunidades e incluso pueblos enteros fueron totalmente aniquilados. Prácticamente no hubo ni un judío asquenazí (cuya familia viniera de Europa o Rusia) que no hubiera perdido familiares cercanos en el Holocausto.

Mi primer maestra del idioma, Yona, me presentó a su esposo, quien fue uno de los judíos que conformó el 10% de aquellos que salieron con vida de Polonia escondiéndose en los bosques por tres años mientras los nazis asesinaban a 1,9 millones de judíos polacos.

Descubrí que muchos judíos asquenazíes de Israel ni contemplaban comprar un automóvil alemán, o cualquier producto alemán de hecho. Aunque la lengua materna de los judíos alemanes que escaparon la guerra naturalmente era el alemán, no podían tolerar ni siquiera el pensamiento de hablar en alemán o incluso escuchar a otro hablarlo.

El trauma de los sobrevivientes del Holocausto que lograron llegar a Israel fue transmitido a sus hijos, e incluso a los hijos de sus hijos. Este era el caso sin importar si los padres hablaban de la guerra o no – y muchos ni mencionaban una sólo palabra del infierno indescriptible que experimentaron.

Hoy en día en Israel, aunque el trauma intenso ha disminuido un tanto, y quedan pocos sobrevivientes del Holocausto, el pueblo judío de Israel todavía está sumamente acostumbrado a la amenaza del antisemitismo.

Aunque la Organización de las Naciones Unidas no ha podido llegar a un acuerdo sobre la descripción del antisemitismo, los judíos israelíes saben exactamente qué es: Es odio al judío.

¿QUÉ DIO A LUZ AL ANTISEMITISMO OCCIDENTAL?

ANTISEMITISMO - de dónde vinoTrágicamente, este odio al judío, que todavía existe, brotó del cristianismo que originalmente se difundió en toda Europa, Rusia y Gran Bretaña. ¿Por qué es que el continente europeo e Inglaterra tienen una tasa tan alta de antisemitismo aún hoy en día? ¿Por qué es que sus culturas han estado impregnadas con antisemitismo por siglos? Tristemente, el antisemitismo de Europa es originario de la teología de la Iglesia Primitiva, con el argumento de que Dios había abandonado a los judíos como su pueblo escogido a causa de sus pecados y los remplazó con la Iglesia. (Esta es una de las doctrinas más ridículas jamás creadas por el hombre, tomando en cuenta la absoluta maldad y corrupción de la Iglesia en todas las épocas.)

No obstante, la Iglesia Católica —la única iglesia durante los primeros mil años- promovió y desarrolló esta doctrina hasta que se convirtió en un componente inseparable del cristianismo. Incluso cuando Lutero se separó de la Iglesia Católica y fundó lo que luego fue conocido como el luteranismo, no pudo extraer el horrible virus del antisemitismo que literalmente impregnó todo el cristianismo por medio de la herejía llamada Teología del Remplazo. En resumidas cuentas, por cientos de años, Gran Bretaña expulsó a todos los judíos de su reino y por dos mil años, los judíos fueron hostigados, puestos en guetos y asesinados por la supuesta Europa cristiana.

Hoy en día, en todas las iglesias tradicionales del mundo, el antisemitismo todavía sigue vivo y sano. Muchos, si no la mayoría de los partidarios del cristianismo tradicional en Gran Bretaña, y en las naciones de la Unión Europea, están infestados con el odio al judío. (Esta es la razón por la que prácticamente todas las naciones europeas no tienen ningún problema en seguirle la corriente al antisemitismo islámico que impregna la ONU.)

Recuerdo una mujer israelí que discutía acerca de las tres religiones principales conmigo: el judaísmo, el cristianismo y el islam. Me dijo: el cristianismo era la religión más maligna y violenta que el mundo hubiese creado. Sin duda alguna, ella estaba hablando a partir de su experiencia en las manos de los nazis quienes decían ser católicos o luteranos.


MENOS ANTISEMITISMO EN ESTADOS UNIDOS

Sólo hasta que los peregrinos, quienes deseaban una vida basada en la Biblia y en una relación con Dios, huyeron de la persecución religiosa de la Iglesia de Inglaterra, fue que se liberaron del antisemitismo.

Es por esto que América ha permanecido relativamente libre del antisemitismo. Uso la palabra “relativamente” con cautela. América ha sido plagada de antisemitas fascistas de la derecha desde que se fundó la nación. Todos saben que ha habido organizaciones tales como el Ku Klux Klan y los nazis americanos en cada generación. Estos aborrecedores desprecian tanto a judíos como a americanos africanos, de hecho, todas las razas minoritarias en América.

Pero los antisemitas siempre han sido una pequeña minoría, no representando en absoluto al pueblo americano en su totalidad. Un número de encuestas afirman que alrededor de un 9% de americanos tienen prejuicios contra los judíos. The Washington Post afirma que menos del 5% de blancos, asiáticos y otros son antisemitas, mientras que un 30% de los americanos africanos tienen un prejuicio anti-judío. Un cuarenta y dos por ciento de los inmigrantes latinos mayormente de países católicos (se disminuye a un 20% cuando se trata de latinos nacidos en los EE.UU.) tienen una opinión antisemita. (washingtonpost.com)

Todos estos porcentajes son vergonzosos y repugnantes. Pero comparado al 24% en Europa Occidental y el 34% en Europa Oriental, América es un baluarte de tolerancia. (global100.adl.org)

De hecho, una encuesta realizada recientemente por Pew Research Center mostró que los judíos son el grupo religioso percibido de manera más positiva en los Estados Unidos. (huffingtonpost.com)

Pero lo que cada cristiano americano debería saber es que muchos judíos que sobrevivieron al Holocausto y que vinieron a América como refugiados de Europa y otros lugares, vivieron exactamente el mismo trauma que resultó de las atrocidades cometidas por el cristianismo y el nazismo que observé en Israel. La diferencia fue que en el nuevo estado de Israel, el judaísmo era la mayoría. En América, los refugiados judíos se encontraron en un país de mayoría cristiana. Esta es una de las razones principales (aunque no la única) de que los judíos americanos tienden a ser liberales o anti-conservadores. En sus mentes, los cristianos podrían volverse en contra de ellos así como lo hizo la Europa cristiana hace unos 70 años atrás.

Las antenas de supervivencia de los judíos en todo lugar están constantemente en guardia contra el odio al judío que viene de la derecha.

Sólo ha sido en las últimas dos décadas que los oficiales y líderes judíos -especialmente en Israel- se han dado cuenta que la mayoría de los evangélicos no están infestados con la enfermedad del antisemitismo. Todo lo contrario, los evangélicos son amigos cercanos y defensores fieles del pueblo judío porque su Guía para la Vida es la Biblia.

El antisemitismo

bandera-de-israel-lazo-44522526El antisemitismo es odio a los judíos. Un odio que a lo largo de los siglos ha producido, con machacona insistencia, destrucción y muerte hacia la descendencia de Abraham, los hijos de la promesa. El carácter demoníaco del antisemitismo se muestra con total nitidez en el hecho de contradecir la Palabra de Dios dada a Abraham:

“Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familia de la tierra” (Génesis 12).

Lo que Dios ha bendecido el hombre, bajo la influencia de las huestes espirituales de maldad, maldice. Al que Dios aprueba y escoge para canalizar Su bendición a todas las familias de la tierra el diablo, a través del pensamiento antisemita, destruye para abortar los beneficios de Dios a la Humanidad.

Hay diversas manifestaciones de antisemitismo pero yo me voy a centrar en el más incomprensible e ingrato de todos ellos, el eclesiástico. La iglesia cristiana en general hemos pecado gravísimamente a lo largo de la historia por nuestra teología y doctrinas antisemitas que han producido injusticia, dolor y muerte hacia el pueblo judío. Los argumentos teológicos que se han usado han sido básicamente tres: los judíos mataron a Jesús; dijeron que su sangre cayera sobre ellos y sus hijos, por consiguiente la persecución que sufren es el resultado de esa proclamación, y en tercer lugar, la llamada teología del reemplazo, es decir, que la iglesia ha substituido a Israel como pueblo de Dios. Los tres argumentos son falsos, por tanto, como no podía ser de otra manera, el padre de la mentira ha basado sus maquinaciones contra la simiente de Abraham en el engaño.

En primer lugar a Jesús le llevó a la cruz y la muerte los pecados de todos nosotros, era necesario un substituto, el justo por los injustos para llevarnos a Dios.

Decir que los judíos mataron a Jesús demuestra una ignorancia perversa del plan redentor de Dios.

En segundo lugar, Jesús dijo en la cruz: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Por tanto, Jesús mismo perdonó a aquellos que dijeron “su sangre caiga sobre nosotros y nuestros hijos”.

En tercer lugar, Dios no ha desechado a su pueblo, ni lo ha substituido por otro. Pablo lo deja claro en su carta a los Romanos cuando aborda este espinoso tema. “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. *o ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció” (Romanos 11).

Más bien los gentiles hemos sido injertados en Israel, el olivo verdadero, compuesto ahora, en Cristo, de todos aquellos judíos y gentiles que han nacido de nuevo y forman la congregación, los llamados fuera, el pueblo de Dios. La iglesia no ha reemplazado a Israel como pueblo de Dios, sino que de ambos pueblos hizo uno, haciendo la paz, mediante la sangre de su cruz.

La falsa teología nos conduce a pensamientos erróneos y éstos a las acciones incorrectas y pecaminosas. Un creyente nacido de nuevo no puede ser nunca antisemita porque sería “echar piedras sobre nuestro propio tejado”. Nuestra fe arranca en Abraham, el padre de la fe, y se perfecciona en Cristo, la simiente que había de venir. Nuestra fe está edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús la piedra angular. Todos ellos fueron judíos. La salvación viene de los judíos, y nosotros, gentiles, debemos estar agradecidos a Dios porque hemos sido hechos participantes de la rica savia del olivo. Hemos sido hechos conciudadanos (ciudadanos juntamente con) de los santos y miembros de la familia de Dios.

Cuando estábamos sin Cristo vivíamos “alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:12-22).

Por tanto, si hemos mantenido doctrinas antisemitas o las hemos enseñado a otros, debemos arrepentirnos de nuestro pecado y orar a Dios por la paz de Jerusalén y por aquellos judíos que aún no han reconocido a Jesús como el Mesías, en muchos casos por el tropiezo que ha supuesto el cristianismo, para que en su restauración y admisión haya vida de entre los muertos, o sea, avivamientos.

¿Quién dio a luz el antisemitismo occidental?

Antisemitismo (3)Por Shira Sorko-Ram – Publicado en MAOZ

(Adaptado por Virgilio Zaballos)

El odio al judío todavía existe, brotó del cristianismo que originalmente se difundió en Europa, Rusia y Gran Bretaña. ¿Por qué el continente europeo e Inglaterra tienen una tasa tan alta de antisemitismo aún hoy en día? ¿Por qué sus culturas han estado impregnadas con esta lacra por siglos? Tristemente, el antisemitismo europeo procede en su origen de la teología de la Iglesia Primitiva, con el argumento de que Dios había abandonado a los judíos como pueblo escogido a causa de sus pecados y fue reemplazo por la iglesia. (Esta es una de las doctrinas más ridículas jamás creadas por el hombre, teniendo en cuenta la absoluta maldad y corrupción de la iglesia en todas las épocas).

No obstante, la Iglesia Católica, —la única iglesia durante los primeros mil años− promovió y desarrolló esta doctrina hasta que se convirtió en un componente inseparable del cristianismo. Incluso cuando Lutero se separó de la Iglesia Católica y fundó la iglesia Luterana, no pudo extraer el horrible virus del antisemitismo que literalmente impregnó todo el cristianismo mediante la herejía de la Teología del Remplazo. En resumidas cuentas, por cientos de años, Gran Bretaña expulsó a todos los judíos de su reino, y por dos mil años, los judíos fueron hostigados, puestos en guetos y asesinados por la supuesta Europa cristiana.

Hoy en día, en todas las iglesias tradicionales del mundo, el antisemitismo sigue vivo y sano. Muchos, si no la mayoría de los partidarios del cristianismo tradicional en Gran Bretaña, y en las naciones de la Unión Europea, están infestados por el odio al judío. (Esta es la razón por la que prácticamente todas las naciones europeas no tienen ningún problema en seguir la corriente de antisemitismo islámico que impregna la ONU.)

Recuerdo una mujer israelí que discutía conmigo sobre las tres religiones principales, el judaísmo, el cristianismo y el islam. Me dijo: el cristianismo es la religión más maligna y violenta que el mundo haya creado. Sin duda alguna, ella estaba hablando desde su experiencia personal a manos de los nazis quienes decían ser católicos o luteranos […]

[…] Sólo ha sido a partir de las dos últimas décadas cuando los oficiales y líderes judíos −especialmente en Israel− se han dado cuenta que la mayoría de los evangélicos (especialmente en los Estados Unidos) no están infestados con la enfermedad antisemita. Todo lo contrario, los evangélicos son amigos cercanos y defensores fieles del pueblo judío porque su guía para la vida es la Biblia.

Visita a la sinagoga de Barcelona

Sinagoga de Barcelona

El pasado jueves, día 18 de mayo, fuimos invitados por el cónsul honorario de Israel en Cataluña un grupo de dirigentes y responsables de la Comunidad Evangélica Catalana, a una comida fraternal.

El motivo principal del encuentro fue el acercamiento respetuoso, por parte de los representantes judíos, hacia una Comunidad que saben les apreciamos y amamos como pueblo de las promesas dadas a los patriarcas.

Antes de la comida tuvimos ocasión de conocer la sinagoga de la calle Avenir de Barcelona que tiene 100 años de presencia en la capital. Con gran amenidad y familiaridad fuimos informados de algunos de los aspectos relevantes del culto judío. Vimos los distintos rollos de la Tora que presiden la parte central del edificio, y oramos juntos la Shemá, o confesión de fe judía que está recogida en el libro de Deuteronomio: «Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es».

Después de la comida regresamos al recinto religioso para escuchar al cónsul en una alocución cargada de afecto, respeto y gratitud. Agradeció nuestra presencia en día tan señalado, a la vez que nos informó de su elección como cónsul honorario de Israel en Cataluña para los próximos siete años. Repitió que somos parte del mismo pueblo y la misma fe monoteísta que emana de los patriarcas. Desarrolló los motivos principales de su mandato, entre los que destacó una colaboración respetuosa entre ambas comunidades en lo referente a solicitar su ayuda para dar a conocer en nuestros respectivos medios de influencia la realidad de Israel, sin las intoxicaciones mediáticas que tanto abundan.

Nos llamó a un proceso de continuidad pidiendo colaboración en las convocatorias que se hagan en el futuro en apoyo del Estado de Israel, manifestando su disposición de acudir a nuestros propios eventos.

Una vez acabado su discurso tomaron la palabra distintos representantes de la Comunidad Evangélica en la que pudo apreciarse el afecto que todos sentimos hacia Israel por la herencia que hemos recibido del Eterno a través de ellos. Entre los aproximadamente cuarenta invitados había representantes del Consell Evangélico de Cataluña y Barcelona, de cuatro medios de comunicación cristianos, distintos pastores de iglesias, escritores y organizaciones diversas de ámbito social.

El encuentro fue calificado de profético. La atmósfera que se respiraba contrastaba con la herencia de antisemitismo que hemos recibido en nuestro país. Se puso de manifiesto que el pueblo que conoce las Escrituras está más cerca de desprenderse de teologías que han dado cobertura al odio y el rechazo del pueblo judío por la ignorancia que ha paralizado la bendición de Dios en España. Samuel del Coso, como mediador del acto, enfatizó la importancia de estos encuentros y futuras colaboraciones para la bendición de toda la Península Ibérica en general, y de Cataluña en particular.

En definitiva, un privilegio haber podido participar en este encuentro fraternal que combate y desmonta, granito a granito, el gran edificio antisemita que ha sido construido durante siglos en nuestro amado país, y cuya demolición quita las piedras del camino para que el evangelio de la gracia de Dios alcance y restaure nuestra sociedad en esta generación.

Bendecimos a Israel. Oramos por la paz de Jerusalén y que sus gobernantes sean guardados por el Eterno en medio de la oposición mundial creciente. También pedimos al Todopoderoso que vengan de su presencia tiempos de refrigerio a España y Europa, en el nombre del Mesías de Israel, Yeshúa Hamashiaj. Amén.

Mapamundi del antisemitismo (5) – ESPAÑA

Antisemitismo (2)Para terminar esta serie sobre el mapamundi del antisemitismo quiero centrarme en mi país, España. Históricamente nuestro pueblo ha mantenido (aún lo hace) una actitud hostil hacia el pueblo judío. Las causas que pueden enumerarse son múltiples, tal vez la que más ha pesado ha sido el componente religioso católico, que se ha trasvasado a la corriente política de izquierdas-progresistas, como substituto en gran parte de la vieja religión, actuando bajo los mismos parámetros.

Paradójicamente nuestro país ha sido uno de los que históricamente ha mantenido una comunidad judía más extensa en el tiempo, y más rica en herencia. Su influencia alcanza a mantener el idioma del siglo XV en los países donde fueron esparcidos después de la infame expulsión de tierras de Sefarad.

En la actualidad el promedio de antisemitismo en España se sitúa en torno al 29%, es decir, una tercera parte de la población; lo cual no deja de ser un baldón y lastre para el avance de nuestra prosperidad. Porque recordemos que el que bendice a Israel es bendecido, y quienes mantienen una postura hostil, sea de antisemitismo, o antisionismo que viene a encubrir en buena medida el viejo odio al judío en forma de oponerse a las políticas del Estado de Israel, esa actitud acaba redundando en su propia autodestrucción.

Bandera de EspañaHay sectores en España que nada tienen que ver con el antisemitismo, y mantienen una postura de aprecio, respeto y reconocimiento de la gran herencia recibida del pueblo de las promesas, tanto científicas, tecnológicas, culturales y espirituales. Algunos (especialmente los empresarios y políticos por razones obvias) lo hacen en silencio; otros no tenemos reparo en hacerlo de forma clara y pública.

En cuanto a la iglesia, me refiero aquí a la iglesia Evangélica y Reformada, sigue habiendo una postura teológica muy extendida que mantiene el Reemplazo como base doctrinal. Hay sectores, mayoritariamente en el ámbito pentecostal y carismático, que sostienen una actitud de apoyo a Israel sin fisuras, sonora y valiente.

La encuesta que estamos siguiendo nos deja datos sobre lo que piensan los españoles acerca de los judíos en distintos aspectos. Veamos.

Los judíos son más leales a Israel que al país en el que viven: 65%
Los judíos tienen demasiado poder en el mundo de los negocios: 53%
Los judíos tienen demasiado poder en los mercados financieros: 50%
Los judíos hablan demasiado sobre lo que les sucedió en el Holocausto: 48%
Los judíos tienen demasiado control sobre los asuntos globales: 34%
Los judíos tienen demasiado control sobre el gobierno de Estados Unidos: 39%
Los judíos se creen mejores que otras personas: 22%
Los judíos tienen demasiado control sobre medios de comunicación: 31%

El primer punto, el más alto, con un 65% que afirma que los judíos españoles son más leales a Israel que a España es el más preocupante, porque induce a pensar que, aunque no todos los antisionistas son antisemitas, el antisemita se camufla en numerosas ocasiones dentro del antisionismo o negación a existir del Estado de Israel.

Sobre que tienen «demasiado poder en el mundo de los negocios» (53%) y en los «mercados financieros internacionales» (50%), demuestra una vez más cómo el mito de Los Protocolos de los Sabios de Sión, un libelo creado en Francia durante el caso Dreyfus (1894-1906) y propagado desde la Rusia zarista antisemita a partir de 1902, ha sido considerado como válido por la mitad de los españoles, pasando de generación en generación. Conviene recordar que Los Protocolos de los Sabios de Sión han gozado, entre 1935 y 2000, de ¡veintinueve ediciones en castellano! (Álvarez Chillida, 2002, 496).

El vínculo con Estados Unidos, que existe, se ve exagerado en el caso de España, y alude al mito del lobby judío que controla la Casa Blanca, pues, a la pregunta de si «los judíos tienen demasiado control sobre el gobierno de Estados Unidos», el 39% responde afirmativamente, un diez por ciento más que el promedio de antisemitismo en España, que está en torno al 29%, siempre según la ADL.

No hay encuestas durante el Franquismo (1939-1975), ni durante la Segunda República Española (1931-1936) y, obviamente, tampoco durante toda la época anterior, desde las Cortes de Cádiz (1812), pasando por los reinados de Fernando VII, Isabel II, las diversas regencias intermedias, la primera República de 1871, Alfonso XII y las regencias durante la minoría de edad de su hijo póstumo Alfonso XIII (que reinó de 1902 a 1923), la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), la llamada dictablanda de Dámaso Berenguer (1930-1931), etcétera.

El antisemitismo en EspañaNo obstante, cuando uno lee y relee El Antisemitismo en España, del historiador Gonzalo Álvarez Chillida, plagado de documentación rigurosa, comprende que, aunque la Inquisición fue abolida en 1834, el tradicional antisemitismo español católico y castizo, heredero de la limpieza de sangre, ha estado presente durante los siglos XIX y XX, mediante creencias populares y familiares que han ido pasando de padres a hijos hasta nuestros días. Tras la Transición Española parecía que la tolerancia y la llegada de la modernidad a España traería una caída del antisemitismo y, por tanto, de la xenofobia, y así parecía en los años ochenta y noventa del pasado siglo. Por desgracia en lo que llevamos del siglo XXI, el antisemitismo irracional ha crecido, tanto el de herencia cristiana como el importado de los antiguos países del Este de Europa, la moderna judeofobia de las dictaduras comunistas (no pocas veces camuflada del odio a Israel o antisionismo). Esto explica que se dé por igual, y con similar virulencia entre sectores de la extrema derecha y de la extrema izquierda.

Mi oración al Dios de Israel es que perdone a mi pueblo por su antisemitismo; envié luz a nuestros corazones para ver su gloria en la faz del Mesías de Israel. Y mediante un arrepentimiento sincero de nuestro pecado de antisemitismo, el propio y el heredado de nuestros padres, podamos ver en nuestra generación la misericordia del Eterno, viniendo de su presencia tiempos de refrigerio y restauración. Amén.

Mapamundi del antisemitismo (4) – Asia

Antisemitismo (2)Recuerdo que la estadística que estoy siguiendo está recogida en un informe de la Liga Anti-difamación, con sede en New York, aunque opera a nivel global, y está publicada en su página web global100.adl.org.

Este estudio es del año 2015, y según sus autores, se ha realizado en más de cien países, que suman una población de más de cuatro mil millones de personas. El estudio ha sido validado y verificado por el Congreso de los Estados Unidos de América, y ha sido presentado a las Naciones Unidas.

Veamos los datos correspondientes al continente de Asia.

(Los comentarios pertenecen a un artículo de Diego Moldes para el Diario Judío México).

En Asia, en las Repúblicas del Cáucaso, las tasas de antisemitismo siguen siendo altas, y varían enormemente entre países vecinos.

Georgia cuenta con un 32%,

Azerbaiyán un 37% –como Francia–

ArmeniaArmenia un muy preocupante 58%.

Veamos este caso tan llamativo. ¿A qué obedece el auge de la judeofóbia armenia? Tradicionalmente Armenia fue un país plurireligioso, de mayoría cristiana ortodoxa secular pero con amplias y variadas minorías religiosas, catolicismo, protestantismo, judaísmo, islamismo (de origen kurdo, iraní, sirio…), el antiguo zoroastrismo, los nestorianos –Iglesia Asiria de Oriente–, variados paganismos precristianos, etcétera. Según la tradición, el apóstol San Bartolomé (Nathanael) fue el introductor del cristianismo en Armenia a mediados del siglo I.

De ahí surge la Iglesia gregoriana apostólica armenia, oficialmente la iglesia cristiana más antigua del mundo y la primera oficial de un Estado, desde el año 301. Tras haber sido griega Seleúcida en la Antigüedad y luego romano, Armenia fue sucesivamente territorio persa Sasánida, bizantino, califato árabe, parte del imperio otomano y Sasánida-iraní, desde el siglo XVI al XVIII, y tras la guerra Ruso-Turca de 1828-1829, entró en la órbita del Imperio Ruso, con parte turco-otomana. Tras el Genocidio Armenio de 1915, no reconocido nunca por Turquía, se suceden diversos tratados y otra guerra en 1920, cuando Armenia fue invadida por el Ejército Rojo, creándose la República Socialista Soviética de Armenia. Armenia fue parte de la URSS hasta 1991, cuando se declaró estado independiente. Durante setenta años de comunismo y otro cuarto de siglo de país independiente, la comunidad judía prácticamente desapareció, emigrando a Occidente o asimilándose dentro de la Unión Soviética.

Dieciocho siglos de pluralidad religiosa han dado paso a un país poco poblado, de casi tres millones de personas, en donde el 95% es de confesión cristiana –ortodoxa, armenia, católica o protestante– y donde casi han desaparecido las milenarias minorías religiosas. En ese contexto, sorprende que más de la mitad de la población manifieste actitudes y prejuicios antisemitas.

Asia¿Qué ocurre con los países importantes de Asia?

Las gigantes China e India, que suman más de dos mil quinientos millones de habitantes, tienen índices iguales de antisemitismo, un 20%. La inmensa mayoría de chinos o indios jamás han conocido a un ciudadano judío.

Bangladesh, por ejemplo, cuenta con un 32% de antisemitismo, siendo un país de 157 millones de personas en donde el 87% son musulmanes.

Indonesia tiene una población estimada de 255 millones de personas, de las cuales el 87% son de confesión islámica, aunque su constitución reconoce oficialmente seis religiones. Siendo el país con más musulmanes del mundo, su índice de antisemitismo es del 48%.

Corea del Sur, país muy avanzado, de más de 51 millones de personas, en donde el 46% de la población se declara atea o agnóstica y en donde budistas, católicos, protestantes y otras religiones milenarias propias del país, conviven en paz, es el país más antisemita del Oriente asiático. Su índice de antisemitismo es del 53%, mayor que el de cualquier país europeo.

¿Cómo es posible esto en un país sin judíos, como Corea del Sur, uno de los países más avanzados del planeta en educación, tecnología y ciencia? Sospecho que el antisemitismo surcoreano es moderno y conspiranóico, pues el 59% de los surcoreanos declara que los judíos tienen demasiado poder en el mundo de los negocios y un 57% cree que los judíos tienen demasiado poder en los mercados financieros internacionales.

Japón, aún más avanzado que Corea del Sur, cuenta con un índice de antisemitismo del 23%, similar al de Europa occidental o al del África subsahariana.

IndochinaAntisemitismo más bajo del planeta en países de Indochina

Laos (0,2%)

Vietnam (6%)

Tailandia (13%)

Singapur (16%)

MalasiaMalasia, donde la religión oficial del Estado es el Islam, aunque sólo lo practican el 60%, pues budismo, cristianismo e hinduismo están bien presentes, el índice de antisemitismo es del 61%, de los más altos del mundo. Frente a esto, en el mismo Mar de la China Meridional, tenemos el caso anómalo, en sentido positivo de Filipinas.

Filipinas, que en 2015 sobrepasó los cien millones de habitantes, siendo, tras Japón e Indonesia, el país insular más poblado. País de amplia mayoría católica, Filipinas tiene un índice de antisemitismo bajísimo, del 3%.

IraqIrak, como contraste, es el país más antisemita del mundo con un índice de antisemitismo del 92%.

Gaza tiene un porcentaje mayor, del 93%, pero no es considerado un país por la ONU.

Yemen, con un 88%.

Jordania tiene un 81%

Líbano 78%,

Kuwait 82%,

Qatar y Emiratos Árabes Unidos 80%,

Arabia Saudí 74%. No se conocen datos de Afganistán, ni tampoco de Pakistán.
El país del Medio Oriente con la puntuación más baja en el Índice de antisemitismo es Irán (56%) [Recordemos que los iraníes no son árabes, sino persas].

Los musulmanes en el Medio Oriente y África del Norte son mucho más propensos a albergar actitudes antisemitas que los musulmanes en Asia.

Mapamundi del antisemitismo (3) – América

Antisemitismo (2)La estadística que estoy siguiendo está recogida en un informe de la Liga Anti-difamación, con sede en New York, aunque opera a nivel global, y está publicada en su página web global100.adl.org.

Este estudio es del año 2015, y según sus autores, se ha realizado en más de cien países, que suman una población de más de cuatro mil millones de personas. El estudio ha sido validado y verificado por el Congreso de los Estados Unidos de América, y ha sido presentado a las Naciones Unidas.

         Veamos los datos correspondientes al continente americano.

         Estados Unidos tiene un antisemitismo registrado en 2015 del 9%, es de los más bajos del mundo, aunque en los últimos días hemos conocido varios episodios de violencia antisemita en distintos Estados, con violación de cementerios judíos.

         Méjico, de mayoría católica, cuenta con un porcentaje de antisemitismo del 24%, la misma media que se da en los países europeos, y exactamente igual que en Argentina. Veamos ahora algunos otros países de América y los porcentajes de antisemitismo:

Panamá (52%)

Colombia (41%)

Perú (38%)

Chile (37%)

Brasil (16%), el más bajo de la América Hispana.

        ONU y antisemitismoHoy gran parte del antisemitismo se esconde detrás del antisionismo, o antiisraelismo, es decir, la oposición a las políticas del Estado de Israel. Estrategias como la del BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) que pretende estrangular la economía de Israel mediante un boicot salvaje a sus inversiones, esconde su verdadera naturaleza que no es otra que perseguir la desaparición de Israel como nación de Oriente Medio.

         Algunos otros estudios que se han hecho mediante el análisis de miles de correos de electrónicos enviados a la Embajada de Judíos en Alemania ha puesto de manifestó que lo que comienza siendo una crítica hacia las políticas de Israel, inmediatamente derivan en antisemitismo.

         Un dato. Una reciente investigación de la ADL (Liga Antidifamación, por sus siglas en inglés) mostró que más de dos millones y medio de mensajes antisemitas se publicaron en Twitter, entre agosto de 2015 y julio de 2016.

         Los ataques predominantes de hoy son verbales, ideológicos y disimulados bajo la apariencia de una crítica hacia las políticas del Estado de Israel. En la mente de muchos de estos antisemitas, Israel se ha convertido en el judío colectivo y debe ser destruido. Los antisemitas modernos han convertido “el problema judío” en “el problemas de Israel”.

         Crueldad (2)Asistimos a un odio irracional que no tiene comprensión en actitudes razonadas, sino como resultado de un dominio sobrenatural que impulsa comportamientos contra la moral judeocristiana. Recordemos que el diablo conoce las profecías sobre el fin de los tiempos, y una gran parte de ellas tienen su asiento en la ciudad de Jerusalén y el pueblo de Israel como protagonista central [1]. La iglesia del Señor debe conocer los tiempos y usar las armas espirituales que están a su alcance en favor de la restauración de Sion, y el advenimiento del Deseado de todas las naciones (Hageo 2:7).

[1] – Este tema está ampliamente expuesto en la serie sobre EL REINO MESIÁNICO en esta misma página web.

Mapamundi del antisemitismo (2) – Europa

Antisemitismo (2)Hablemos claro desde una perspectiva bíblica: el antisemitismo es una maldición para las familias y naciones de la tierra.

La ira de Dios se revela desde el cielo contra toda injusticia de los hombres, y el odio irracional a un pueblo o nación por el simple hecho de serlo, es sencillamente nocivo. Pero si ese pueblo o nación es el pueblo que Dios ha elegido para bendecir a todas las naciones de la tierra, entramos en un terreno que sobrepasa el ámbito natural para penetrar una densa oscuridad.

         Precisamente, será en el monte de Sion, situado en Jerusalén, la capital eterna de Israel, donde se destruirá la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones (Is.25:7). El velo que ciega, enajena y pervierte el conocimiento, será destruido mediante la restauración física y espiritual de Israel en su tierra y a su Dios; por tanto, una prioridad de gobernantes sabios sería alejarse del antisemitismo, y no tocar la niña de sus ojos (Zac. 2:8).

         Pero lejos de ello, en Europa, nuestro continente, estamos anegados nuevamente de antisemitismo, mientras somos invadidos por las huestes del islam en forma de demografía y terrorismo. Veamos algunos datos.


Bandera de EspañaEn el caso de España,
por ejemplo, el porcentaje de antisemitismo es del 29%, superior al de la media de su entorno (24% en Europa Occidental)

Portugal (21%)

Italia (20%)

Francia (37%), el más alto de Europa Occidental.

Piensa. Francia a la cabeza del antisemitismo europeo, mientras celebra una conferencia para pretender solucionar el conflicto árabe-israelí. Sigamos.

Los países más antisemitas de Europa son, en primer lugar, Grecia (un alucinante 69%, donde se combina antisemitismo racial de extrema derecha, antisemitismo cristiano antiguo, ortodoxo en este caso [los griegos y los judíos fueron rivales comerciales en el Mediterráneo durante siglos desde la Antigüedad y de ahí proviene un antisemitismo milenario ortodoxo], con la moderna judeofóbia de extrema izquierda),

Polonia (45%)

Bulgaria (44%)

Serbia (42%)

Hungría (41%)

Ucrania y Bielorrusia (ambas 38%)

Lituania (36%)

Bosnia-Herzegovina (33%)

Croacia (32%)

Montenegro (29%, el mismo que España).

Austria, país natal de Hitler, pese a todas las políticas educativas que durante setenta años promueven erradicar los prejuicios raciales, xenófobos y antisemitas, tiene un porcentaje de antisemitismo del 28%, similar al de Alemania (27%), en donde la lacra neonazi sigue presente, latente entre minorías radicales y grupúsculos antisistema.

Turquía, miembro de la OTAN, a caballo entre Europa y Asia tiene registrado, según la ADL, un antisemitismo igual al de su vecino Grecia, un 69%.

Los países menos antisemitas de Europa son los protestantes y de tradición luterana-calvinista:

Suecia (4%),

Holanda (5%),

Reino Unido (8%),

Dinamarca (9%),

Noruega (15%),

Finlandia (15%)

Islandia (16%)

BUENAS NUEVASPiensa. Precisamente estos países han estado históricamente abiertos al evangelio y el contenido de la Biblia, la Reforma; mientras que aquellos de tradición católica/ortodoxa, que nunca han tenido como base real de su fe el estudio libre de las Sagradas Escrituras, son pueblos más cegados, si cabe, en su antisemitismo. De lo que podemos concluir: Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino (Sal.119:105). Bienaventurada la nación cuyo Dios es YHVH (Sal.33:12).

Pero no podemos olvidar, que en muchos de estos países de tradición Reformada, se está apostatando de la fe de sus padres, negando la fe cristiana en estos días, y están siendo literalmente invadidos y anegados por multitudes musulmanas (resultado de políticas multiculturales y buenistas mal entendidas).

Donde se apaga la luz del evangelio y la revelación de Dios, se enciende una tenebrosa oscuridad que ciega las mentes y promueve leyes contrarias a los valores judeocristianos que formaron Europa, para dar lugar a una apostasía y decadencia que atrae el juicio de Dios, el Dios de Israel.

El pueblo que teme a Dios debe despertar y ponerse en la brecha, humillarse y orar al Dios del cielo, para que nuestra tierra sea sanada (2 Crónicas 7:14).

Mapamundi del antisemitismo (1)

Antisemitismo (2)El fenómeno del antisemitismo, lejos de haberse reducido en el siglo XXI, sigue creciendo en casi todo el mundo.

Todos los estudios que se han realizado para determinar el nivel de antisemitismo en el que nos encontramos actualmente revelan, trágicamente, que sigue creciendo en medio de un mundo donde al parecer uno de los valores predominantes es la tolerancia hacia las minorías, lo cual revela la gran hipocresía de nuestra sociedad. Desde luego, no es la única hipocresía que se puede detectar.

         Uno de los estudios más concienzudos que se han hecho hasta ahora para determinar el grado de judeofóbia de nuestra sociedad, es el que se realizó el pasado año 2015. La Liga Anti-difamación, con sede en Nueva York, que opera a nivel global, publicó en su página web global100.adl.org, unos datos aterradores, basados, parece ser, en estudios serios y reiterados, estadísticos, realizados durante décadas en más de cien países del mundo. Se cotejaron diversos métodos, incluidas las encuestas. Bien, pues en ese informe, se incluye un mapamundi con 103 países y sus porcentajes de antisemitismo, actualizados hasta el año 2015.

         Los países que aparecen en el citado estudio suman una población de más de cuatro mil millones de personas, y el porcentaje detectado de antisemitismo es del 26% sobre dicha población, es decir, MÁS DE MIL MILLONES DE PERSONAS se estima que son antisemitas en la actualidad.

         Los estudios han sido verificados y validados por el Congreso de los Estados Unidos de América, y algunas otras instituciones, y han sido presentados a las Naciones Unidas. Una primera valoración del desglose por áreas geográficas que nos deja el estudio, es el siguiente:

Medio Oriente y Norte de África: 74 % de antisemitas.
Europa del Este: 34% de antisemitas.
Europa Occidental: 24 % de antisemitas.
África Subsahariana: 23% de antisemitas.
Asia (India y Lejano Oriente): 22% de antisemitas.
América: 19% de antisemitas.
Oceanía: 14% de antisemitas.

En próximos envíos iré desglosando algunos datos más pormenorizados que causarán perplejidad y asombro.

Continuará…

Consideraciones sobre la conferencia de París

Conferencia en ParísLa pasada semana hemos vivido unos días de máxima preocupación por la anunciada Conferencia de París en la que se pretendía presionar aún más a Israel para que sea debilitada en el llamado «proceso de paz».

El gobierno de Tel-aviv temía un pronunciamiento duro en la línea de la resolución 2334 de la ONU. Por ello convocamos a los que comprenden el conflicto que se está llevando a cabo para dividir la tierra de Israel, que pudiéramos unirnos en días de humillación, ayuno y oración en favor del plan de Dios con su heredad.

         Después de recoger las informaciones que han ido apareciendo en los distintos medios sobre las decisiones adoptadas, queremos hacer las siguientes consideraciones.

  1. Aunque el comunicado emitido por la Conferencia no ha sido todo lo duro que se esperaba, no por ello la batalla ha terminado.
  2. El lugar donde se ha producido la Conferencia no carece de importancia. Francia es uno de los países europeos donde se concentra una de las mayores comunidades musulmanas del continente, se habla de unos seis millones de personas. También es uno de los países que concentra una de las mayores comunidades judías fuera de Israel, aunque en los últimos años muchos han emigrado a la tierra de sus padres ante el aumento del antisemitismo.
  3. Francia tiene uno de los índices de antisemitismo más elevados de toda Europa.
  4. Francia mantiene una postura claramente partidista en este conflicto, inclinada mayoritariamente a favor de la causa palestina; aunque en el discurso oficial se hable de buscar un acuerdo que favorezca a ambas partes.
  5. La mayoría de las naciones europeas son pro-palestinas. Lo cual provoca la desconfianza de los gobiernos israelíes en su intermediación.
  6. Europa sigue apoyando con cantidades ingentes de dinero la causa Palestina, incluso gran parte de esos presupuestos van destinados a subvencionar a las familias de los terroristas que cometen sus atentados en suelo israelí.
  7. Londres frenó, sorprendentemente, que hubiera una resolución más dura, alejándose de los motivos básicos de la Conferencia.
  1. El comunicado final vuelve a incidir en la solución de dividir el territorio en dos Estados que puedan convivir pacíficamente, cosa harto difícil cuando una de las partes que representan a la sociedad palestina (Hamás) tiene en su constitución la aniquilación de Israel como parte esencial de su proyecto vital.
  2. Israel insiste en que la solución al conflicto pasa por negociaciones directas con las autoridades palestinas, sin intermediarios internacionales.
  3. El comunicado reclama la necesidad de paralizar los llamados asentamientos en los llamados territorios ocupados, y que no haya acciones terroristas.

En definitiva, mucho ruido y pocas nueces. La nueva administración americana que tomará el relevo este viernes día 20 mantiene una postura mucho más firme hacia las autoridades palestinas que la anterior de Obama, para que no se escondan detrás de las presiones internacionales, sino que se sienten a una mesa de negociación donde tendrán que hacer concesiones ambas partes.

         Por lo revelado en la Escritura de los profetas de Israel sabemos que las naciones seguirán en su agenda de oponerse al proceso de restauración de la nación hebrea, en cuya bendición encuentran la suya el resto de los pueblos.

Por lo tanto, como iglesia del Señor, injertada en los pactos y promesas hechas a Israel mediante el Mesías, deberemos continuar en nuestro puesto de guardia para orar por Jerusalén hasta que salga su luz como el mediodía, y la salvación hasta lo último de la tierra (Isaías 49:6 y 58:10).